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Publicado el 28 Enero, 2019 por María Victoria Valdés Rodda en Mundo
 
 

IV Conferencia Internacional Por el Equilibrio del Mundo

Foro de pensamiento plural comienza en la capital cubana

La Habana acoge a un conglomerado humano que, a través de debates amplios y democráticos, darán luz a un pensamiento, impulsor de un mundo mejor donde reine la paz. El Premio Internacional José Martí 2019 le fue otorgado al destacado intelectual cubano Roberto Fernández Retamar

Por MARÍA VICTORIA VALDÉS RODDA

Fotos JORGE LUIS SÁNCHEZ RIVERA

Con la evocación luminosa de José Martí fue inaugurada la IV Conferencia Internacional Por el Equilibrio del Mundo, a la que asistió Miguel Díaz-Canel, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros. Este evento, que se efectúa cada tres años, reúne no solo a la intelectualidad mundial comprometida con un mundo mejor sino también a activistas y a movimientos sociales. Por eso, uno de los primeros actos del plenario fue expresar la solidaridad con el gobierno y pueblo de Venezuela, en estas horas complejas donde la derecha interna, dirigida desde Estados Unidos, intenta buscar pretextos para agredirla.

Héctor Hernández Pardo, Subdiredctor de la Oficina del Programa Martiano, en sus palabras inaugurales manifestó que la Conferencia “ha devenido el foro de pensamiento plural más grande del mundo”. Y esto tiene mucho que ver con la propia obra martiana que “está llena de consejos éticos, de gran valor para el tiempo presente: sus ideas nos convocan a la educación, justicia, la defensa de la dignidad plena del hombre, su gran amor por el género humano y, asimismo, su firme convicción patriótica”.

El orador se refirió a los antecedentes del evento, cuya primera edición tuvo lugar en La Habana en 2003, en ocasión de celebrarse el aniversario 150 del natalicio del Héroe Nacional cubano José Martí. Sin embargo, por la trascendencia de la vigencia del pensamiento del Héroe Nacional de Cuba, se propone la celebración de esta cita cada dos años. Hernández Pardo agradeció la participación de más de 600 delegados de 62 países. Destacó asimismo el respaldo de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) y al Proyecto José Martí de Solidaridad Internacional, el cual ha propiciado un gran movimiento dirigido a expandir el legado del Apóstol, quien sigue sobrecogiendo por la actualidad de sus ideales y clarividencia política.

Entonces, más allá de filiaciones políticas y credos religiosos, cita tras cita, los asistentes abordan los principales problemas del mundo contemporáneo con objetividad y valentía, enfoca su mira en aglutinar acciones transformativas del injusto orden mundial vigente. Y el denominador común es precisamente José Martí.

El subdiredctor de la Oficina del Programa Martiano informó que, en el ámbito de la IV Conferencia, del 28 al 31 de enero, se debatirán en La Habana, “más de veinte temas de sumo interés: la importancia del diálogo intercultural; las artes: perspectivas desde la diversidad; el papel y los desafíos de los nuevos movimientos sociales y la lucha por la paz”. En la cita no podía faltar el homenaje a Fidel Castro Ruz y al intelectual cubano Armando Hart Dávalos.

“Esta iniciativa forma parte del Proyecto José Martí de Solidaridad Mundial, que impulsamos con el apoyo de la UNESCO, y cuya celebración coincide con el 165 aniversario del natalicio de José Martí. Quiero comentar que el sentido del equilibrio está muy presente en el pensamiento martiano. Equilibrio individual, social, del hombre con la naturaleza o en las relaciones internacionales”, recalcó.

Premiado martiano consecuente

Katherine Muller Marin. Directora Oficina Regional de Cultura para América Latina y el Caribe de la Unesco, entregó, a nombre de la organización, el Premio Internacional José Martí al destacado intelectual cubano Roberto Fernández Retamar. En sus palabras reiteró que este “galardón fue concedido a Fernández Retamar, una de las más prestigiosas voces de las letras cubanas, de honda vocación y convicción martiana”. De igual manera se valida el empeño del también destacado ensayista en su trayectoria de excelencia en el ámbito cultural, que tiene como sello el estudio, la enseñanza y la difusión de los valores e ideales de José Martí.

