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Publicado el 13 Septiembre, 2018 por María Victoria Valdés Rodda en Mundo
 
 

Firmes y fieles compañeros de combate: Cuba y Vietnam (+ video)

El 45 Aniversario del viaje de Fidel a Vietnam del Sur fue conmemorado en La Habana en un acto central que evocó esa heroica gesta

Por María Victoria Valdés Rodda

Fotos: Jorge Luis Sánchez Rivera

Don chí, -compañero- fue la palabra en vietnamita más utilizada la tarde del 12 de septiembre de 2018 durante el acto central, conmemorativo por el monumental acercamiento de Fidel a las zonas liberadas de Vietnam del sur. Y es lógico que así haya sido, precisamente por ser el eje central de la efeméride una compenetración total entre combatientes de ideales similares, de altruistas empeños a pesar de la enorme distancia geográfica que nos separa.

Al decirnos Don chí, nos reconocemos en la misma trinchera histórica y mirando hacia el mismo horizonte ideológico, tal y como lo reafirmara, en septiembre de 1973, el Comandante en Jefe en Quang Tri

Al decirnos Don chí, nos reconocemos en la misma trinchera histórica y mirando hacia el mismo horizonte ideológico, tal y como lo reafirmara, en septiembre de 1973, el Comandante en Jefe en Quang Tri. Allí sostuvo un encuentro con los miembros de la muy condecorada División 304 en la Colina 241, en la antigua base militar yanqui de Cam Lo, lugar que la prepotencia imperial tenía como inexpugnable. La resistencia y valentía de los combatientes asiáticos desmitificaron esa leyenda “blanca” haciendo posible que Fidel desde allí mismo estrechara la mano de esa tropa, hecho que remarcó la convicción revolucionaria de que no hay imposibles para los que luchan y se sacrifican.

Iluminados por esas vivencias, el pueblo y gobierno de Cuba, más representantes diplomáticos y estudiantes vietnamitas, volvieron a enarbolar el compañerismo como puente perdurable que nos sigue uniendo. A eso se le cantó en La Habana. El grupo infantil La Colmenita y jóvenes vietnamitas a través del mejor lenguaje universal –la música–, transmitieron la alegría de vivir de las nuevas generaciones, herederas de un legado cordial y entrañable.

Asistieron a la actividad político cultural el embajador de Vietnam en Cuba, Nguyen Trung Thanh, Esteban Lazo Hernández, miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Cuba   y Presidente de la Asamblea Nacional; Mercedes López Acea, miembro del Buró Político; Ulises Gilarte de Nacimiento, miembro del Buró Político  y secretario general de la Central de Trabajadores de Cuba. También estuvo presente, José Ramón Balaguer, Jefe de Relaciones Internacionales del PCC.

El compañero Trung Thanh fue muy emotivo al manifestar que “desde el fondo de mi corazón me permito expresar los sinceros agradecimientos a la dirección del Partido, del Estado y del Gobierno por haber organizado un acto tan solemne y tan significativo”. El diplomático vietnamita recordó que desde hace varios días se viene conmemorando con cariño y respeto ese acercamiento del líder histórico de la Revolución cubana a la tierra del Tío Ho, lo mismo en la isla caribeña que por allá lejos, en su país. “Corazones de más de 90 millones de vietnamitas están latiendo al mismo ritmo de los más de 11 millones de hermanos cubanos a propósito de tan memorable gesta”, dijo. “Vivimos la más profunda y significativa huella de nuestros fraternales lazos”, recalcó al tiempo que mostraba a los asistentes un hermoso cuadro donde se veía una imagen identificativa de ese compañerismo.

Asimismo elogió la determinación de Fidel en su militancia activa al lado de Vietnam, la cual la llevó justo al Paralelo 17 en pleno desafío de la Línea McNamara, ideada por el entonces Secretario de Estado Robert McNamara, y que se desplegaba a lo largo de la frontera Laos-Vietnam del Sur. La visita del Comandante, añadió Trung Thanh, “conllevaba riesgos, la guerra aún estaba en su auge, pero a pesar de eso Fidel decidió visitar la zona liberada de Quang Tri. Los enemigos no querían que se supiera que esta provincia era ya una zona libre, entonces esa visita hizo posible que el mundo lo supiera. Allí estaba él con su uniforme verde olivo, demostrando su grandeza. Fue un símbolo del apoyo de Cuba al pueblo vietnamita”.

