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Publicado el 9 Agosto, 2018 por María Victoria Valdés Rodda en Mundo
 
 

IRÁN-EEUU-UE: ¿Cerrados al entendimiento?

La ruptura estadounidense del pacto nuclear con Irán pudiera tener consecuencias potencialmente globales: La Unión Europea se enfrenta a la decisión
La República Islámica de Irán y la Unión Europea, en 2015 definieron un camino de cooperación y entendimiento, el cual continua a pesar de Trump (google.com)

La República Islámica de Irán y la Unión Europea, en 2015 definieron un camino de cooperación y entendimiento, el cual continua a pesar de Trump (google.com)

Por MARÍA VICTORIA VALDÉS RODDA

Estados Unidos y la Unión Europea (UE) no andan en muy buenos términos porque sus contradicciones se siguen agudizando, ahora con la introducción de la variable iraní. Para rematar este 15 de julio Donald Trump, en entrevista al canal CBS fue sumamente hostil. “Tenemos muchos enemigos. Creo que la Unión Europea es un enemigo, por lo que nos hace en el comercio. No lo pensarías de la UE, pero es un rival”, dijo enfático.

Y con esas palabras no se llega a ningún puerto seguro, más bien lo contrario, por lo que el mandatario yanqui está socavando el histórico apoyo del llamado Viejo Continente, principalmente en materia de política exterior. Y si esto fue con supuestos aliados, qué se puede esperar para los verdaderos contrincantes. Aquí es donde entra la República Islámica de Irán.

Determinados a enfrentarse al coloso del Norte, y en un evidente gesto de no alineamiento, Bruselas, al cierre de esta edición, bloqueó las sanciones impuestas por Estados Unidos al pueblo y Gobierno persas. Un comunicado conjunto de Federica Mogherini, alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, y los cancilleres de Francia, el Reino Unido y Alemania se lee lo siguiente: “El levantamiento de las sanciones relacionadas con la energía nuclear es una parte esencial del acuerdo, cuyo objetivo es tener un impacto positivo no solo en las relaciones comerciales y económicas con Irán, sino sobre todo en la vida del pueblo iraní”. Este estatuto pretende –de conformidad con la legislación de la UE y con la resolución 2231 del Consejo de Seguridad– proteger a las empresas que mantienen negocios legítimos con los iraníes.

No hay miedo

La decisión de Trump, de mayo de este año, de retirarse del Plan de Acción Conjunto y Completo sobre Irán (PAIC), suscrito en 2015, y que es de carácter multilateral y por lo mismo no puede ser desbancado por uno solo de los firmantes, ha puesto patas arriba los logros en materias de seguridad mundial largamente discutidos pero que parecían dirimir todas las dudas acerca de la naturaleza del Programa nuclear de Teherán.

Francia, en la figura de su presidente Emmanuel Macron, intenta calmar las aguas ahora con otra visión aunque considerando que la decisión de Trump es un “error”. Para ello ha reiterado como positiva su propuesta, hecha durante su visita a Washington, de establecer “un nuevo marco más amplio” con Irán. Aseguro que esta proposición vendría a “reforzar” lo alcanzado sin “tumbarlo pero yendo más allá de 2025, ya que el acuerdo suscrito en 2015 por Irán, EE.UU., Reino Unido, Francia, Alemania, Rusia y China preveía solo un calendario de una década”.

Pero ¿qué se dice en el golfo Pérsico? El mandatario iraní, Hasan Rohani, a propósito de la vuelta de las sanciones yanquis, le exigió “honestidad” a Estados Unidos denunciando que ha sido ese país el que “ha incumplido con sus obligaciones y se ha retirado de todos sus compromisos internacionales”. “Ante su rival usa un cuchillo, ¿cómo puede hablar de diálogo? Primero tienen que dejar el cuchillo”, subrayó. Por su parte, Alí Jamenei, líder supremo de Irán señaló la intención del Gobierno de realizar consultas con el resto de los firmantes del pacto para decidir si continúan en el acuerdo o lo abandonan. “Los responsables del país están ante un gran examen, sin embargo, después de Trump el sistema de la República Islámica continuará en pie”, afirmó.

El acuerdo prevé un mecanismo de resolución de disputas. Si Irán lo sigue, indicaría su voluntad de no cerrar la puerta de inmediato. La comisión de seguimiento, con todos los signatarios, examinaría la crisis, posiblemente a nivel de cancilleres, y luego, a falta de solución, se pasaría a un comité de tres árbitros. Esto daría lugar a casi dos meses de negociaciones antes de que Irán decida, eventualmente, juzgar sus compromisos como caducos.


María Victoria Valdés Rodda

 
María Victoria Valdés Rodda