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Publicado el 11 Febrero, 2018 por Maryam Camejo en Mundo
 
 

 INGLATERRA

Tres cestas para un divorcio

Se acerca la segunda fase de negociaciones para el Brexit y el debate no parece llegar a consenso

 

Reino Unido se divide en opiniones sobre cómo concretar el Brexit. (colombiaaprende.edu.co)

Reino Unido se divide en opiniones sobre cómo concretar el Brexit. (colombiaaprende.edu.co)

Por MARYAM CAMEJO

La puja de poderes en Reino Unido acaba de empezar en su versión más dura. Euroescépticos y proeuropeos han llevado las discusiones más acaloradas a la vista pública, ya que la primera ministra, Theresa May, no define una posición clara con respecto a los próximos pasos para el divorcio entre Reino Unido y la Unión Europea (UE).

Mucho se ha especulado sobre el llamado “modelo de tres cestas” en el que se trabaja en Downing Street, pero ha recibido una reacción muy hostil por parte de los funcionarios alemanes, que se muestran preocupados por el hecho de que se pueda permitir a Londres “seleccionar cuidadosamente” aquellas partes del mercado único en las que quiera permanecer y aquellas en las que no.

El problema radica en que al cerrar la primera fase de negociaciones, se habían hecho avances en tres puntos: el futuro de la frontera de Irlanda del Norte y la República de Irlanda, los derechos de los ciudadanos –los comunitarios que viven en Reino Unido y los británicos que viven en otros países del bloque– y la factura de esta separación. Tanto a Londres como a Bruselas les interesa mantener el flujo comercial sin controles fronterizos y sin verse afectados por excesivos impuestos, pero esto choca con la cuestión de Irlanda del Norte porque el partido gobernante en esa región no quiere que la provincia británica reciba un trato especial al resto del Reino Unido, ya que podría significar un primer paso para la unificación de la isla de Irlanda.

Meses antes, May había garantizado a sus socios norirlandeses que de no alcanzar un acuerdo comercial con la UE, se alinearía completamente con las normas del mercado único, y ahora las declaraciones de Londres son contradictorias, porque espera tomar de este mecanismo lo más conveniente y a la vez salir de la unión aduanera.

Fronteras por abrir

La imposibilidad de hacer contratos comerciales con otros países es norma para todos los que forman parte de la ya mencionada unión aduanera, y los “brexiteros” aspiran a recuperar esa independencia comercial para ser capaces de gestionar como gusten, pactos con potencias emergentes, lo que hasta el momento no ha sido posible.

El propio jefe negociador por la UE, Michel Barnier, cree que lograr un acuerdo donde se concreten ambas cosas –participar en sectores escogidos del mercado único y salir de la unión aduanera–y, a la vez, respetar el acuerdo con Irlanda del Norte, es una quimera. “Ha llegado la hora de que tomen una decisión”, ha dicho. Pero esta decisión no aparece, al menos a la luz pública.

Todos los medios apuntan a que May, cuya impopularidad crece, está en una disyuntiva tal, que sencillamente no sabe qué hacer.

Por ahora, la UE ha dejado claro que como paso catalizador para el divorcio, Reino Unido no tendrá más voto dentro de las cuestiones relativas al bloque, aunque se mantendrá el flujo comercial hasta vislumbrar términos de entendimiento en tal aspecto.

La segunda fase de negociaciones no comienza oficialmente hasta marzo, sin embargo, esta es la marea en la que ya se mueven los polos del asunto. Por desgracia para la jefa londinense el Parlamento está brutalmente dividido, la Cámara de los lores se ha encargado de encararla y decirle que la pieza legislativa del Brexit es nada más y nada menos que “constitucionalmente inaceptable”. Algunos incluso hablan de un segundo referendo para darle al pueblo la opción de decidir “el cómo” salir del bloque.

Las opciones se resumen a un modelo de tres cestas del que muy poco se conoce, o tres cestas para que el gobierno esconda la cabeza. Mientras, la grieta que también divide al país se va convirtiendo en abismo, y para futuro no está nada claro.

Ver también: Reino Unido ¿Por qué Irlanda del Norte frena el Brexit?


Maryam Camejo

 
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