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Publicado el 22 Abril, 2018 por Lázaro Barredo Medina en Mundo
 
 

¿La verdadera Cumbre? La de los Pueblos

No hubo consenso en los ataques a Venezuela. Firmado un documento contra la corrupción por algunos sospechosos de hechos ilícitos. Los problemas de la región sí se discutieron en la Cumbre de los Pueblos.
Una panorámica general del segmento oficial de la Cumbre que empleó la jornada en una extensa sesión discursiva. (Foto Cancillería de Perú)

Una panorámica general del segmento oficial de la Cumbre que empleó la jornada en una extensa sesión discursiva. (Foto Cancillería de Perú)

Por LÁZARO BARREDO MEDINA

Sin alcanzar consensos ni encontrar salidas a los problemas más acuciantes de una región donde persisten las mayores inequidades del planeta, la VIII Cumbre de las Américas, celebrada en Lima, Perú, quedará en el recuerdo por haber sido una reunión gris, donde no hubo nada trascendente. Si algo rememorarán muchas personas en este hemisferio es la contundente réplica a las palabras injuriosas y bélicas del vicepresidente estadounidense, Mike Pence, por el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla, como una lección de dignidad.

Para muchos analistas fue un acto gris y con tonos fallidos, pues solo respondieron a la convocatoria 18 jefes de Estado o de Gobierno y, además, no hubo sustancia en los temas que agobian al continente. El contenido principal que convocó a los líderes americanos bajo el tema “la gobernabilidad democrática y la corrupción” quedó reducido a un documento de buenos propósitos y muchas promesas, con la paradoja de que varios de los firmantes son sospechosos de cometer actos ilícitos o permitirlos, incluido el secretario general de la OEA, de quien se dio a conocer en un medio uruguayo la denuncia de su falta de limpieza con los dineros públicos en sus funciones gubernamentales.

Raúl felicitó a la delegación cubana a su arribo a la patria. (Foto Estudio Revolución)

Raúl felicitó a la delegación cubana a su arribo a la patria. (Foto Estudio Revolución)

No se puede olvidar que la agenda de esta Cumbre fue organizada por los Estados Unidos y concebida con un diseño dirigido a consumar sus propósitos, sobre todo contra Venezuela y Cuba. Sin embargo, no lograron el consenso para condenar a la Revolución Bolivariana y su presidente, Nicolás Maduro, quien no asistió finalmente, tras la injusta exclusión orquestada por el gobierno norteamericano y la subordinación del peruano, pero fue el asunto más mencionado en las intervenciones con sus matices e intencionalidades por todos los mandatarios o sus representantes.

Las más contundentes denuncias al injerencismo de Estados Unidos fueron dichas en sus discursos por el presidente Evo Morales y el canciller Bruno Rodríguez Parrilla. Ni las palabras de Mike Pence ni el interés demostrado por el llamado Grupo de Lima, junto a la participación lacayuna de Luis Almagro, consiguieron el asentimiento de buena parte de las naciones participantes.

Los jóvenes hicieron sudar frío a Almagro antes de que este secuestrara el Foro para favorecer a los mercenarios e hiciera la reunión en el sótano del hotel Sheraton. (Foto CubaDebate).

Los jóvenes hicieron sudar frío a Almagro antes de que este secuestrara el Foro para favorecer a los mercenarios e hiciera la reunión en el sótano del hotel Sheraton. (Foto CubaDebate).

En la jornada discursiva casi todos los gobiernos hicieron alusión al asesinato de tres periodistas ecuatorianos en la frontera colombiana y el ataque conjunto en Siria, justificado por la delegación estadounidense, pero matizado por muchos de los mandatarios o sus delegados, aunque algunos lo hicieron con cierto “cantinfleo”, pues si bien no lo respaldaban abiertamente, dejaban entrever legalidad en las medidas contra el empleo de armas químicas. Solamente Cuba y Bolivia rechazaron en términos enérgicos las acciones de Estados Unidos, Francia e Inglaterra.

Derrotados los mercenarios y sus provocaciones

Como ha explicado exhaustivamente la prensa cubana, en el programa oficial de la Cumbre de las Américas se concibieron  como una gran maniobra otros espacios paralelos e importantes: el Foro de la Sociedad Civil, el V Foro de Jóvenes de las Américas, el III Encuentro de Parlaméricas, y la III Cumbre Empresarial, donde los organizadores planearon variadas provocaciones, sobre todo admitir en estos espacios a ciudadanos de origen cubano y organizaciones mercenarias pagados por Estados Unidos para desacreditar a la Revolución y tratar de mellar el ímpetu y la argumentación de nuestros representantes.

