0
Publicado el 26 Diciembre, 2017 por Maryam Camejo en Mundo
 
 

Europa: Un continente en crisis

(businessinsider.com): El francés Emmanuel Macron, la alemana Angela Merkel y el holandés Mark Rutte, ganadores de la presidencia en este año.

El francés Emmanuel Macron, la alemana Angela Merkel y el holandés Mark Rutte, ganadores de la presidencia en este año. (Foto: businessinsider.com)

Momentos convulsos han removido el suelo europeo en el finalizado año. Atentados, elecciones, reformas y crisis marcan el continente a las puertas de una etapa donde la Unión Europea (UE) aparece más debilitada.

El conocido como “Donald Trump holandés” perdió las presidenciales frente a Mark Rutte, del Partido Popular por la Libertad y la Democracia. Así, Países Bajos se libró de la amenaza que implicaba Geert Wilders, quien hasta último momento era apuntado como ganador en las encuestas de intención de voto. El candidato representaba la más pura derecha radical de discurso racista, xenófobo y nacionalista.

Pero fenómenos como este no se dieron aislados en Europa durante 2017. Marine Le Pen, en Francia, también formó parte de este auge ultraderechista y euroescéptico. Se batió en segunda ronda con Manuel Macron, quien fue llamado como “el mal menor” frente a Le Pen. De esta forma el candidato liberal se convirtió en el presidente más joven de ese país en la historia moderna.

Le Pen logró desenterrar el Frente Nacional del hueco donde lo había dejado su padre Jean-Marie Le Pen, a quien ella misma expulsó después de que este declarara que las cámaras de gas de los campos de concentración nazi no fueron más que “un detalle” de la historia.

La líder de la extrema derecha aspiraba a renegociar la relación de su país como miembro de la Unión Europea (UE) para recuperar soberanía y seguir los pasos del Brexit inglés, reducir drásticamente la inmigración y aumentar el control de las fronteras, lograr la salida del euro y establecer una única moneda nacional; temas todos sensibles no solo dentro de Francia, sino en Europa completa, que culpaba a la crisis de refugiados y a la UE de la falta de trabajo para los nacionales y la situación económica que atravesaban.

Pero una vez que se produjo la derrota de Le Pen, a los franceses les tocó luchar contra la reforma laboral que ideó Manuel Macron. Bajo el discurso de mejorar las condiciones para los trabajadores, abiertamente le otorgó más poder a las empresas y a sus dueños, dejando sin amparo en muchos sentidos a los que más se esfuerzan, y sobre los que verdaderamente recae el peso de la economía francesa.

El caso de las elecciones alemanas siguió el curso que todos esperaban cuando Angela Merkel repitió como deja vu, el día que ganaba las presidenciales. Esta vez ganó sobre Martin Schulz, expresidente del Parlamento Europeo y candidato del Partido Socialdemócrata. La dama de hierro se hizo otra vez con la presidencia, pero su victoria la acompañó una trágica noticia. El partido nacionalista Alternativa para Alemania (AfD) ganó sus primeros escaños en el Parlamento por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial.

El ascenso del AfD dejó pasmada a la comunidad internacional. El partido tomó fuerza frente al debate de los refugiados, un malestar de varios sectores de la sociedad que ellos detectaron y aprovecharon para fomentar el miedo a la pérdida de la identidad, debido a una invasión desmedida de islam. Dibujaron una imagen de los refugiados como si se tratara de personas que consumen los recursos públicos que deberían destinarse a los nacionales, además de constituir un peligro para la seguridad ciudadana.

Esto evidencia que el año se ha destacado por la existencia de cierto descontento en toda Europa. Un descontento preocupante resultado, en primer lugar, de la situación económica de los que componen el eslabón más débil, o sea, los trabajadores. Mientras viva ese sentimiento entre los ciudadanos, los partidos ultraderechistas seguirán alimentado el miedo, sembrando el temor de que las cosas empeoren debido a los refugiados, que han sido sospechosos en varias ocasiones de provocar atentados. Irónicamente aquellos que salen de sus países, y dejan atrás sus hogares muchas veces destruidos, huyendo de la violencia, se convierten en sospechosos de ella. Los partidos de derecha no solo siembran miedo, también esperan cosechar sus resultados alcanzando espacio, posición, votos, mientras alimentan un discurso de odio, injusto y paranoico.

