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Publicado el 17 Julio, 2018 por María Victoria Valdés Rodda en Mundo
 
 

FIDEL EN EL FORO DE SAO PAULO

Toda una vida construyendo puentes (+ video)

Reverenciar sus ideas no es el verbo adecuado. Compromiso con su legado, sí. Ese es el mensaje de los primeros oradores en este Foro, cuya jornada vespertina se le dedica a Fidel

Por MARÍA VICTORIA VALDÉS RODDA

Fotos: JORGE LUIS SÁNCHEZ RIVERA

El XXIV Encuentro del Foro de Sao Paulo en La Habana está en pleno rindiéndole homenaje a Fidel. Es este el momento de abordar la validez del pensamiento del líder histórico de la Revolución cubana porque a partir de entender las condiciones históricas de la Mayor de las Antillas, llevó ese mismo análisis al vislumbre de la esencia de la lucha contemporánea, común para el Planeta entero donde un pueblo bien encauzado va a seguir siendo el gestor idóneo para las transformaciones político sociales.

Creación heroica

Eusebio Leal destacó de Fidel su gran obra: una Revolución que “vive todavía”. (JORGE LUIS SÁNCHEZ)

Eusebio Leal destacó de Fidel su gran obra: una Revolución que “vive todavía”. (JORGE LUIS SÁNCHEZ)

Entre los primeros oradores Eusebio Leal Spengler, Historiador de La Habana, profundo conocedor de los episodios libertarios de nuestra patria. No podían faltar sus reflexiones sobre Martí y la enorme obra política que dejó en tan pocos años de vida. Se refirió también a la pléyade de líderes cubanos que lo dieron todo sin vacilaciones.

Abordó, con maestría de orador, la inteligencia y la constancia de los mejores hijos del pensamiento de América Latina y el Caribe, en ese tópico hizo alusión a la frase “no queremos, ciertamente, que el socialismo sea en América calco y copia. Debe ser creación heroica”, de José Carlos Mariátegui, fundador del marxismo latinoamericano y del movimiento obrero del Perú.

De Fidel dijo mucho y bueno. Aseguró que se trató de un líder excepcional entre cuyos méritos fundamentales se encuentra haber hecho una Revolución que “vive todavía”.

Y justo por la permanencia de la Isla como faro de independencia y soberanía, habló asimismo de los próceres latinoamericanos y de los lamentables episodios de desunión de épocas pasadas que tanto perjudicaron el logro de la victoria. Exhortó entonces a la unidad como garantía para la toma del poder. Llamó asimismo a  asimilar las nuevas condiciones, a estudiar el panorama, a abrir el camino a las masas, a la juventud esperanzada, pero sobre todo, a no cejar en la lucha.

Foro de Sao Paulo, Brasil 1993: Fidel junto al expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, entonces líder de los trabajadores metalúrgicos. (FOTOTECA REVISTA BOHEMIA)

Foro de Sao Paulo, Brasil 1993: Fidel junto al expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, entonces líder de los trabajadores metalúrgicos. (FOTOTECA REVISTA BOHEMIA)

Fidel fue, junto al expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, el impulsor, en 1990, de este tipo de escenarios para el debate y la concertación de estrategias pues en ese momento la situación internacional y regional era sumamente delicada: el derrumbe del Campo Socialista, las dificultades económicas en Cuba y el incremento de la virulencia sobre nuestro proceso socialista. Sin embargo, esos fueron también años de emergencia de movimientos sociales y de conquistas populares en el ámbito de la política tras años de

neoliberalismo.

De ese flagelo dijo en 1993: “(…) el neoliberalismo no es una teoría del desarrollo, el neoliberalismo es la doctrina del saqueo total de nuestros pueblos; el neoliberalismo no nos promete nada porque, incluso, en los países desarrollados y súper desarrollados, el neoliberalismo no ha resuelto nada y están cambiando gobiernos porque no han podido resolver, ni siquiera, el problema del desempleo”.

Con esa visión que lo caracterizaba el Comandante en Jefe supo entender, desde la dialéctica, las tácticas que le darían la victoria a la izquierda pero siempre consciente de que había que mirar con luz larga y definir los procesos estratégicos. Para ello la unidad era, y es la pauta, la guía y el único camino verdadero.

Tributo de los hermanos chinos

Li Qiang, Secretario del Partido Comunista de Shanghái, China ponderó la vigencia de Fidel, de su universalidad. (JORGE LUIS SÁNCHEZ)

Li Qiang, Secretario del Partido Comunista de Shanghái, China ponderó la vigencia de Fidel, de su universalidad. (JORGE LUIS SÁNCHEZ)

Desde la lejana República Popular China llegó Li Qiang, (exasesor principal del presidente Xi Jinping), ahora Secretario del Partido Comunista de Shanghái. Comenzó su intervención con palabras de elogios hacia Fidel, de la vigencia de su ideario, de su universalidad.

Hizo además una panorámica de la situación actual del socialismo con peculiaridades chinas y también recalcó en la importancia del pensamiento de Xi. Manifestó que “no se pueden imitar métodos y teorías occidentales en el proceso nacional: lo que no pueda ser reformado no será reformado jamás”. “Hay que ser creativos. El Partido debe saber impulsar el entusiasmo del pueblo”, acotó.

El dirigente chino le recordó al auditorio los millones de personas que han logrado salir de la pobreza; que China se ha convertido en el segundo país en la economía mundial; del fortalecimiento del papel del Partido comunista en la vida nacional; del interés del Gigante asiático por mantener la paz y la estabilidad mundial; sobre los esfuerzos chinos por la cooperación internacional y el multilateralismo.

Se mostró complacido con el proceso que lleva a cabo el Socialismo en Cuba. Por último, en alusión al retrógrado pensamiento del influyente politólogo estadounidense (de origen japonés) Francis Fukuyama afirmó enérgicamente: “la Historia no terminará. El Socialismo no ha muerto ni morirá, por eso miramos el futuro con confianza.


Fuente: Cuba Hoy


María Victoria Valdés Rodda

 
María Victoria Valdés Rodda