Muller Marin explicó que esto significa un estímulo para Retamar “al reconocer el trabajo del intelectual cubano para abogar por la justicia, la protección de los niños, el desarrollo ético de los pueblos, el reconocimiento de la dignidad de cada hombre y mujer y la importancia de combatir el racismo”. El premio Unesco-José Martí fue instituido por el Consejo Ejecutivo, a iniciativa de Cuba, en noviembre de 1994, lo cual implicó un reconocimiento a la universalidad y la validez de los ideales del Héroe Nacional cubano.

El laureado dijo emocionado que recibía el Premio con gran alegría y amor.

Sembrar ideas

En la convocatoria, echada a rodar por el mundo, a propósito de esta nueva cita habanera se afirma con certeza que “no son las armas las que pueden resolver los problemas del mundo contemporáneo; es la propia opinión pública internacional la que puede favorecer e impulsar un cambio al actual curso de los acontecimientos a escala global y que ponen en riesgo la propia existencia humana. Todo lo que se haga en ese sentido siempre será poco”.

Ese fue el espíritu que acompañó a cada uno de los oradores. Se destaca así, Yeidckol Polevnsky Gurwitz, Secretaria General del partido político Movimiento Regeneración Nacional (Morena), ahora en la presidencia de México con Manuel López Obrador, consideró que a su nación le unen fuertes lazos con Martí. De él ahondó en su amplia trayectoria al lado del pueblo azteca y de sus mejores valores. La dirigente fustigó, motivada por la obra martiana, a aquellos gobiernos enfrascados en atizar diferencias y contradicciones, de ahí que instara a  la unidad, valor que México seguirá defendiendo con su aporte decisivo. Se refirió específicamente a Venezuela y a los intentos por derrocar a Nicolás Maduro. Señaló que México, en fiel cumplimiento a sus principios constitucionales de política exterior, rechazó el intervencionismo del Grupo de Lima porque sostiene su respaldo a la autodeterminación del gobierno democráticamente electo. Aseguró que su país se guiará por las posibilidades de un diálogo incluyente con objeto de lograr las condiciones de estabilidad necesaria para el desarrollo del pueblo venezolano en un marco de paz, democracia y seguridad.

Otra de las voces amigas de la cita fue la reverenda Joan Brown Campbell, exsecretaria general del Consejo General de Iglesias de Cristo de Estados Unidos, que tan bien conoce el pueblo cubano por su aporte destacado para el regreso del niño Elián González. Buena parte de su intervención la dedicó a esa página sensible y de hondo humanismo que confirmó que, con voluntad y solidaridad, países tan distintos como el suyo y Cuba pueden hacer juntos, mucho por el mundo.

“Recuerdo el momento en que con permiso de Fidel, las abuelas del niño, vinieron a Estados Unidos, se quedaron en mi casa y tuvieron la oportunidad de hablar con muchas personas. Se reunieron con ellas, cerca de 70 personas, entre las cuales se encontraban congresistas, para exigir el retorno de Elián a Cuba”, recordó. “Fue muy emotivo ver el dolor de las abuelas y los deseos de que el niño retornara a Cuba a vivir con su padre”.

Joan Campbell indicó que se ha reunido con Elián todos los años por su cumpleaños. “La familia de este joven ha influido en la mía. Mi nieta aprendió español y participará en Matanzas, en una actividad de la iglesia, en la cual pronunciará un discurso en el idioma de ustedes”, manifestó con gratitud. “De hecho, Cuba se ha convertido en nuestra segunda patria”.

Quieren la guerra y hacen todo lo posible por lograrlo

Con esta sentencia se presentó en la IV Conferencia Internacional Por el Equilibrio del Mundo el Ministro de Cultura de Venezuela, Ernesto Villega. “No es momento de guerra en América Latina, nos tienen miedo unidos. Por eso intentan de todo por separarnos”. Con un verbo portentoso, el orador venezolano recordó que  “las batallas que se dieron en el campo de la guerra (de independencia latinoamericana) no habrían tenido el efecto esperado si Bolívar no hubiese ganado la fundamental guerra, que es la guerra de las ideas”, y con ese hilo conductor llegó al compromiso de José Martí con Venezuela y su devoción por Bolívar. Enfatizó que el pueblo bolivariano y chavista solo desea la paz y en ese sentido reiteró la gratitud a México y a Uruguay por sus posturas dignas y mediadoras por el diálogo y nunca desde la beligerancia.

Esta primera jornada tuvo su cierre con la intervención del intelectual hispano francés, Ignacio Ramonet, con la ponencia “Geopolítica y resistencia en la época de la post verdad”.


María Victoria Valdés Rodda

 
María Victoria Valdés Rodda