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Publicado el 20 Septiembre, 2018 por Maryam Camejo en Mundo
 
 

BRASIL: ¿Quién será el nuevo presidente?

Con la renuncia de Lula a la candidatura, Fernando Haddad es la propuesta del Partido de los Trabajadores

 

Los candidatos Fernando Haddad (PT) y el derechista Jair Bolsonaro. (infobae.com)

Los candidatos Fernando Haddad (PT) y el derechista Jair Bolsonaro. (infobae.com)

Por MARYAM CAMEJO

A solo unas semanas de las elecciones, el escenario en Brasil ha cambiado y la izquierda tiene ahora una esperanza  real.

Aunque el candidato ultraderechista Jair Bolsonaro después del ataque escaló en las encuestas de intención de voto, consecuencia de la humana reacción de solidaridad, la fórmula del Partido de los Trabajadores (PT) con “Fernando Haddad es Lula” lo ubicó en un sólido segundo lugar y con posibilidades de empate en caso de balotaje. Si Bolsonaro sale triunfante, la arremetida ultraconservadora en Latinoamérica podrían bautizarla muchos como consolidada, pero, de ganar Haddad, las cosas serían muy diferentes.

la fórmula del Partido de los Trabajadores (PT) con “Fernando Haddad es Lula” lo ubicó en un sólido segundo lugar y con posibilidades de empate en caso de balotaje

En primer lugar, vale analizar lo que significa una victoria petista para el gigante sudamericano en las condiciones actuales. Haddad deberá lidiar con la herencia del Gobierno de facto de Michel Temer. Tal como afirma el pensador Emir Sader, se trata de un momento marcado por la recesión económica y el desempleo, y el desmonte del Estado, tanto en el patrimonio privatizado, como en los recursos para políticas públicas. A eso se suma la enorme deuda acumulada por la administración de Temer, la situación de los desempleados (27 millones de personas), la cual podría mejorar a partir de políticas sociales.

En resumen, la prioridad del PT sería sumergirse en un proceso de recuperación nacional en lo interno, pero también en lo que se refiere a otras iniciativas como los Brics y organismos de integración latinoamericana, lo que implica en su conjunto que la carrera de la derecha por conquistar espacio estaría cercenada. Además, hay que tener en cuenta que estaría sobre la mesa el gran pendiente de la merecida libertad de Luiz Inácio Lula da Silva, encarcelado como víctima de la persecución política, sobre todo porque Haddad declaró recientemente que declina la posibilidad de otorgarle un indulto al expresidente debido a que Lula no quiere favores, sino una acción pública del sistema judicial reconociendo su error al condenarlo y ponerlo en prisión.

la prioridad del PT sería sumergirse en un proceso de recuperación nacional en lo interno, pero también en lo que se refiere a otras iniciativas como los Brics y organismos de integración latinoamericana, lo que implica en su conjunto que la carrera de la derecha por conquistar espacio estaría cercenada

Ahora bien, el PT tiene los días contados para fortalecer la estrategia dirigida a validar a Haddad como la única vía para devolverle al pueblo el poder que le fue arrebatado con la destitución de Dilma Rousseff. El contendiente principal, Jair Bolsonaro, tras haber sido acuchillado, se encuentra recibiendo tratamiento médico y aún se desconoce cuándo vuelve a sus actividades de campaña.

Puntos a favor del PT son, por un lado, la estrategia que ha desarrollado, al concentrar las manifestaciones en el nordeste del país y en el sudeste. La primera zona aglutina el mayor apoyo a los candidatos petistas, así como la más grande cantidad de gobernadores que apoyan a Haddad. El sudeste porque, al contrario, siendo un lugar con una gran cantidad de electores, es donde el PT tiene los peores resultados.

En las encuestas de intención de voto le siguen los candidatos Ciro Gomes, de centroizquierda, con 11 por ciento; el conservador Geraldo Alckmin, con siete, y la ecologista Marina Silva, con seis por ciento. Si hay que ir a segunda vuelta, el 28 de octubre el pueblo volvería a las urnas para definir el futuro de Brasil y también el de los posibles caminos de integración de la región, pues estas elecciones, como ha quedado demostrado, son un eje fundamental dentro del horizonte latinoamericano.

El 7 de octubre puede ser el inicio de una nueva etapa de reconquista para el gigante sudamericano y otros pueblos de la región

Según Emir Sader, la derecha está envuelta en una situación que se asemeja a un suicidio político. “No ha logrado tener un candidato que se valiera del sentimiento de rechazo de la política y de los políticos, teniendo que atenerse a candidatos de la vieja política”. A contracorriente navega la izquierda brasileña para reconstruir el país de las favelas, los movimientos de los sin tierra, el país de las protestas por la libertad de Lula. El 7 de octubre puede ser el inicio de una nueva etapa de reconquista para el gigante sudamericano y otros pueblos de la región.

Ver otro trabajo reciente sobre Brasil de la misma autora: Candente carrera por la presidencia brasileña


Maryam Camejo

 
Maryam Camejo