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Publicado el 25 Mayo, 2018 por María Victoria Valdés Rodda en Mundo
 
 

¿Tienen chance los africanos?

África plantea su futuro con objetivos bien definidos de cara a unos 50 años en adelante. (www.google.com)

África plantea su futuro con objetivos bien definidos de cara a unos 50 años en adelante. (www.google.com)

Por María Victoria Valdés Rodda

Muchas personas interesadas en política internacional se cuestionan si los africanos tienen o no definido su futuro. A esa inquietud debo responder que sí; que África, está decidida a resolver sus propios problemas utilizando soluciones africanas para los problemas africanos.

Ya han demostrado valor e inteligencia durante sus luchas anticoloniales. De modo que ahora, cuando tienen las riendas de su destino, imaginan grandes cosas por delante, como se merecen: la Agenda 2063 (de cara a ese año) cuyos objetivos de desarrollo fueron trazados por la Unión Africana (UA). Sin embargo, antes de adentrarnos a analizar dicha perspectiva es preciso recalcar que los países africanos también están inmersos, como el resto del Planeta, en unas relaciones desiguales de comercio y distribución a nivel internacional, todo lo cual hacen todavía más pesadas las secuelas del atraso secular en que los sumió Occidente y sus feroces potencias imperiales.

son de “especial importancia los programas africanos de desarrollo de infraestructura. Y aunque varios de ellos cuentan también con financiamiento extranjero, es importante resaltar que son, en lo esencial, proyectos propios nacionales y, en ocasiones, regionales que han multiplicado a nivel continental carreteras y vías de comunicación en general, presas, sistemas eléctricos, entre otros de gran significación para el futuro del continente y que están refrendados también por la Unión Africana y las organizaciones de integración subregionales”

En un intento por desacreditar a los pueblos africanos existen corrientes de pensamiento neoliberal que sostienen todavía ideas racistas sin detenerse a ver el contexto mundial: las naciones africanas siguen sujetas a la producción de materias primas, y en la gran mayoría, sin tener la oportunidad de poder transformarlas, pues no se les ha concedido el acceso a las tecnologías que se los permita. Intentos de apoyo han habido: El BRICS (Grupo de países formado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), del cual forma parte Sudáfrica, se vio como una alternativa de ayuda para los africanos, pero ha habido una reducción de su impulso inicial, debido mayormente a la crisis económica mundial, y en el caso particular de Brasil por la postura política y hasta ideológica de su actual presidente, Michel Temer.

Entonces, ¿tienen chance los africanos si para la consecución de los logros de la Agenda 2063 se necesitan cuantiosos recursos materiales y humanos? La respuesta sigue siendo afirmativa porque las fortalezas deben provenir de los propios países africanos y de todos aquellos que sean capaces de apoyarlos legítimamente sin condicionamientos políticos como hace ejemplarmente China.  Y aunque pueden parecer plazos demasiados largos- que requieren de efectivas acciones y de apoyo internacional para su éxito-, son indispensables para lograr la paz, la estabilidad, la seguridad y el desarrollo regional.

En un acercamiento sobre este particular con el diplomático cubano, Sidenio Acosta, también subdirector de África subsaharia del Ministerio de Relaciones Exteriores, le comentó a Bohemia (en una entrevista de hace algún tiempo atrás que por su importancia retomamos) que “uno de los retos es lograr el mejor funcionamiento efectivo de las organizaciones económicas subregionales africanas y la búsqueda de nuevos socios económicos y financieros para desarrollar sus programas. Otro de los retos es lograr la solución definitiva de los conflictos armados que desde hace varios años laceran la estabilidad de una parte importante del continente, y que provocan el drenaje de los recursos e impiden el desarrollo. Un tercer reto y no el último, es el permanente flujo de africanos hacia Europa en búsqueda de mejores condiciones de vida y empleo, factor que también lastra el desarrollo de muchos países al perder con ello una parte importante de su población joven”.