De igual modo, y con la complicidad de autoridades de la sede, se llevaron a cabo graves provocaciones en Lima, al ser colocadas vallas publicitarias ofensivas contra nuestro país, como elemento de una estrategia de los grupos mercenarios para dañar la imagen de Cuba, acciones que recibieron un fuerte rechazo no solo de nuestra delegación, sino también de los movimientos solidarios presentes en Lima.

Todos los escenarios fueron candentes, pero, como se pudo apreciar en los distintos medios y en las redes sociales, los debates en los foros de la Sociedad Civil y el de los Jóvenes resultaron fortísimos. Organizado con toda intención por la OEA mediante coaliciones, donde cada una abordaba una temática específica y sesionaba de manera separada de las demás, la coalición cubana en el Foro de la Sociedad Civil era la número 15, y, bajo el nombre “Por un mundo inclusivo y respetuoso”, estuvo entre las más numerosas.

La actitud consecuente de nuestros delegados se puso a prueba en las tensas sesiones para denunciar las irregularidades fomentadas por los yanquis y sus cancerberos de la OEA e impedir sus groseras manipulaciones para suplantar a la sociedad civil cubana con mercenarios, cuyo colofón fue el diálogo de la sociedad civil y los actos sociales con representantes de los gobiernos, presididos por Luis Almagro.

La encendida protesta de nuestros representantes y la solidaridad de muchas delegaciones, así como la firme posición del embajador Juan Antonio Fernández al proclamar que “No nos van a imponer el diálogo con terroristas, no vamos a hablar con terroristas y mercenarios. ¡A Cuba se respeta! ¡Con Cuba no se metan!”, mientras mostraba la foto de uno de los contrarrevolucionarios presentes, sonriente junto al reconocido terrorista Luis Posada Carriles, hizo que la OEA y otros voceros reaccionarios se llevaran a los “gusanos” para un salón en el sótano del lujoso  hotel Sheraton, donde se hospedaban los asalariados del imperio,  y hacer allí el simulacro de reunión.

Otro momento de grandes tensiones fue el Foro de los Jóvenes, donde la representación cubana y otras delegaciones protestaron por la maniobra de la OEA para privilegiar la selectiva presencia de miembros de organizaciones contrarrevolucionarias anticubanas, así como por irregularidades como, por ejemplo, haber cambiado de sede un día antes de empezar, a pesar de que ya había sido publicado el programa, y la lectura ante el secretario general del “Ministerio de Colonias” de una supuesta declaración final que aún no había sido aprobada por los participantes.

Como narraron los enviados especiales de nuestra prensa, un numeroso grupo de delegados al V Foro de Jóvenes de las Américas sacaron a Luis Almagro, secretario General de la OEA, de la sala donde dialogaba con algunos participantes al encuentro. Desde afuera se habían oído los gritos de quienes exigían su derecho a entrar, porque habían pagado sus gastos para estar allí. Con los ánimos caldeados, el lacayo de la OEA fue increpado con duras palabras: El evento no es democrático, porque los reales protagonistas, los jóvenes, se han quedado fuera, dijo un muchacho. Otro gritó: “No nos invada nuestro espacio que para eso tiene la Cumbre de las Américas”. La cara de Almagro, que había llegado con una sonrisa “Colgate”, fue adquiriendo un rictus amargo. Cuando les propuso atenderlos luego, lo abuchearon con más fuerza. Y entonces Almagro adquirió una cara de espanto y los jóvenes lo obligaron a dejarlos entrar.

La representación cubana esclareció que no asistió al foro a protestar, sino a construir, a dialogar y aportar a la unidad latinoamericana, y prueba de ello fue haber logrado la inclusión en la declaración final, leída ante los Jefes de Estado y de Gobierno, de un pronunciamiento contra la injerencia de unas naciones en otras y en favor de la soberanía; así como el respeto a la multiculturalidad de la región, entre otros aspectos.

La Cumbre donde sí se discutió

En contraposición, la Cumbre de los Pueblos, que sí discutió los problemas principales del continente. (Foto Roberto Súarez)

En contraposición, la Cumbre de los Pueblos, que sí discutió los problemas principales del continente. (Foto Roberto Súarez)

La Cumbre de los Pueblos fue mucho más relevante como contraposición o foro alternativo que aglutinó a integrantes de miles de organizaciones sociales bajo el lema “Por la unidad de los pueblos de Nuestra América” y se convirtió en espacio de genuino diálogo de la verdadera sociedad civil, donde estaban miembros de sindicatos, organizaciones de mujeres, indígenas, jóvenes y trabajadores de múltiples sectores.

En la valoración de varios de sus protagonistas, la Cumbre de los Pueblos ha sido el marco ideal de importantes debates, intercambios de experiencias, fortalecimiento de la solidaridad y, principalmente, concertación para mantener el espíritu de resistencia y articular agendas que le den vitalidad a la unidad y articulación del movimiento social y popular progresista y de izquierda en Nuestra América.