Por eso, según el orador vietnamita, “Fidel caló en nuestros corazones: dejó los ideales de la solidaridad, la valentía, la dignidad, fue el impulso para seguir luchando por la justicia, no solo en mi pueblo sino en el mundo”.

Nguyen Trung Thanh, se mostró seguro de la continuidad porque “ahora es responsabilidad de las nuevas generaciones y de los nuevos líderes de nuestros países que las relaciones bilaterales entre Cuba y Vietnam continúen siendo de hermandad, solidaridad y apoyo inquebrantable, así ha sido desde el año 1960, cuando establecimos las relaciones diplomáticas entre ambos países”, afirmó.

Enseñanza prendida en el corazón

Por su parte, Mercedes López Acea, rememoró el primer discurso de Fidel en la recepción ofrecida en Hanoi, capital vietnamita, por el Partido de los Trabajadores de Vietnam y el Gobierno de la República Democrática de Vietnam. En esa oportunidad el Comandante expresó: “Vietnam es un nombre sumamente querido y sumamente cercano en el corazón de todos los cubanos. Vietnam ha sido para nosotros un ejemplo y un aliento en nuestra lucha. El pueblo cubano está sumamente consciente del extraordinario papel que ha desempeñado el pueblo de Vietnam en el seno del movimiento revolucionario mundial y en la lucha de liberación de los pueblos. Vietnam brinda a todos los pueblos explotados y oprimidos una lección inolvidable. Ningún movimiento de liberación, ningún pueblo de los que han luchado por su independencia, ha tenido que llevar a cabo una lucha tan larga y tan heroica como el pueblo de Vietnam”.

La dirigente cubana consideró que esas palabras de Fidel marcaron un hito imperecedero en las relaciones entre los dos pueblos, partidos y gobiernos. “Fidel fue el único y primer Jefe de Estado en visitar el país asiático durante su heroica lucha contra el imperialismo yanqui. Quedó para siempre conmovido por la resistencia, la heroicidad y la estrategia de guerra de los vietnamitas. Esas experiencias vividas por Fidel, le reafirmaron al pueblo cubano que es posible vencer al mayor imperio del mundo, lo que se demuestra en la decisión y voluntad a la hora de defender la revolución, en defender al precio que sea necesario la independencia y la dignidad de la patria”, aseguró la miembro del Buró político.

“Fidel nos enseñó a amar la paz en el mundo, nos enseñó a defender los derechos de los hombres. Nos enseñó el valor de la libertad y la dignidad. Nos enseñó a querer a Vietnam, nos enseñó a cuidar nuestra amistad y a cultivarla”

.En una breve aproximación a los hechos, López Acea recordó la labor de la heroína del Moncada, Melba Hernández al frente del Comité Cubano de Solidaridad con Vietnam; la apertura de la primera embajada cubana en las selvas vietnamitas. Así como la presencia en Cuba de los representantes de los luchadores asiáticos, dándoles abrigo y un espacio de trabajo y denuncia. De igual manera se refirió a que desde esa época existe una proyección en ascenso de nuestras relaciones bilaterales, empeño realzado con la presencia en Cuba, en marzo de este año, del compañero Nguyen Phu Trong, Secretario General del Comité Central del Partido Comunista de Vietnam, invitado por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del PCC, y entonces Presidente de los consejos de Estado y de Ministros.

La dirigente caribeña reafirmó el compromiso de ambas naciones en la defensa justa del derecho internacional, de la paz, y la estabilidad mundial aun en medio de coyunturas internacionales complejas y difíciles. También Cuba y Vietnam, aseguró López Acea, continuarán juntos por la senda de la construcción de un “Socialismo verdaderamente autóctono y de profundas raíces populares”. “La semilla de nuestra hermandad quedó sembrada para siempre desde 1960, ratificada unos años después en el abrazo entrañable entre Raúl y el Tío Ho, sellada en la inolvidable visita del compañero Fidel en 1973”, destacó.

Emocionada  terminó su intervención con las muchas lecciones que nos dejara el líder histórico de la revolución cubana: “Fidel nos enseñó a amar la paz en el mundo, nos enseñó a defender los derechos de los hombres. Nos enseñó el valor de la libertad y la dignidad. Nos enseñó a querer a Vietnam, nos enseñó a cuidar nuestra amistad y a cultivarla”.


María Victoria Valdés Rodda

 
María Victoria Valdés Rodda