Este especialista considera asimismo que son de “especial importancia los programas africanos de desarrollo de infraestructura. Y aunque varios de ellos cuentan también con financiamiento extranjero, es importante resaltar que son, en lo esencial, proyectos propios nacionales y, en ocasiones, regionales que han multiplicado a nivel continental carreteras y vías de comunicación en general, presas, sistemas eléctricos, entre otros de gran significación para el futuro del continente y que están refrendados también por la Unión Africana y las organizaciones de integración subregionales”.

Principio transcendental

En la región subsahariana de Benin, nación del oeste africano, donde llueve apenas entre tres y seis meses al año, se instalaron bombas de agua que funcionan con energía solar aportada por paneles solares fotovoltaicos, financiados por una organización no gubernamental. (www.google.com)

En la región subsahariana de Benin, nación del oeste africano, donde llueve apenas entre tres y seis meses al año, se instalaron bombas de agua que funcionan con energía solar aportada por paneles solares fotovoltaicos, financiados por una organización no gubernamental. (www.google.com)

Es cierto que aún faltan 45 años para el 2063. Dicho así uno se conduele de las actuales muertes por hambre, sequías o guerras que tienen lugar en el continente negro sin que a veces se perciban- ni se divulguen- acciones concretas para evitarlas. Se trata de una apreciación apresurada e injusta pues los gobiernos y pueblos africanos se empeñan no solo en resistir sino también en afrontar su diario vivir con inteligencia e iniciativas, tópicos casi nunca tratados por la gran prensa mundial.

Cabe aquí sin embargo, una reiteración: el mundo está en deuda con África, y a pesar de que a veces se tenga la precepción de que no hay sensibilidad comunitaria global esto no es totalmente cierto. Carol Newman, Profesora Asociada del Departamento de Economía del Trinity College de Dublin, señala como un aporte significativo la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) en su relación con sectores claves (todavía insuficientes): “no cabe duda de que las inversiones en infraestructura son cruciales para el futuro desarrollo económico de muchos países de África subsahariana, pero no solo hay que alimentar el proceso de industrialización y abordar las limitaciones significativas en términos de suministro de energía o la planificación de las necesidades energéticas futuras de una población en rápida expansión como es la africana”.

En su opinión la AOD tiene que centrar sus esfuerzos en la línea del desarrollo industrial, aprovechando la fuerza motriz de una mano de obra que, tal como indica el Banco Africano de Desarrollo, alcanzará los 830 millones de personas en 2050. No obstante, eso no empaña el brillo de una iniciativa para la transformación socioeconómica del continente en los años venideros. Se basa en acelerar la implementación de iniciativas continentales pasadas y existentes para el crecimiento y el desarrollo sostenible.

Incluso lo podemos ejemplificar: el Plan de Acción de Lagos, el Tratado de Abuja, el Programa de Integración Mínima, el Programa de Desarrollo de Infraestructura en África (PIDA), el Programa de Desarrollo Agrícola Integral de África (CAADP), el Nuevo asociación para el desarrollo de África (NEPAD), planes y programas regionales y planes nacionales. También se asienta en las mejores prácticas nacionales, regionales y continentales.

Según el sitio digital au.int/en/agenda2063, el enfoque de esta Agenda es el punto de vista de la UA de “una África integrada, próspera y pacífica, impulsada por sus propios ciudadanos y que represente una fuerza dinámica en el ámbito internacional”. El marco conceptual y estratégico de dicho documento rector define exquisitamente las siete aspiraciones africanas, derivadas a través de un proceso consultivo con la ciudadanía africana.Estas son:

  • África próspera, basada en el crecimiento inclusivo y el desarrollo sostenible.

  • Un continente integrado, políticamente unido, basado en los ideales del panafricanismo y la visión del renacimiento de África.

  • África con buena gobernanza, democracia, respeto de los derechos humanos, justicia y estado de derecho. • África pacífica y segura.

  • África con una fuerte identidad cultural, patrimonio común, valores y ética.

