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Publicado el 23 Marzo, 2018 por María Victoria Valdés Rodda en Mundo
 
 

 NIGERIA

Caos difícil de frenar

Un nuevo secuestro masivo en esa nación africana vuelve a colocar el tema del terrorismo africano en la palestra mediática
Todavía están pendientes de liberación un nutrido grupo de muchachas cristianas, secuestradas en 2014 y convertidas a la fuerza al Islám. (www.peru21.com)

Todavía están pendientes de liberación un nutrido grupo de muchachas cristianas, secuestradas en 2014 y convertidas a la fuerza al Islám. (www.peru21.com)

Por María Victoria Valdés Rodda

En 2014 un informe internacional sobre terrorismo y seguridad, elaborado por la consultora de riesgo Maplecroft, aseguraba que Nigeria era el país con mayor índice de letalidad a consecuencia de los atentados perpetrados por el grupo Boko Haram, el cual intenta hasta hoy hacerse con el poder.

En aquel entonces se certificaba que la nación africana tenía un promedio de 24 muertos por cada acción terrorista, pero lo curioso es que el énfasis mediático se concentra más en otras partes de la geografía mundial y no precisamente en el estado nigeriano de Borno y en el área del lago Chad. Y esto llama mucho la atención si se estudia cuidadosamente la economía nigeriana, una de las más prósperas del llamado continente negro a partir de sus extracciones petroleras y las riquezas de minerales varios.

Según el experto Maximiliano Sbarbi Osuna en un texto para Russia Today “la asociación ilícita entre la Organización del Tratado del Atlántico Norte, OTAN, con Al Qaeda para el Magreb Islámico en 2011, por medio de la cuál Occidente y el extremismo lograron quitar a Kadafi (Muamar al Ghadafi, en Libia) del medio y repartirse las riquezas petroleras, acuíferas y armamentísticas de Libia, produjo un asentamiento permanente en Bengasi, desde donde se torció el destino de la Primavera Árabe a favor de Occidente”.

Asimismo afirma que “las cuantiosas armas de las que disponía Kadafi, compradas a Rusia y Occidente fueron robadas y vendidas en el mercado negro a través del desierto del Sahara, terminando en manos de Ansar Dine (grupo extremista de Malí), rebeldes de la República Centroafricana y de Boko Haram, la guerrilla musulmana del norte de Nigeria”.

los principales contratistas de estos grupos terroristas son la Organización del Tratado de Atlántico Norte (OTAN) y Estados Unidos

Una de las posibles explicaciones al “bajo perfil” que en general se le da al terrorismo dentro de Nigeria puede deberse a que Grupos terroristas como Boko Haram son, en primera instancia, industrias terroristas subcontratadas por transnacionales occidentales para perpetuar sus hegemonía sobre las potencias que puedan emerger de países como Rusia, China e incluso la India. Así lo señaló el exfuncionario de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para Oriente y Oriente Medio, Juan Francisco Coloane, quien además detalló que los principales contratistas de estos grupos terroristas son la Organización del Tratado de Atlántico Norte (OTAN) y Estados Unidos.

Es decir, se creó conscientemente un caos que ahora no tienen como ser frenado.

Resultado catastrófico

Para la abogada nigeriana Fatima Shehu Imam esta depredación y voracidad de los terroristas ha condicionado “una de las peores crisis humanitarias del mundo que en casi diez años han muerto unas 30 mil personas y dos millones se han visto desplazadas por la guerra”.

Esta activista de una red de organizaciones civiles de Borno intervino ante el Consejo de Seguridad de la ONU con el objetivo de sensibilizar a la opinión pública y demandar acciones mancomunadas dirigidas a enfrentar la violencia dentro de Nigeria y otras cuatro naciones colindantes. Sin embargo, al parecer sus palabras tuvieron apenas la resonancia del eco contra las paredes de la sede neoyorkina. Dicha intervención tuvo lugar en momentos en que Boko Haram secuestró a 200 niñas, raptadas para servir como “esposas” de unos combatientes, que en nombre de Alá mancillan la ya de por si deteriorada imagen del Islam.

Las cuantiosas armas de las que disponía Kadafi en Libia fueron vendidas en el mercado negro para incentivar a grupos terroristas como Boko Haram en África. (TeleSur.tv.net)

Las cuantiosas armas de las que disponía Kadafi en Libia fueron vendidas en el mercado negro para incentivar a grupos terroristas como Boko Haram en África. (TeleSur.tv.net)

Si bien el Estado Islámico, que llegó a ocupar vastas zonas de Iraq y Siria, es la organización terrorista más temida del Planeta por sus ejecuciones extrajudiciales y su cinismo, Boko Haram se vale de las sustracciones de menores de edad del sexo femenino también como una demostración de fuerza. Tampoco descarta los atentados suicidas con coches bombas, llevados a cabo en plena luz del día y en los mercados atestados de gente.

