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Publicado el 9 Agosto, 2018 por Maryam Camejo en Mundo
 
 

Paz en Colombia: Ir más allá del fin de las hostilidades

El grupo guerrillero ELN se mantiene optimista ante la posibilidad de seguir por un camino de entendimiento
Una Colombia sin violencia depende sobremanera de la voluntad política real del nuevo gobierno.

Una Colombia sin violencia depende sobremanera de la voluntad política real del nuevo gobierno.

Por MARYAM CAMEJO

Tras finalizar la sexta ronda de diálogos para alcanzar la paz en Colombia entre el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el Gobierno, la agrupación se encontraba, al cierre de esta edición, a la espera del nombramiento del nuevo equipo negociador, ahora bajo la administración del recién electo presidente Iván Duque.

Terminado este ciclo de conversaciones que Cuba acoge como garante, ambas partes expresaron su satisfacción por el camino recorrido y ratificaron su voluntad de continuar, en aras de lograr los objetivos en un ambiente solidario, justo y progresista.

Sin embargo, se esperaba que la mesa acordara un cese al fuego bilateral, temporal y nacional, algo que no se pudo concertar. Tampoco lograron la conciliación en lo referente al establecimiento de bases para la participación de la ciudadanía en la construcción de su futuro.

Los últimos dos ciclos se han centrado en acordar esa tregua, similar a la que rigió entre el 1o de octubre de 2017 y el 9 de enero de 2018, valorada positivamente por la comunidad internacional. A raíz de ello, el jefe negociador del Ejecutivo, Gustavo Bell, ha dicho que la tregua “es necesaria para dar garantías a la sociedad de participar directamente en la construcción de la paz”.

Cerca de un 80 por ciento de las bases del cese al fuego están acordadas, señaló el comandante del ELN y negociador, Bernardo Téllez. Sin embargo, considera que un entendimiento de ese tipo debe ir más allá del fin de las hostilidades militares e incluir un “alivio humanitario” para las comunidades colombianas afectadas por la pobreza y el conflicto armado.

Muchas incertidumbres se levantan alrededor del proceso debido a que el nuevo mandatario de Colombia hizo campaña política como el candidato contrario a las negociaciones y advirtió que establecería nuevas condiciones.

A esto se suma el hecho de que al terminar el sexto ciclo de conversaciones –el último bajo la dirección de Juan Manuel Santos– el ELN difundió un comunicado disponible en su página web, en el cual aseveró que su contraparte había dicho que no podía adquirir compromisos tales como la garantía por parte del Estado para el cumplimiento y la ejecución de las transformaciones propuestas en el proceso y acordadas en la mesa, y que tampoco aseguraba la reciprocidad de los involucrados en el cumplimiento de los acuerdos.

No obstante, el jefe de la delegación del ELN, Pablo Beltrán, en conferencia de prensa en La Habana, afirmó que el grupo guerrillero escuchará los términos de la administración entrante con vistas, por un lado, a llegar a puntos medios y, además, de lograr avances sustanciales que allanen el camino hacia un acuerdo definitivo. Beltrán ha expresado su deseo de avanzar en las mesas de conversaciones, incluso a pesar de que todavía no se ha producido un pronunciamiento gubernamental. De manera similar, la agrupación guerrillera ha reiterado en varias oportunidades su compromiso con el logro de una solución política al conflicto, la erradicación de la violencia de la política y la realización de cambios urgentes.

Santos inició el acercamiento para este proceso de paz con el ELN en el año 2012, luego avanzó a una fase exploratoria y confidencial en 2014, e instaló la fase pública en febrero de 2017.

Cuba, acogió esta iniciativa con el antecedente de haber sido sede del diálogo con las FARC-EP, proceso que condujo a la firma de un pacto en noviembre de 2016, a la desmovilización de la guerrilla y al comienzo de la incorporación de sus miembros a la vida plena de la sociedad.

En el horizonte, una Colombia sin violencia depende sobremanera de la voluntad política real del nuevo gobierno, y del cumplimiento de todos los puntos acordados, que comprenda también el cese definitivo del asesinato de líderes sociales en ese país.


Maryam Camejo

 
Maryam Camejo