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Publicado el 15 Enero, 2019 por Prensa Latina en Mundo
 
 

Suscribió Bolsonaro su ley del gatillo

Al mostrar un lapicero y firmar el decreto, el político de extrema derecha manifestó: 'como el pueblo soberanamente decidió, en ocasión del referéndum de 2005, para asegurarles ese legítimo derecho a la defensa, yo como presidente voy a usar esa arma'
Bolsonaro firma Ley de armas/ PL

(Foto: prensa-latina.cu)

Por Osvaldo Cardosa *

Brasilia (PL) El presidente brasileño, Jair , apretó el gatillo y respondió a la imagen de campaña en la cual con la mano simulaba un arma, con dedos índice y pulgar en ristre.

Toda promesa se cumple, dijo recientemente uno de sus ministros, y certificó este martes 15 de enero el decreto para flexibilizar la posesión de de fuego en una nación con más de 500 mil asesinatos en 10 años.

‘El pueblo decidió comprar y municiones y nosotros no podemos negarnos’, declaró el excapitán del Ejército después de firmar la disposición en una breve ceremonia en el Palacio de Planalto (sede presidencial) que contó con la participación de ministros y colaboradores.

Al mostrar un lapicero y firmar el decreto, el político de extrema derecha manifestó: ‘como el pueblo soberanamente decidió, en ocasión del referéndum de 2005, para asegurarles ese legítimo derecho a la defensa, yo como presidente voy a usar esa arma’.

El Atlas de la Violencia 2018, publicado por el Instituto de Gobierno de Brasilia, reveló que con 30,3 muertes intencionales cada 100 mil habitantes, este gigante país sudamericano se convirtió en uno de los más peligrosos del mundo.

Ese guarismo resulta 26 por ciento superior al contabilizado en la anterior década.

Las cifras no mienten. Solo en 2016 hubo 62 mil 517 muertes violentas, en su mayoría jóvenes negros brasileños de entre 15 y 29 años, en situación de pobreza. Ese sector poblacional tuvo una alarmante tasa de homicidios de 281 cada 100 mil habitantes. Ajeno a cualquier reflexión y sin temor a consecuencias, especificó en su programa electoral que las son ‘objetos inertes que pueden ser usados para matar o salvar vidas’.

Y como siempre hizo alusión a Estados Unidos y a otras naciones (Noruega, Alemania y Suiza), donde existen ‘ de fuego en casi todas las viviendas’, pero registran índices de violencia menores que en Brasil.

Después, cual sheriff de gatillo alegre, el exmilitar declaró en su primera entrevista en televisión tras ganar las elecciones de octubre: ‘debemos terminar con esta actitud políticamente correcta de decir que deponer las hará de Brasil un lugar más seguro, pues no es así’.

Cuatro meses más tarde abrió la Caja de Pandora y de las balas, y las ‘personas de bien’, según su irracional propuesta, tendrán al menos dos en casa para defenderse de otros, también armados.

Bolsonaro ley del gatillo/ PL

(Foto: prensa-latina.cu)

A las claras, podría hacer añicos la Ley Federal del Estatuto del Desarme instaurada en 2003, que si bien no se cumple íntegramente, constituye un muro de contención por las vicisitudes y burocracia añadidas que impiden, casi siempre, obtener y registrar un arma.

Tal disposición, ratificada por el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, prohíbe el porte de por civiles, con excepción de los casos en los que haya necesidad comprobada.

Ahora el gobernante ultraderechista procurará combatir la violencia a su manera: ‘ajustar y suavizar’ las leyes sobre el uso de los artilugios de fuego. Solo acentuará más la luz verde hacia la policía para que dispare a criminales sospechosos.

Hace dos años, agentes del orden brasileños asesinaron a cinco mil 144 personas, cifra que representó un aumento del 20 por ciento en relación con el calendario anterior. De acuerdo con investigadores, las no inhiben el crimen, sino incluso lo vuelven más letal.

El reconocido comentarista político Gilvandro Filho apuntó su aguda crítica al actual ministro-jefe de la Casa Civil, Onyx Lorenzoni, quien ‘siempre contó con un grupo muy fiel de partidarios financieros en sus campañas electorales’.

Alertó que la industria de siempre tuvo en el entonces diputado un defensor abnegado y en 2014, último pleito en el que se permitió la donación de empresas a candidatos, ‘el parlamentario se llenó con más de medio millón de reales (casi 135 mil dólares) de la industria armamentista’.

Para Filho, ‘Lorenzoni es hoy, por ideología y deber de oficio, el principal articulador de la flexibilización del uso de de fuego en Brasil’, personificada en la medida que el presidente firmó.

La ‘bancada de la bala’ tiene varios otros representantes y ahijados en el Gobierno, y en la base de apoyo del bolsonarismo, reflexionó el columnista.

Bolsonaro firma Ley de armas/ PL

(Foto: prensa-latina.cu)

Consideró que el bolsonarismo y el armamentismo suenan como almas gemelas.

Medios periodísticos aseguran que las acciones del fabricante nacional de Forjas Taurus se dispararon de forma repentina a más del 400 por ciento antes de las elecciones presidenciales, teniendo en cuenta que la victoria de cementaría el camino para un incremento de ventas.

Otras fuentes indican que el ascenso al poder del exoficial también mejoró la asistencia a academias de tiro, como Centaurus. Muchos brasileños ahora parecen interesados en aprender a empuñar un arma y disparar.

Con la firma del decreto nadie sabe a ciencia cierta a cuánto aumentará el registro de . En 2017 había 42 mil 387 nuevos aparatos bélicos inspeccionados y controlados por la policía brasileña.

Filho aseveró que ‘no hay ningún respaldo científico o histórico en la defensa del uso de . Japón las prohibió y es el país más seguro del mundo, con una tasa de homicidios de 0,3 por 100 mil habitantes’.

En el otro extremo, subrayó que ‘Honduras es considerado el país más violento del planeta, con 82 homicidios por cada 100 mil habitantes (2012). Esto con liberadas y vidas segadas por menos de un dólar, el precio de una bala’.

Preocupa que, como si fuera arroz, café o pan, de ahora en adelante pudieran venderse en mercados ilegales o no de Brasil, las balas que acabarán con las vidas de personas inocentes.

*Corresponsal de Prensa Latina en Brasil.


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