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Publicado el 29 Noviembre, 2018 por Prensa Latina en Mundo
 
 

Jorge Glas cumple 40 días en huelga de hambre con salud comprometida

Un informe reciente constata el deterioro del exvicemandatario, quien dejó de ingerir alimentos en protesta por su traslado arbitrario al centro de máxima seguridad de Latacunga

Foto: .ecuavisa.com

Quito, 29 nov (PL) EL exvicepresidente de Ecuador Jorge Glas cumple hoy 40 días en huelga de hambre, en medio de alertas médicas sobre la existencia de peligro para su vida.

Un informe reciente constata el deterioro del exvicemandatario, quien dejó de ingerir alimentos en protesta por su traslado arbitrario al centro de máxima seguridad de Latacunga, desde la cárcel 4, donde cumplía una condena por presunta asociación ilícita en el caso, aún no concluido, de corrupción de la empresa brasileña Odebrecht investigado en este país sudamericano.

De acuerdo con el reporte que circula en la redes sociales, Glas ya presentó un cuadro de mareos, taquicardia (aún en estado de reposo), pérdida de concentración y dolores abdominales moderados, entre otros síntomas.

La valoración indica que se deben aplicar medidas preventivas a un deterioro irreversible neurológico, renal, hepático o sistémico, agravado por la falta de ingesta de alimentos.

La situación disparó las demandas por la vida del exvicepresidente, para quien solo se pide su retorno a la cárcel 4, donde puede recibir la medicación necesaria para atender sus padecimientos crónicos: gastritis, hipertensión y espondilitis anquilosante, considerada una enfermedad catastrófica.

En las últimas horas, incluso la Defensoría del Pueblo emitió un pronunciamiento sobre el caso.

“En atención al deterioro de la salud del señor Jorge Glas, por la huelga de hambre que mantiene, por su derecho a la integridad personal, solicitamos que se tomen todas las medidas necesarias, a fin de garantizar la vida del beneficiario de las medidas cautelares, entre ellas que se analice el traslado a otro centro de privación de la libertad”, precisa el pedido.

A ese reclamo se suman el de organizaciones sociales, intelectuales, legisladores y parte de la ciudadanía, que consideran la transferencia de Glas como un acto de venganza, luego de la fuga del exsecretario de comunicación Fernando Alvarado, mientras estaba sujeto a un proceso legal, que él consideró una persecución política.

El expresidente de Ecuador Rafael Correa, también ha dejado claro su parecer a través de las redes.

“Salud del vicepresidente JORGE Glas gravemente comprometida. Él está dispuesto a morir, en muestra de dignidad, valentía y honestidad. Jamás olviden que fue cambiado de la Cárcel 4 por venganza, y basta una orden para regresarlo”, sentenció en uno de sus mensajes más recientes.

A su juicio, los responsables directos de lo que le ocurra a Glas son el mandatario, Lenín Moreno; y el secretario de la política, Paul Granda.

Mientras, comunidades de ecuatorianos en el exterior realizan concentraciones y plantones en apoyo al exvicemandatario y en demandas de concretar su regreso a Quito y de atender su salud.

En su caso, aún está pendiente un recurso de casación, con el cual sus abogados esperan demostrar todas las irregularidades cometidas ene l proceso en su contra, desde el hecho de juzgarlo con un código penal derogado.


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