Concitó reiteradas manifestaciones la solidaridad con la lucha que libran los pueblos de Venezuela y Cuba frente a la agresión norteamericana; con Bolivia en su demanda a Chile de una salida soberana al mar; los reclamos de libertad de Lula da Silva, de independencia para Puerto Rico y de restitución a Argentina de las islas Malvinas; así como la defensa de la cosmovisión y de los derechos de los pueblos originarios, negros y otras minorías sociales, entre otros temas.

En su agenda, también hubo talleres, foros y una plenaria central sobre geopolítica, poder corporativo y movimientos sociales y una gran marcha antimperialista. De igual modo, tuvo lugar el Encuentro Juvenil de los Pueblos, un gran acto de solidaridad continental, donde los representantes de Bolivia y Cuba fueron los únicos que compartieron con miles de voces en la Universidad de San Marcos, al clausurar la Cumbre de los Pueblos, que, finalmente, cerró sus sesiones con un festival político cultural por la unidad de Nuestra América.

Al recibir a la delegación de regreso a Cuba, Raúl reconoció la firme postura mantenida durante la VIII Cumbre y sus foros paralelos y felicitó a los participantes, tanto a la delegación oficial, encabezada por el canciller Bruno Rodríguez Parrilla, como a los representantes de la sociedad civil de la Isla, jóvenes, diputados Iy empresarios que participaron en los foros paralelos de la Cumbre.

Raúl, igualmente, le dio la bienvenida a Cuba a un grupo de intelectuales, artistas, deportistas, entre otros, que participaron en la alternativa Cumbre de los Pueblos.

La Cumbre de las Américas deja para todos ellos el orgullo de haber mostrado ante el hemisferio el honor y la gloria de la patria de Martí y Fidel.

Cuba no cederá un milímetro de sus principios

Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de Relaciones Exteriores, habló en nombre de la delegación cubana. ACN

Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de Relaciones Exteriores, habló en nombre de la delegación cubana. ACN

El discurso del canciller Bruno Rodríguez Parrilla en la Cumbre de las Américas dejó reiterada la posición de una política inalterable que refrenda la independencia y soberanía de la nación cubana por encima de todo. “Cuba no aceptará amenazas ni chantajes del gobierno de Estados Unidos… No desea la confrontación, pero no negociará nada de sus asuntos internos, ni cederá un milímetro en sus principios”.

Rodríguez Parrilla se refirió a los progresos de los últimos años en las relaciones entre La Habana y Washington, “basados en la absoluta igualdad soberana y el respeto mutuo”; pero, a pesar de que se mostraron resultados tangibles dentro de las profundas diferencias entre los gobiernos, ahora se revierten, después de la llegada al poder de la administración conservadora que encabeza Donald Trump.

También se refirió al bloqueo económico y comercial impuesto por EE.UU. contra Cuba hace más de medio siglo y a la persecución financiera, “que nuevamente se endurecen, y provocan privaciones y violan los derechos humanos de los cubanos”.

En medio de ese escenario complaciente con Estados Unidos, el canciller cubano denunció que en América Latina “hoy existe el peligro del retorno al uso de la fuerza, la imposición indiscriminada de medidas coercitivas unilaterales, incluso de golpes militares cruentos. Nuestra América, martiana y bolivariana, conjunto de naciones del río Bravo a la Patagonia, sigue siendo saqueada y vilipendiada por el imperialismo estadounidense”, dijo Rodríguez Parrilla, quien recordó que se invoca a la Doctrina Monroe para justificar la dominación norteamericana en nuestra región.

Asimismo, denunció que la ausencia del presidente Nicolás Maduro a la Cumbre era una “afrenta contra América Latina” y un paso de retroceso de Washington, y ratificó su solidaridad con Venezuela, deseando éxitos a la próxima elección presidencial en esa hermana nación.

Entre otros asuntos, el jefe de la diplomacia cubana condenó enérgicamente el reciente ataque perpetrado por Estados Unidos y algunos de sus aliados de la OTAN contra la República Árabe Siria, calificando la agresión de “una acción unilateral, ilegal, sin evidencias ni conclusiones de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas, cuyo equipo busca pruebas en el terreno, y constituye una flagrante violación de los principios del Derecho Internacional y de la carta de las Naciones Unidas, que agudizará el conflicto en ese país y en la región”.

También expresó condolencias por el reciente asesinato de tres periodistas ecuatorianos en la frontera con Colombia, y la solidaridad con el expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, a quien considera un preso político de las oligarquías de Brasil, que pretenden impedir participe de las próximas elecciones presidenciales de su país.

