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Publicado el 22 Septiembre, 2018 por María Victoria Valdés Rodda en Mundo
 
 

ISRAEL-SIRIA

Una vieja historia colonialista

Damasco denuncia que Israel viola su soberanía y constituye grave amenaza para la seguridad internacional
Armas de factura israelí incautadas a terroristas sirios (hispantv).

Armas de factura israelí incautadas a terroristas sirios (hispantv).

Por MARÍA VICTORIA VALDÉS RODDA

La amenaza constante de Israel contra sus vecinos forma parte de su estrategia de asentamiento y la viene practicando desde el mismo momento en que el sionismo se propuso convertirse en ideología dominante. Y aunque el núcleo de su expansión recae mayormente en tierras palestinas, las colindantes de otras naciones también sufren la voracidad del colonialismo, circunstancia a tener en cuenta cada vez que ocurra un “incidente” fronterizo.

Pero a partir de su antagonismo con árabes y persas, Israel ha logrado conformar una imagen edulcorada de sí mismo con argumentos de intolerancia y de intransigencia de quienes le rodean. Dicho de este modo la realidad pudiera ser interpretada erróneamente y de forma muy simple. Y si bien es cierto que cuando la fundación del Estado de Israel el mundo árabe se opuso, es necesario decir que no sin razón: antes de 1948 los grupos sionistas apostaban sus falanges a las entradas de las aldeas palestinas y asesinaban sin escrúpulos, porque su objetivo era la usurpación de tierras. Alrededor de un millón de palestinos se vieron forzados a salir y dejar sus raíces.

Esa verdad histórica ha trascendido; sin embargo, los círculos de poder todavía manipulan con la idea de que Israel nació como un esfuerzo de la comunidad internacional para acoger a los judíos errantes víctimas del fascismo. Esa fue la fachada pública, cómoda a los intereses geoestratégicos del momento donde la batalla se daba por la preponderancia de las ideas socialistas o las capitalistas. Al terminar la Segunda Guerra mundial el humanismo como proyecto tuvo el espacio idóneo para internacionalizarse y muchos partidos comunistas se posicionaron como la primera fuerza política: mucho contribuyó la Unión Soviética a la paz.

De igual modo, la participación de Estados Unidos en la conflagración mundial y su éxito en Normandía le abrió las puertas al “nuevo mundo”, donde las antiguas potencias coloniales de Francia, Italia, Japón y Gran Bretaña debieron ceder espacio, y en este caso uno muy importante: el político. No obstante, las ideas deben tener respaldo físico para ejecutarse con vistas a beneficios en lo económico. Oriente Medio entonces, en 1948, estaba en plena emancipación contra el colonialismo, los ideales del panarabismo eran sumamente populares e impulsaron las revoluciones en varias de las naciones levantinas.

El petróleo y la riqueza de toda esa área, con el agua incluida, era ya para esa época el botín dorado. Israel como Estado no llevó a la región ningún compromiso de respeto a los derechos ajenos; desde siempre se ha movido en la cuerda de las falanges sionistas.

Con la correlación de fuerzas progresistas en la zona, Estados Unidos necesitaba un aliado que desplazara la preponderancia soviética; Irán se prestó entonces para ello, con el Sha, pero no era suficiente, por lo que la alianza con Tel Aviv se volvió imprescindible. La historia confirmó la visión de la Casa Blanca: en 1979 el pueblo iraní derrotó al fiel aliado imperialista.

Desde entonces a Israel se le cedió ese batón. La comunidad internacional se sacude cada tanto con noticias alarmantes sobre tensiones fronterizas, pero la gran prensa solo difunde una media verdad. A partir de 2001 el análisis de la situación gira en torno al fundamentalismo de grupos islámicos, lo cual ha desviado la atención del permanente terrorismo de Estado de Israel.

Y justo con este argumento fue que Rusia y Siria ante la ONU denunciaban, al cierre de esta edición, la actividad militar ilegal israelí contra Damasco. El lunes 18 de septiembre, cazas sionistas bombardearon la ciudad costera de Latakia, lo que terminó en el derribo de un avión de reconocimiento del Ejército de Rusia. En el Consejo de Seguridad de la ONU, el representante sirio denunció que con estas políticas Estados Unidos quiere implementar una agenda secreta regional y para ello se sirve de las circunstancias concretas. Y si es necesario apoyar a grupos terroristas locales, con la activación del apoyo sionista pues lo hace; lo determinante es salvar el histórico proyecto del colonialismo global.


María Victoria Valdés Rodda

 
María Victoria Valdés Rodda