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Publicado el 18 Septiembre, 2017 por Arsenio Rodríguez en Mundo
 
 

AMÉRICA LATINA

Corrupción

Una lacra recorre el mundo y afecta sensiblemente a la América Latina y el Caribe
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En cualquier país hay quien juega por debajo de las mesas. (Noticias 2)

En cualquier país hay quien juega por debajo de las mesas. (Noticias 2)

Por ARSENIO RODRÍGUEZ

El mal ataca a todas las naciones del planeta, en mayor o menor medida; existe y daña a las sociedades a pesar de los esfuerzos de gobernantes honestos y el reclamo de la ciudadanía y las fuerzas políticas progresistas. Preocupa a todos, pero no todos se ocupan de eliminar la corrupción, lacra que convierte en millonarios a unos pocos y ayuda a empobrecer a la mayoría. Escapar de ese fenómeno parece más que difícil. Así lo demuestran las informaciones que ponen al desnudo el inmenso poder de quienes la utilizan para su provecho: presidentes, ex gobernantes, políticos, empresarios.

Pasada la segunda mitad de 2017 aparecen nuevas revelaciones de personajes involucrados en escándalos por esa causa. “La corrupción endémica que afecta a América Latina amenaza con hundir y revertir los avances logrados con los gobiernos progresistas en los últimos años”, afirmó recientemente en Uruguay el lingüista, filósofo y activista estadounidense Noam Chomsky.

Segundo exmandatario peruano enjuiciado

Solo se ve la punta del témpano, por ahora. (Notdos)

Solo se ve la punta del témpano, por ahora. (Notdos)

Pero el mal va mucho más allá. El más reciente escándalo relacionado con la corrupción fue en Perú, donde detuvieron a Ollanta Humala, quien gobernó esa nación entre el 2011 y 2016 y su esposa, Nadine Heredia, los que deberán esperar tras las rejas la orden de 18 meses de prisión preventiva dictada en su contra por la Fiscalía, acusados por lavado de activos en detrimento del Estado y de asociación ilícita para delinquir, cargos que ambos niegan.

Según el juez la medida preventiva de prisión es “idónea y necesaria para garantizar la investigación y proporcional con el caso”. Expertos consideran que si llegara a ser condenado y encarcelado, se convertiría en el segundo ex presidente peruano en estar preso, luego de Alberto Fujimori quien gobernó entre 1990 y 2000.

El escándalo de corrupción que involucra a la constructora brasileña Odebrecht, considerada como la mayor red de sobornos en la historia, no solo ha salpicado a la ex pareja presidencial, sino también a otros gobernantes y personalidades de varios países de la región. Uno de los temas que se investigan es la “presunta entrega de tres millones de dólares por parte de Odebrecht a la pareja para la campaña de 2011”, que llevó a Humala a presidente.

Lo declaró el propio Marcelo Odebrecht, otrora director ejecutivo de la constructora, que cumple con 19 años de prisión, desde 2016, tras ser hallado culpable de pagar unos 30 millones de dólares en sobornos. En total, esa empresa habría pagado en Perú 19 millones de dólares a funcionarios entre 2005 y 2014, según datos de esa compañía al Departamento de Justicia de los EE.UU.

Papeles son papeles; el caso Panamá

Tú me tocas, yo te toco. (Montonero)

Tú me tocas, yo te toco. (Montonero)

Reza una canción infantil que “papeles son papeles” pero el pasado año los Papeles de Panamá fueron más que papeles, ya que constituyó uno de los escándalos más sonados en la región, aunque afectó prácticamente a todo el planeta.

Así fue conocido el caso provocado por una filtración de documentos confidenciales de la firma de abogados panameña Mossack Fonseca. Abundante información brindó una fuente no identificada al periódico alemán Suddeutsche Zeittung, en la que revelaba el ocultamiento de propiedades de empresas, activos, ganancias y evasión tributaria de Jefes de Estado y de Gobierno, personalidades políticas y de los negocios, el arte y hasta del deporte.

Se supo que los implicados contrataban con ese bufete servicios como fundar y establecer compañías inscritas en un paraíso fiscal, de modo tal que cumpliesen con el objetivo primario de ocultar la identidad de los propietarios. El escándalo fue enorme, pero un año después aún no se sabe quién o quiénes serán procesados.