Y volvió a golpear este 19 de febrero. Por eso ante el constante temor de los educandos y de sus familiares, el presidente de Nigeria, Muhammadu Buhari, prometió, este 23 de marzo, garantizar la seguridad en todas las escuelas del país, para evitar que ocurran secuestros en el futuro.

Luego de un exitoso operativo, varias de las muchachas retenidas fueron recibidas por el mandatario quien les manifestó la firme voluntad de su gobierno de continuar dando batalla para liberarlas a todas. “Iniciamos negociaciones únicamente para asegurarnos de que ninguna niña se lastimara. Esta estrategia valió la pena ya que fueron liberadas sin incidentes”, informó.

ante el constante temor de los educandos y de sus familiares, el presidente de Nigeria, Muhammadu Buhari, prometió, este 23 de marzo, garantizar la seguridad en todas las escuelas del país, para evitar que ocurran secuestros en el futuro

Tal y como reporta Prensa Latina Buhari insistió en el compromiso de su administración en la lucha contra el terrorismo y la insurgencia, y también hizo un llamamiento a todos los nigerianos para que se unan a esta tarea. Además, manifestó que no descansará hasta que sea liberada la última chica secuestrada, a quien los terroristas no devolvieron por aferrarse a su fe cristiana, y a las 112 pendientes de un suceso similar en 2014 en la localidad de Chibok, también en el noreste. El que esté al tanto de los acontecimientos de esa nación de los Grandes Lagos, recordará la preocupación del ex presidente estadounidense Barak Obama hace 4 años atrás, cuando dijo sentir empatía por las víctimas, su propia esposa, la entonces Primera Dama de Estados Unidos, lidero una campaña por la libertad de las jóvenes. En aquella oportunidad se coordinaron acciones con vistas a logar la liberación pero los resultados fueron casi nulos, solo se quedó en el maquillaje y los retoques. Mucho ruido y muy pocas nueces: el fenómeno del terrorismo de Boko Haram, y los de otro tipo, deben encararse como un problema sistémico.

Raíz del Mal

Por ejemplo, el norte de Nigeria es predominantemente musulmán, mientras que el sur es cristiano, y esas son desigualdades emanadas de la división arbitraria del colonialismo. Y aunque pueda parecer una verdad muy manoseada en el análisis, lo cierto es que estas realidades esconden una estrategia imperial de dividir una conciencia emancipatoria una vez que las diferentes tribus africanas se unieron para luchar por la definitiva liberación en pos de tener sus propios estados modernos.

Una vez ganada la independencia, las transnacionales y las entidades financieras que las acompañan siguieron los mismos caminos de los privilegios de algunos grupos de poder sobre otros, y para nada se trata de una justificación de terrorismo, sino es una aproximación verídica a las causas que hacen que algunos hombres se decanten por el terror. Cabe entonces ejecutar políticas económicas, sociales y culturales inclusivas.

Y en esto Occidente puede aportar mucho si se lo propusiera de veras. Así lo ha comprendido China y la propia Cuba, siempre ha tendido su mano amiga a los pueblos de África.

África auspicia una fuerza regional de dos mil 800 efectivos de Nigeria, Camerún, Chad y Níger para hacer frente al grupo islamista Boko Haram

De modo que ante el imperativo del terrorismo, muchos de los cuales han sido fabricados por Estados Unidos y otras potencias, debe ser asumido como una tarea definitiva y globalmente encarado porque aunque Nigeria sea el país con los atentados más letales, Iraq, Afganistán, Pakistán y Somalia, le superan en número de ataques.

Así y todo es un asunto de la mayor significación para los nigerianos ya que esa nación ocupa el quinto lugar en la lista de países de riesgo extremo, le siguen Yemen, Siria, Filipinas, Líbano, Libia, Colombia y Kenia. Consciente de que la continuidad del terrorismo lastra los planes de desarrollo y que es una constante amenaza para la vida, África auspicia una fuerza regional de dos mil 800 efectivos de Nigeria, Camerún, Chad y Níger para hacer frente al grupo islamista Boko Haram.

Iniciativa que pudiera ser efectiva en la medida que los profundos retos de los pueblos africanos sean abordados con integralidad y acciones concretas, sin condicionamiento alguno. Y para ello Estados Unidos y Occidente deben dejar a un lado sus intenciones de imponer su modelo de democracia. Muchas veces la ayuda es sujeta a ese tipo de chantaje, y mientras eso siga ocurriendo tendremos, desgraciadamente,  nuevas noticias de atentados y secuestros.


María Victoria Valdés Rodda

 
María Victoria Valdés Rodda