0
Publicado el 4 Noviembre, 2017 por Maryam Camejo en Mundo
 
 

Cataluña camino a nuevas elecciones

La separación de la región sigue siendo tema encima de la mesa y pendiente de solución impostergable.

 

FOPuigdemont (izquierda) y Rajoy juegan sus cartas sobre la comunidad autónoma que aspira ser república. (prensa-latina.cu)

FOPuigdemont (izquierda) y Rajoy juegan sus cartas sobre la comunidad autónoma que aspira ser república. (prensa-latina.cu)

Por MARYAM CAMEJO

Los medios de derecha ya lo llaman expresidente. Como si se hubiera ganado alguna cosa solo con insinuar que se fue, pero Carles Puigdemont no ha salido del mapa europeo. Asegura desde Bruselas que seguirá haciendo política y esperando una supuesta garantía de juicio justo para volver a España. Ahora se enfrenta a la posibilidad de alrededor de 30 años de cárcel por sus acciones en los últimos meses, que culminaron con la declaración de Cataluña como república independiente.

El presidente español Mariano Rajoy no demoró en responder con la aplicación del artículo 155 de la Constitución, lo cual sirvió de comodín para convocar a elecciones autonómicas que se celebrarán el próximo 21 de diciembre.

Nadie podía esperar que una vez que el Parlament decidiera proclamar la separación de Cataluña para dejar de ser una región autonómica y convertirse en país, el camino se allanaría para comenzar a levantar una nueva nación. Si alguien creyó que Madrid aceptaría el resultado del referéndum, fue una gran ingenuidad.

Puigdemont ha dejado claro que no está en Bélgica para pedir asilo político, sino con el propósito de demostrar la ausencia de parcialidad de la justicia española, que en su criterio criminaliza las ideas y demuestra el déficit democrático que hay en el Gobierno español. “Queremos evitar la violencia porque la paz y el diálogo siempre han sido una prioridad para la población y para el Gobierno catalán […] queremos un Estado diferente, no hemos llegado hasta aquí para comportarnos como se comporta el Estado español”, aseveró Puigdemont.

Sin embargo, lo que sucede allí no es solamente el hecho de que Madrid se niegue a perder una región que significa tanto para la economía de España, sino también el rechazo a querer asumir el Govern como un gobierno a la misma altura del central, porque, si bien es cierto que no son iguales, especialistas explican que haber asumido un diálogo antes, implicaba algún grado de sumisión al poder de la autoridad regional.

Las elecciones convocadas para diciembre deberán ser respetadas por todas las partes, pero la gran pregunta es qué pasará si se vuelve a formar un gobierno a favor de la independencia. Puigdemont declaró que asumirá los comicios como un reto democrático.

Ahora bien, ¿cuál es exactamente la situación judicial? El Ministerio Fiscal de la nación ibérica acusó de rebelión y sedición a las depuestas autoridades de Cataluña, por su presunta responsabilidad en la declaración unilateral de independencia, y, además de esos dos cargos, el fiscal general del Estado, José Manuel Maza, presentó querellas por malversación de caudales públicos contra los principales impulsores del proceso secesionista.

Según Puigdemont, la querella del fiscal Maza no se sustenta jurídicamente, pretende perseguir una idea y no un delito y se suma al “camino de máxima beligerancia” del ejecutivo español. Explicó que culparlos de rebelión sería equiparable a llamarlos terroristas.

Como era de esperar, cada día que pasa, aumentan las tensiones, y para rematar, más de 1 800 empresas han mudado su sede fuera de Cataluña, según los medios, debido a las expectativas de que la situación podría tornarse violenta y por el temor a perder el paraguas de “la estabilidad económica europea”.

Rajoy encontró en las elecciones una posible vía para tranquilizar los vientos de tormenta, pero lo cierto es que no tiene garantías de nada. Sobre todo, porque los partidos independentistas ya anunciaron su postulación aunque las elecciones no hayan sido convocadas por la Generalitat. La separación de la región sigue siendo tema encima de la mesa y pendiente de solución impostergable.


Maryam Camejo

 
Maryam Camejo