1
Publicado el 19 Mayo, 2018 por Maryam Camejo en Mundo
 
 

Cuba: espacio para alcanzar la paz en Colombia

La Habana acoge quinto ciclo de conversaciones entre el ELN y el Gobierno
Resolver el conflicto armado es el objetivo final. (juventudrebelde.cu)

Resolver el conflicto armado es el objetivo final. (juventudrebelde.cu)

Por MARYAM CAMEJO

Una vez más, Cuba abre sus puertas para construir la paz en la región. Tras la decisión de Ecuador de dejar de ser garante y sede de las negociaciones entre el Gobierno de Colombia y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), a raíz de la muerte de tres periodistas ecuatorianos en la frontera, nuestro país recibió la solicitud conjunta del gabinete de Juan Manuel Santos y el ELN para retomar en La Habana el quinto ciclo de la mesa de diálogo, que anteriormente se desarrollaba en Quito.

Como precedente está el hecho de que la capital de la Isla acogió durante cuatro años las negociaciones de paz entre el Gobierno y las FARC-EP, que concluyeron en 2016 con el acuerdo que ahora se implementa. En esta ocasión, frente al pedido oficial de volver a convertirse en sede de conversaciones con tan alto objetivo, “respondimos con la prontitud que merece el esfuerzo que realizan las partes por encaminar el proceso”, dijo Iván Mora, jefe del equipo de garantes cubanos. “Alcanzar la paz en Colombia constituye un anhelo histórico de toda la región de América Latina y el Caribe y el mundo, por lo que no dudamos en aceptar nuevamente la responsabilidad de acoger como sede el proceso de paz”.

La meta primera de este quinto ciclo es alcanzar cuanto antes un cese del fuego bilateral temporal y nacional y, al mismo tiempo, buscar una metodología para que la sociedad colombiana sea un actor decisivo en la consecución de la paz y de los cambios que debe asumir la nación sudamericana.

Según el líder de la delegación del ELN, el comandante Pablo Beltrán, esperan obtener un proceso de diálogo nacional, “sacar la violencia de la política”; por tanto, los involucrados deberán hacer un esfuerzo y propiciar transformaciones que “cambien las condiciones que generan el alzamiento armado”.

Por su parte, el jefe de la delegación del Gobierno, Gustavo Bell, aseguró que las medidas que aspiran a tomar en este ciclo son un medio, no un fin en sí mismas, y esperan un alto de las hostilidades con un desarrollo tal que impulse la agenda cuyo objetivo es ponerle fin al conflicto armado, “que dará paso a las transformaciones de la sociedad”.

Bell explicó también que este alto el fuego, “estable y más robusto”, permitiría celebrar las elecciones presidenciales del 27 de mayo próximo “en absoluta paz”, y que, además, implicaría que en Colombia se viva en una sociedad donde la convivencia pacífica, la solidaridad y el respeto a la vida sean condiciones vigentes en las relaciones entre los ciudadanos.

El jefe negociador gubernamental se dijo “razonablemente optimista” con el ritmo del proceso, de manera que aspiran a obtener resultados concretos y favorables a mediano plazo –detalló–, y que puedan llegar al momento en que sea la misma sociedad colombiana quien pida continuar los diálogos, independientemente del Gobierno salido de los próximos comicios.

En ese sentido, el segundo jefe de la delegación de paz del ELN, Aureliano Carbonell, afirmó en entrevista para TeleSur que el nuevo Gobierno de Colombia debe respetar el proceso de paz y los acuerdos que se logren en La Habana.

Juan Manuel Santos expresó desde Alemania sus esperanzas de alcanzar, no solo un cese del fuego, sino también un acuerdo marco que quede para el próximo Gobierno. “Eso sería ideal y vamos a hacer los esfuerzos para lograrlo”, agregó el mandatario.

Ya se tuvo una experiencia anterior, cuando se silenciaron los fusiles por 101 días, entre octubre de 2017 y enero del presente año.

Los diálogos en La Habana son también el escenario propicio para darle voz a la ciudadanía, de manera que pueda decidir sobre los cambios necesarios en el país, con el compromiso político previo de que esas transformaciones son posibles, viables y se convertirán en realidad cotidiana.


Maryam Camejo

 
Maryam Camejo