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Publicado el 27 Agosto, 2018 por María Victoria Valdés Rodda en Mundo
 
 

SIRIA

Signos de recuperación

La opinión pública mundial reconoce el heroísmo del pueblo sirio a pesar de las nuevas mentiras occidentales
Signos de recuperación.

La participación de 46 países árabes y extranjeros en la nueva edición de la Feria Internacional de Damasco, anuncia tiempos mejores para Siria. (Foto: sana.sy).

Por MARÍA VICTORIA VALDÉS RODDA

Datos de las Naciones Unidas estipulan que desde marzo de 2011 el conflicto sirio ha cobrado la vida de unas 400 000 personas. Esos números tienen detrás el dolor de todo un país en crisis por la guerra, la cual pudo haber sido superada por el diálogo y el consenso, pero tras la invasión extranjera tomó proporciones que trascendieron el ámbito local para convertirse en uno de los problemas más acuciantes de estos tiempos.

Ante la pérdida de sus hijos, el pueblo sirio no se doblegó. No lo hizo tampoco ante los pedidos foráneos de renuncia de su presidente Bashar al Asad, reelegido en unas elecciones libres y democráticas. La combinación entre el poder popular y el Ejército nacional hizo posible que la nación levantina llegara a este 2018 con buena parte de su territorio nacional liberado del terrorismo y con perspectivas de recuperación económica y social. Hay que subrayar aquí que esas victorias se deben en parte a la participación de Rusia, Irán y las milicias libanesas de Hizbollah. La colaboración rusa ha sido fundamental porque puso un límite a la pérdida de soberanía de casi 65 a 70 por ciento del país árabe y eso se evidenció con la caída de Alepo, la segunda ciudad siria, que quedó bajo control de Al Qaeda y otros islamistas, aupados por Occidente.

Aunque persisten todavía focos beligerantes, la elaboración de un plan para recuperar la economía en el período de la posguerra es una realidad tangible. El ministro de Economía y Comercio Exterior, Samer al Khalil, informó que “el Gobierno de Siria ha elaborado actos jurídicos encaminados a regular con máxima eficacia la recuperación poscrisis de la economía nacional”. El funcionario, parte del foro económico en la ciudad rusa de Yalta, dijo sentirse confiado en el futuro, y para concretarlo se perfilan desde ahora tareas primordiales en la alimentación: acuerdo con Moscú sobre suministros de cereales a través de Crimea.

Asimismo la revista Izvestia considera que la Feria Internacional de Damasco (FID) en su edición 60, a celebrarse el 6 de septiembre, representará una nueva etapa de cooperación entre Siria y Rusia. Así el pabellón ruso en la Exposición ocupará una superficie de más de 500 metros cuadrados en donde se celebrarán varias sesiones para concretar acciones de cooperación en los campos de agricultura, industria, comercio, energía, reconstrucción, transporte y telecomunicaciones. Y en el marco de la Comisión de Acción Industrial será suscrita la hoja de ruta común acerca de la cooperación industrial y comercial para los años desde 2018 a 2020; se firmará también un memorándum de entendimiento entre el Ministerio de Industria y Comercio ruso y el Ministerio de Industria sirio.

Todo ello contrasta con la actitud yanqui y su intención de persistir en la desestabilización de Siria, a la que Donald Trump le congeló, luego de emitir una or-den al Departamento de Estado, unos 200 millones de dólares comprometidos para la recuperación. Incluso la ONU se niega a que cualquiera de sus agencias contribuya al bienestar sirio porque sigue pidiendo la salida de Assad.

Al cierre de esta edición, Damasco denunció una nueva campaña de amenazas y desinformación promovida desde Estados Unidos, Reino Unido y Francia que tiene como objetivo mantener el apoyo a la guerra terrorista contra esta nación. La Cancillería siria afirma que el sentido de esta nueva maniobra es justificar el uso de armas químicas por parte de los grupos terroristas, colapsados a manos del Ejército durante las últimas semanas. Siria censura en particular “la prepotente afirmación del asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Bolton, de que Estados Unidos dará una respuesta firme en caso de que Damasco use armas químicas”. Esta es la trama de un culebrón socorrido cada vez que la victoria siria parece tocarse con las manos, ahora también en clave de recuperación económica.


María Victoria Valdés Rodda

 
María Victoria Valdés Rodda