Vladimir Putin.

A pesar de ser atacado desde varios flancos entre sanciones de Estados Unidos y críticas de la UE, Putin tuvo un papel fundamental en la desarticulación de la guerra en Siria(Foto: prensa-latina.cu)

Por su parte, Vladimir Putin, en Rusia, a pesar de ser atacado desde varios flancos entre sanciones de Estados Unidos y críticas de la UE, tuvo un papel fundamental en la desarticulación de la guerra en Siria. Ahora, al cierre de 2017, ha empezado oficialmente la campaña electoral para las próximas elecciones presidenciales, fijadas por el Consejo de la Federación de ese país para marzo de 2018.

Rusia fue uno de los países que sufrió atentados en Europa, junto a otros ataques que se produjeron en París, Manchester, España, Finlandia. En Londres tuvieron lugar dos crímenes de este tipo, uno en marzo y otro en junio. El primero fue llevado a cabo por un hombre que ya había sido investigado por los servicios antiterroristas británicos, cuando condujo un carro a alta velocidad frente al Parlamento y arrolló a varias personas dejando un saldo de cuatro muertos y 20 heridos. Y el segundo fue en el metro de la capital británica, donde se produjo la explosión de un artefacto casero, contenido en un cubo de plástico. Veintinueve personas –incluido un niño de 10 años– resultaron heridas por quemaduras y contusiones causadas por la caótica huida. Ambos actos terroristas fueron reivindicados por el autodenominado Estado Islámico.

Uno de los atentados que causó espanto y sufrimiento en Barcelona fue el atropello masivo en la Rambla, cuando una célula invisible de 12 jóvenes totalmente fuera de los radares policiales provocó la muerte de más de una decena personas, y cientos de heridos. El mismo día del ataque un Cambrils le cobró la vida de una mujer, acuchillada. Sin embargo, se supo que el plan era provocar la mayor cadena de atentados terroristas de la historia reciente europea.

(nexofin.com): Continúan las negociaciones para la separación entre Reino Unido y la Unión Europea.

Continúan las negociaciones para la separación entre Reino Unido y la Unión Europea.(Foto: nexofin.com)

Ataques y crisis económica se combinan para aumentar entre muchos ciudadanos del Viejo Continente la necesidad de un cambio que promueva los intereses individuales de cada país por encima “un bienestar europeo”. Así lo demuestran las acciones en aras de alcanzar acuerdos para el Brexit. La salida de Reino Unido de la UE, es una cuestión que preocupa a la primera ministra Theresa May, porque debe arreglar cómo quedarán las relaciones comerciales entre su país y los miembros del bloque, asunto que crea mucha incertidumbre en las empresas, que podrían comenzar a salir de territorio inglés si no tienen garantías de prosperidad tras el Brexit. May ya propuso una cifra como factura del divorcio para que la UE decida de una vez por todas pasar a la segunda etapa de las negociaciones.

A esto se suma que la primera ministra también tiene pendiente la cuestión escocesa. Nicola Sturgeon, la principal ministra escocesa volvió a poner sobre la mesa la exigencia de un plebiscito para la independencia debido al divorcio entre Reino Unido y la UE.

Y si de independencia se trata. Mucho ha dado de qué hablar la región de Cataluña, que pese a todos los obstáculos del gobierno de Madrid a través del Tribunal Constitucional, realizaron un referéndum vinculante el 1° de octubre donde la mayoría de los catalanes que lograron votar, se pronunciaron a favor de la separación de España. Madrid volcó toda su fuerza policial en las calles para impedir el plebiscito. Las imágenes de represión y violencia recorrieron el mundo y el resultado final fue que Carles Puigdemont, expresidente de la Generalitat y otros altos cargos proindependencia, fueron acusados de rebelión, sedición y malversación.

Cataluña aún espera el milagro mediante el cual aparezca la vía pacífica para convertirse en república. Escocia se mantiene al acecho mientras May corre de un lado a otro antes de que las empresas le huyan. Macron hace de todo para emerger como el salvador de la tan en crisis UE y Merkel, la dama de hierro, parece fundirse entre tantos aprietos, cuando los medios quieren ubicarla como eje fundamental para arreglar los problemas del continente.


Maryam Camejo

 
Maryam Camejo