Más de Odebrecht

Todo comenzó en 2016, cuando el Departamento de Justicia de los Estados Unidos iniciara una investigación contra esta empresa brasileña, por un caso de soborno a funcionarios públicos en 12 naciones del continente entre 2001 y 2017, período en que Odebrecht pagó en coimas cerca de 500 millones de dólares. El susodicho en muy poco tiempo se convirtió en una de las personalidades más influyentes de América Latina, el Caribe y Europa. Participaba en reuniones del más alto nivel como uno de los hombres más poderosos del Cono Sur. Hoy se encuentra en una pequeña celda de la prisión de la Policía federal brasileña en Curitiba.

Especializada en ingeniería y construcción, así como en la solución de proyectos de infraestructura y energía, la constructora tiene presencia en 24 países. La multa impuesta por Estados Unidos al gigante brasileño fue de 3 500 millones de dólares.

Al estallar el escándalo estaba en Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador, México, Perú y República Dominicana –por solo citar los más sonados–, en obras de ingeniería, gaseoductos, hidroeléctricas y proyectos petroquímicos, entre otros. En México, la acusación contra Odebrecht establece que entre 2010 y 2014, la empresa pagó sobornos por más de 10 millones de dólares a funcionarios.

La corrupción generalizada

Monosabios modernos… y corruptos. (Foto 4 asocperu)

Monosabios modernos… y corruptos. (Foto 4 asocperu)

Especialistas aseguran que los escándalos por corrupción no están relacionados solo en cómo operaba Odebrecht. Dan por sentado que sobornar es también ganar licitaciones u obtener cualquier tipo de ventaja y favores.

Luego del escándalo en Panamá, la vicepresidenta y canciller de la nación istmeña, Isabel de Saint Malo, afirmó que eran “secreto a voces” los sobornos de la Odebrecht en su país, donde esa empresa llegó a ser la primera constructora por cantidad de obras y volumen de inversión. Sin embargo, las autoridades locales solo iniciaron una investigación cuando el Departamento de Justicia dio a conocer las medidas contra la empresa brasileña.

Y es que los datos revelados por las autoridades estadounidenses mencionan textualmente a “funcionarios e intermediarios del Gobierno” como destinatarios de las cuantiosas sumas de dinero, y mencionaron, entre otros países involucrados a Panamá, Dominicana, México, Guatemala, Colombia, Argentina y Guatemala.

Fue noticia de primera plana en su momento la detención en Colombia, el pasado año, del exviceministro de Transporte de esa nación, Gabriel García Morales, capturado por la policía luego de ser reclamado por la Fiscalía General. En la mayoría de las naciones se abrieron investigaciones, aunque casos concretos de condena solo se han dado en Brasil y Colombia.

No obstante, los expertos dicen que de acuerdo con la forma de operar poco escrupulosa de estas empresas con diversas instancias del Estado implicadas en los procesos de licitaciones, resulta difícil de aceptar que solo una o dos personas estén implicadas en los sobornos, pues son más los funcionarios que toman parte en la concesión de las obras. Es por eso que el escándalo de la Odebrecht es solo la punta del iceberg de una forma de actuar aceptada por muchos de los funcionarios a cargo de negociar propuestas.

Muchas denuncias, pocos arrestos

La alternativa es denunciar, luchar. (Foto: (asocperu)

La alternativa es denunciar, luchar. (Foto: (asocperu)

Sin embargo, son pocos los arrestos, aunque sean muchas las evidencias y las denuncias. Aunque a veces la Justicia funciona. En Brasil, Odebrecht, guarda prisión. Pero este caso vendría siendo apenas una nota. Desde el actual mandatario no electo, Michel Temer, hasta decenas y decenas de “prestigiosos” congresistas, abogados y políticos de esa nación han sido acusados por corrupción y solo algunos ya guardan prisión.

La paradoja es que en Brasil, como en muchas otras naciones, son los corruptos los encargados de aplicar la justicia contra otros corruptos, por lo que resulta fácil de entender que hasta el momento muchos no hayan sido juzgados y seguirán haciendo de las suyas mientras el poder político esté en manos de sus socios.

La lista de corruptos sería interminable, si fueran dados a conocer. Mientras esto no suceda, nombres como Mariano Rajoy, de España; Mauricio Macri, de Argentina, y muchos otros, aunque denunciados públicamente, seguirán siendo intocables. Juzgarlos y condenarlos es como juzgar y condenar al sistema que los creó.

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Arsenio Rodríguez

 
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