Sobre otros temas referidos a los asuntos de gobernabilidad, democracia y corrupción, Rodríguez Parrilla aseveró que Nuestra América, con sus culturas e historia, el territorio, la población y sus recursos, puede desarrollarse y contribuir al equilibrio del mundo, pero es la región con la más desigual distribución de ingresos del planeta, y enfatizó: “Sólo avanzaremos mediante la integración regional y el desarrollo de la unidad dentro de la diversidad que condujo a la creación de la Celac”.

Igualmente, recordó la ausencia de Puerto Rico en ese escenario y con pocas palabras subrayó que los hechos recientes demuestran que la OEA y su histérico secretario general son instrumento de Estados Unidos.

Mike Pence arremete contra Cuba y Venezuela

El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, aprovechó la ocasión para defender el cruel bombardeo llevado a cabo por los norteamericanos, el Reino Unido y Francia con la justificación del supuesto ataque con armas químicas.

A igual que Trump, Pence llamó “monstruo” al presidente legítimo de Siria, Bashar Al Assad, e intentó presentar el ataque como un éxito de la Casa Blanca, mientras recordó que el Presidente envió un mensaje a las dos naciones que, estima, tienen más responsabilidad al apoyar, equipar y financiar el régimen criminal de Assad: Rusia e Irán. Tras reconocer a Canadá y Colombia por su apoyo, dijo que instaba a todas las naciones en este hemisferio de libertad a que apoyen las acciones militares tomadas por Estados Unidos y sus aliados.

Y en tono engatusador señaló que “bajo la presidencia de Donald Trump, los Estados Unidos siempre pondrán la seguridad y la prosperidad de los Estados Unidos primero. Pero Estados Unidos primero no significa un Estados Unidos solo. Los Estados Unidos siempre han valorado a sus vecinos y amigos en toda esta región”. Propuso, además, a su país como sede para la XIX Cumbre, en 2021.

Con su clásico conservadurismo, Pence arremetió contra Cuba y Venezuela. Calificó los sistemas sociales de ambas naciones de “represivos” y pretendió mostrar a Estados Unidos como “libertador” de los pueblos de Cuba y Venezuela, en tanto insistió en que los países “democráticos” de América Latina son aquellos que apoyan la “diplomacia” que impone Washington a través de herramientas como la OEA.

La digna réplica del canciller cubano

Justo al terminar su prepotente discurso el vicepresidente de Estados Unidos, el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, pidió nuevamente la palabra. “Mike Pence parece mal informado, ignora la realidad”, subrayó como inicio de su profunda y argumentada réplica.

“Rechazo las referencias insultantes hacia Cuba y Venezuela y la actitud humillante hacia América Latina y el Caribe”, respondió contundente Rodríguez Parrilla, y recordó: “Todos los gobiernos despóticos en la región han sido impuestos o han recibido el apoyo de los Estados Unidos. El país del señor Pence ha sido el primero y el único en usar el arma nuclear contra civiles inocentes. Es responsable de guerras y masacres de civiles, incluidos niños, mujeres y ancianos; a los que llama daños colaterales”.

Con numerosos argumentos sobre la realidad interna de la nación norteamericana, el canciller cubano demostró que “el gobierno de los Estados Unidos es el autor de violaciones masivas de los derechos humanos de sus propios ciudadanos, en especial de las minorías. Es una vergüenza para la humanidad que en ese país repleto de riquezas haya decenas de millones de pobres”, dijo.

Igualmente destacó que Estados Unidos es el centro del lavado de activos financieros, del narcotráfico y del contrabando de armas y le recordó a Pence que el sistema electoral que lo ha elegido y el legislativo, en el que ha servido mucho tiempo, es corrupto por naturaleza, porque está sustentado de manera insólitamente legal en las contribuciones financieras corporativas y los llamados Comités de Acción Política.

También hizo resaltar que Estados Unidos es el Gobierno que impone un proteccionismo feroz, que arruinará la industria, la agricultura y el empleo en toda nuestra región y, a la vez, es donde el lobby político ha impuesto la idea de que el cambio climático es un invento antinorteamericano.

En su réplica, que fue la última intervención de la Cumbre, el canciller cubano subrayó a Pence y la delegación estadounidense presente: “Si a su Gobierno le interesara el bienestar, los derechos humanos y la libre determinación de los cubanos, podría levantar el bloqueo, colaboraría con nuestra cooperación internacional, en vez de sabotearla, y daría fondos a los programas de colaboración médica cubana en el mundo y a los programas de alfabetización”.

Finalmente, sobre los insultos contra Cuba, respondió a través de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, cuyos principios incluyen el derecho inalienable de los pueblos y de los Estados a darse libremente su propio sistema político, económico, social y cultural, y de la histórica reunión entre el Papa Francisco y el Kirill de Rusia en la que se calificó a La Habana como la capital de la unidad.


Lázaro Barredo Medina

 
Lázaro Barredo Medina