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Publicado el 9 Marzo, 2018 por María Victoria Valdés Rodda en Mundo
 
 

SIRIA

Inventando falsedades

No poder derrotar al gobierno sirio significaría un durísimo golpe a los planes de Estados Unidos
El Consejo de Seguridad de las Naciones, al cierre de esta edición, exigía un cese al fuego de 30 días en toda Siria, golpeada por el terrorismo. (Foto: eldemocrata.com)

El Consejo de Seguridad de las Naciones, ha exigido, un cese al fuego de 30 días en toda Siria, golpeada por el terrorismo. (Foto: eldemocrata.com)

Por MARÍA VICTORIA VALDÉS RODDA

El presidente sirio Bashar al Assad ha aclamado, para que el mundo lo sepa, su firme voluntad y la de su pueblo de vencer a las fuerzas terroristas que amenazan a Damasco, la capital. En consonancia con ese propósito el ejército nacional lleva a cabo una ofensiva, la cual ya va dando frutos al recuperar el control de varias zonas de Ghouta oriental.

Este sitio ha sido tomado de pretexto para achacarle a Siria todos los males posibles en una franca campaña de desprestigio que Estados Unidos y sus aliados llevan a cabo para distraer del hecho de que ellos son los verdaderos responsables de lo que ocurre en la nación árabe. Allí las fuerzas gubernamentales se enfrentan contra el grupo terrorista Frente Al-Nusra (ahora Frente Fath Al-Sham) así como otras agrupaciones, denominadas eufemísticamente por la gran prensa “rebeldes” sirios.

Informaciones de HispanTV dieron cuenta de que los terroristas han obstaculizado la salida de civiles, frustrando de este modo la tregua humanitaria declarada por Rusia y la ONU para la evacuación de la población.

Washington sigue intentando impedir que Al Assad continúe en el poder por mandato popular y de ahí que lance la carta de una oposición moderada, la cual no es tal porque a la larga se identifica con aquellos que suelen pagar sus servicios por descabezar gobiernos legítimos. Ya pasó antes en Libia.

Rusia, Irán e incluso China abogan porque los problemas de los sirios sean resueltos por ellos mismos, de ahí que apoyen las conversaciones de paz de Ginebra. Esta crisis se inició en el marco de las llamadas “primaveras árabes” en 2011, cuando movimientos cívicos de la región clamaron por mejoras económicas, políticas, sociales y hasta culturales. En Siria también hubo manifestaciones pero sin la masividad y contundencia de Egipto o Túnez. Luego de pasado el primer impacto de la sorpresa, el gobierno sirio, con Al Assad al frente, efectuaron una serie de mejoras al calor de esas demandas públicas.

Sin embargo, no contento con el resultado, Estados Unidos y Occidente utilizaron a favor de sus intereses el descontento de algunos elementos extremos del Islam político, siendo un secreto a voces que la Casa Blanca financió a muchos de ellos para derrocar a quienes no le eran gratos.

Desde 1898 el imperialismo yanqui viene fabricando falsas banderas. Tiene ese mal hábito y Siria no será una excepción. De nuevo están tratando de introducir en el imaginario colectivo del Planeta que el ogro es el gobierno sirio.

Para ello han vuelto a la utilización de falsedades como la de las armas químicas: en 2013 fue el supuesto uso de gas sarín. En ese entonces Damasco y Moscú se pusieron a disposición de los organismos competentes para la destrucción de ese tipo de arsenal, el cual pasó a ser inventariado y destruido por la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ). Al final se demostró que quienes lo habían usado era Al-Nusra, grupo terrorista proscrito hasta por la Casa Blanca, pero ahora con Donald Trump se teje otra nueva patraña con idénticos personajes a pesar de que hayan cambiado de “ropaje” mediático.

En esta oportunidad el Gobierno sirio ha vuelto a asegurar que carece de armamento químico en sus arsenales militares, al tiempo que condena la utilización de esas sustancias. No obstante, los yanquis están fabulando una trama macabra que involucra hasta a Corea del Norte, a quien acusan, sin presentar ningún tipo de pruebas, de suministrar a Siria pertrechos de ese tipo.

Todo un derroche de imaginación truculenta de parte de aquellos que buscan cualquier excusa para hacer fracasar las negociaciones de paz, destruir la tregua y volar por los aires el corredor humanitario en los alrededores de la localidad de Ghouta.


María Victoria Valdés Rodda

 
María Victoria Valdés Rodda