  • África cuyo desarrollo es impulsado por las personas, confiando en el potencial que ofrece la gente, especialmente sus mujeres y jóvenes y el cuidado de los niños • África como protagonista y socio global fuerte, unido, resistente e influyente.

Pero un lector más quisquilloso pudiera preguntar qué diferencia a la Agenda 2063 de las iniciativas continentales del pasado. Tal y como lo tomamos del sitio de la UA lo trasladamos a los lectores: Puede decirse que esta Agenda 2063 se elaboró con un enfoque ascendente lo cual implica amplias consultas de la ciudadanía africana, y por derivación esto mejora la apropiación de los procesos y los resultados de la iniciativa para tener una agenda continental de transformación socioeconómica.No es el trabajo de los burócratas, sino más bien una agenda impulsada por las voces de los africanos que indican el África que quieren.

En África existe un compromiso al más alto nivel con el objetivo de alcanzar para todo el continente “Hambre cero” en 2025 para ello deben intensificarse los esfuerzos en el desarrollo de una agricultura sostenible. (cdn.ipsnoticias.net)

En África existe un compromiso al más alto nivel con el objetivo de alcanzar para todo el continente “Hambre cero” en 2025 para ello deben intensificarse los esfuerzos en el desarrollo de una agricultura sostenible. (cdn.ipsnoticias.net)

Igualmente se han establecido metas y estrategias en cada área tanto en los niveles nacionales, regionales como en los continentales. Por otra parte no se descuida el componente de monitoreo y evaluación para asegurar que las actividades planificadas, los productos y los resultados estén en camino de alcanzarse, con revisiones a mediano plazo, lo cual proporcionan la posibilidad para la realineación del programa en su conjunto si se perciben fallas o atrasos.

Hay más. Según la UA, por primera vez todas las iniciativas continentales y regionales se han agrupado bajo un mismo paraguas. Por eso se espera que la integración mejore la coherencia, elimine la política sobre vueltas y redundancias y por ello se dé lugar a un espacio para la gestión de la diversidad y la singularidad en la Unión Africana.

Según la UA, por primera vez todas las iniciativas continentales y regionales se han agrupado bajo un mismo paraguas. Por eso se espera que la integración mejore la coherencia, elimine la política sobre vueltas y redundancias y por ello se dé lugar a un espacio para la gestión de la diversidad y la singularidad en la Unión Africana

Y un aspecto trascendental como es el financiamiento ha sido valorado en todos sus aspectos porque estamos ante una estrategia de movilización de recursos desarrollada que ha identificado áreas clave de intervención y sus opciones de financiamiento asociadas, que incluye una estrategia la cual contempla instrumentos de financiación identificados.Se han creado e instrumentado igualmente estrategias para ampliar o maximizar las alianzas de cara a la Agenda 2063.

Para los escépticos es esencial señalar que este instrumento se asemeja a una enorme escalera, la que debe ser cubierta por los lógicos escalones hasta llegarse al soñado año. Es por ello que se han confeccionado sub planes o sub objetivos en un rango de una década. Aquí se insertan  proyectos e iniciativas aprobados por la Cumbre de la UA que son muy urgentes y relevantes y cuya implementación inmediata proporcionará ganancias rápidas como son impactos en el desarrollo socioeconómico y aumento de la confianza y el compromiso de la ciudadanía africana.

Para no pecar de optimistas impenitentes en esta nueva celebración del Día del África, 25 de mayo, admitimos que la región tiene formidables dificultades por delante. Citaremos dos panoramas adversos: los africanos están siendo amenazados por grupos islámicos terroristas y es de las regiones con mayor índice de personas infectadas con VIH. Pero atención: incluso con los grandes problemas estamos convencidos que África irá articulando sabiamente presente y futuro en pos del bienestar de su gente también de cara a una Agenda de desarrollo, que algunos perciben como inalcanzable. El pasado oprobioso de colonialismo no será un obstáculo sino todo lo contrario, un resorte movilizativo para avanzar exitosamente hacia 2063.


María Victoria Valdés Rodda

 
María Victoria Valdés Rodda