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Publicado el 18 Octubre, 2018 por Prensa Latina en Mundo
 
 

Relaciona Putin propaganda de violencia en Internet con tragedia de Crimea

Putin, tragedia Crimea/ PL

(Foto: prensa-latina.cu)

Moscú, 18 oct (PL) El presidente ruso, Vladimir Putin, relacionó hoy la propaganda y culto a la violencia en Internet, como parte de un proceso de globalización, con la tragedia registrada en un centro docente de Kerch, en Crimea.

El origen de lo ocurrido en Kerch, con saldo preliminar de 21 muertos y 50 heridos, proviene, entre otras cosas, de los contenidos propagados en la red de redes, dedicados a los jóvenes, comentó Putin en el Foro Internacional del Club de Debate Valdai.

Internet alberga ahora a asociaciones enteras con ese fin, consideró el mandatario ruso, quien situó a los casos de masacre y violencia en escuelas de Estados Unidos como el inicio de ese negativo proceso.

Todo ello es consecuencia de una insuficiente reacción o respuesta global a los cambios ocurridos en el mundo, incluido en el espacio cibernético, opinó el jefe de Estado al intervenir en la plenaria del citado foro, celebrado en el balneario de Sochi.

Eso quiere decir que nosotros estamos lejos de crear contenidos suficientemente atractivos para la juventud, lo cual la lleva a buscar valores y ejemplos tergiversados de heroísmo. Eso trae como consecuencia ese tipo de tragedia, subrayó.

De acuerdo con las fotos difundidas de Vladislav Rosliakov, el joven de 18 años que ayer disparó con una escopeta e hizo estallar bombas caseras en el centro donde cursaba sus estudios de cuarto año, éste iba vestido con un pullover blanco y un pantalón negro.

La vestimenta, la saña con que arremetió contra sus compañeros y su suicidio, luego de la acción violenta, recuerda a Erick Harris, uno de los dos autores de la matanza de la escuela estadounidense de Columbine, en abril de 1999.

En esa ocasión, parecieron 12 alumnos y un profesor. Sin embargo, Internet posee varias páginas en diferentes idiomas, donde se pone como héroes a Harris y su compinche Dylan Klebold, cuyos seguidores parecen aumentar en Rusia, estiman analistas.

Así, el pasado 15 de enero, dos estudiantes de 16 años de un centro docente de la región de Perm atacaron con cuchillo a alumnos y profesores, con saldo de 15 víctimas, aunque existen otros casos, comenta la prensa local.

La tragedia registrada en un centro docente de Kerch, en la península de Crimea, con saldo preliminar de 21 muertos y más de 50 heridos, deja varios cabos sueltos en cuanto a versiones y motivos.

En un primer momento, el Comité Nacional Antiterrorista consideró que se trataba de un atentado terrorista, pero después el Comité de Investigación de Rusia anunció que abría un caso por asesinato de dos o más personas y por empleo ilegal de explosivos.

La diferencia de evaluaciones de las entidades está relacionada con las aún pendientes explicaciones de lo ocurrido en el plantel politécnico, el primer hecho de este tipo desde el regreso de la península a la jurisdicción de la Federación de Rusia, en 2014.

De acuerdo con varias fuentes, el estudiante de 18 años Vladislav Rosliakov, en el cuarto nivel del referido centro, compró en septiembre pasado una escopeta de caza Bekas, calibre 12 milímetros, y 250 cartuchos, por 30 mil rublos (casi 500 dólares).

Se desconoce la procedencia de ese dinero de un alumno, cuya madre trabaja de enfermera en un hospital regional, mientras el padre es un impedido físico que no vive con él, destaca el diario Komersant.

Rosliakov se apareció en la entrada del centro con dos mochilas con al menos dos bombas, granadas caseras y la escopeta terciada en la espalda. Una de las primeras heridas fue la custodio Natalia Panikorovskaya, quien apenas atinó a tocar el botón de alarma.

Los testimonios son contradictorios. Unos afirman que el joven agresor abrió varias aulas, donde arrojó granadas caseras, antes de entrar y disparar contra sus compañeros de estudio y profesores, para luego colocar una bomba en el comedor.

El hecho ocurrió en el receso entre el segundo y tercer turno de clase, por lo cual muchos alumnos se encontraban en el comedor. Luego de la detonación, que arrancó hasta los marcos de las ventanas, el agresor disparó contra quienes huían en estampida.

Pero otros testigos afirman que fueron varios los atacantes. Con esa versión casi coincide el máximo dirigente de Crimea, Serguei Aksionov, quien supone que Rosliakov, quien se suicidó en la biblioteca del centro, de ninguna forma pudo actuar solo.

El diputado ruso Frants Klintsevich llegó a especular que podría haber alguna relación del joven agresor con grupos extremistas ucranianos, una opción imposible de descartar.

La agrupación ultranacionalista Sector de Derecha y la UNA-Unsoc fueron involucradas en un intento de atentado en 2017.

Pavel Grib, miembro de Sector de Derecha, quien intentó reclutar, de marzo a mayo de 2017, a la alumna Tatiana Ershova para que colocara una bomba en la escuela número 26 de Adler, en Sochi, fue acusado y condenado por un tribunal de esta nación.

Sin embargo, ninguna relación concreta con esos grupos aparece en las pesquisas del ataque, pero si afloran síntomas de que Rosliakov intentaba imitar a Erick Harris, uno de los autores de la matanza en la escuela estadounidense de Columbine, en 1999.

En Columbine, perecieron 13 personas, además de Harris y Dylan Klebold, quienes luego se suicidaron. El joven ruso vestía un pullover blanco y un pantalón negro, similar al de Harris.

La Internet tiene varias páginas en diferentes idiomas que ponen como héroe a los atacantes de Columbine, solo que ahora la masacre fue mayor, pues se emplearon explosivos.

El profesor Vladislav Miroshnikov indicó que aunque existía un botón para avisar a la Guardia Nacional y a los bomberos y un detector de metales, éste último cumplía funciones formales, mientras las ventanas del primer piso no estaban enrejadas.

Además, se podía entrar por una verja en el patio trasero, señaló Miroshnikov. Al respecto, la senadora rusa por Crimea Olga Kovetili adelantó que propondrá una iniciativa para reforzar la seguridad de los centros de estudios.

Ekaterina Lejova, senadora y jefa de la Unión de Mujeres de Rusia, indicó que se preparará una enmienda a la ley de armamentos que eleve a 23 años la edad para autorizar la compra de armas y refuerce el examen médico para autorizar la venta.

De cualquier forma, la tragedia de Kerch abre otra ventana de preocupación para las autoridades rusas, lo cual se suma a las amenazas de grupos terroristas, ya conocidos por anteriores ataques a este país. (Por Antonio Rondón García/ PL)


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