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Publicado el 28 Febrero, 2019 por Redacción Digital en Mundo
 
 

No rebaja tono conflicto India Pakistán, pese a ‘gesto de paz’ (+videos)

Después de que desde el martes ambas potencias nucleares reclamasen haber bombardeado territorio del otro y derribado cazas en un combate aéreo, la escalada de tensión pasó hoy del plano militar al verbal. Ver antecedentes del conflicto
Conflicto India-Pakistán/ RT

(Foto: actaulidad.rt.com)

Nueva Delhi/Islamabad, 28 feb.- Las Fuerzas Armadas de la India y Pakistán aseguraron hoy estar en alerta y preparadas para responder a cualquier provocación, a pesar de que Islamabad anunció como ‘gesto de paz’ la liberación de un piloto indio que había sido capturado.

Después de que desde el martes ambas potencias nucleares reclamasen haber bombardeado territorio del otro y derribado cazas en un combate aéreo, la escalada de tensión pasó hoy del plano militar al verbal.

Tanto las Fuerzas Armadas indias como las paquistaníes afirmaron estar preparadas ante cualquier posible agresión de su eterno enemigo, con el que han librado desde la partición del subcontinente indio en 1947 tres guerras y varios conflictos menores.

El Ejército paquistaní dijo en un comunicado estar ‘en alerta máxima (…) para frustrar cualquier agresión india’.

Además, como es habitual, acusó a la India de violar el alto el fuego en al menos tres puntos de la LoC (la frontera de facto en Cachemira) -Nueva Delhi repitió también esas acusaciones- y de causar la muerte de cuatro civiles y heridas a otros dos.

Las Fuerzas Armadas indias, con el mismo guión, prefirieron hacer su anuncio en Nueva Delhi a lo grande: en los jardines del Ministerio de Defensa ante un enjambre de periodistas y cámaras y con el telón de fondo del Palacio Presidencial.

‘Quiero asegurar a la nación que estamos completamente preparados y en un alto nivel de presteza para responder a cualquier provocación de Pakistán’, dijo el general mayor Surendra Singh Mahal del Ejército indio ante un bombardeo de flashes.

Los altos mandos de los Ejércitos de Tierra, Mar y Aire vinieron a corroborar con más detalles la versión oficial repetida hasta ahora por la India.

Recordaron que fue el grupo terrorista Jaish-e-Mohammed (JeM), con base en Pakistán, el que reivindicó el pasado 14 de febrero el atentado en la Cachemira india en el que murieron 42 policías, el peor en la región en treinta años, y cómo eligieron responder de manera contundente el martes bombardeando uno de sus campamentos en territorio paquistaní, lo que desencadenó la actual crisis.

Pakistán, a pesar de que dijo que la acción india no produjo daños ni bajas, reaccionó a la violación de su espacio aéreo atacando objetivos ‘no militares’ indios sin más pretensiones, dijo, que mostrar su músculo armamentístico.

Pero para la India eso no era más que pura propaganda, y hoy aseguró que el objetivo de los cazas paquistaníes eran dos centros de mando, algunos sistemas defensivos y un inmueble, y aclaró que la respuesta india evitó los ataques, aunque reconoció la pérdida de uno de sus aparatos en el combate y la captura de un piloto.

El tono bélico indio tampoco se rebajó ante el anuncio dos horas antes del primer ministro paquistaní, Imran Khan, de que como ‘gesto de paz’ mañana viernes liberarían al piloto indio capturado.

‘El piloto indio está bajo nuestra custodia, le liberaremos mañana como gesto de paz’, sentenció el dirigente paquistaní durante una sesión parlamentaria televisada en directo.

Sin embargo, en la rueda de prensa en la capital india, el vicemariscal R.G.K. Kapur, de las Fuerzas Aéreas indias, se limitó a decir que aunque ‘feliz’ por la noticia, ‘sólo’ consideraban la liberación ‘un gesto en consonancia con la Convención de Ginebra’.

Mientras, la comunidad internacional se apresuraba a lanzar mensajes de concordia para rebajar la tensión entre las dos potencias nucleares.

‘Tanto la India como Pakistán son amigos de China, urgimos a ambas partes a que se moderen y resuelvan sus problemas a través del diálogo’, aseguró hoy el Ministerio de Defensa chino, mientras el Gobierno iraní, que mantiene estrechas relaciones con los dos países, se ofreció a mediar en el conflicto.

Tampoco faltó el mensaje del presidente estadounidense, Donald Trump, tras su reunión en Hanói con el líder norcoreano, Kim Jong-un.

‘Hemos recibido algunas noticias razonablemente decentes. Creo que con suerte eso se va a terminar’, concluyó Trump. (EFE)

Nuevo conflicto entre India y Pakistán: ¿Qué sucede y qué consecuencias puede tener?

Mapa Cahemira India-Pakistán-China/ RT

(Mapa RT)

El pasado 26 de febrero, la Fuerza Aérea de India bombardeó un presunto “campamento terrorista” ubicado en el territorio controlado por Pakistán y, desde entonces, el agravamiento de la relación entre esos dos países con armas nucleares es cada vez más evidente.

Islamabad condenó esa incursión aérea y el ministro de Exteriores de Pakistán, Shah Mahmood Qureshi, advirtió que las Fuerzas Armadas de su país “están preparadas para responder a cualquier agresión de India”.

Esta jornada, el portavoz de las Fuerzas Armadas de Pakistán, Asif Ghafoor, anunció que la Fuerza Aérea de su país derribó dos aeronaves indios dentro del territorio pakistaní y había capturado a uno de sus pilotos.

Su homólogo del Ejército de India confirmó la pérdida de un MiG 21 Bison y la destrucción de una aeronave pakistaní, que habría caído en territorio bajo control de Islamabad.

Este incidente provocó que Pakistán cerrara su espacio aéreo a los vuelos comerciales hasta el próximo 29 de febrero, según precisa Flightradar. India tomó una medida similar, pero ya ha reabierto la mayoría de sus aeropuertos civiles.

Origen del conflicto

El subcontinente indio que hoy en día se divide en Pakistán, India y Bangladés fue colonizado por Reino Unido durante la primera mitad del siglo XIX y su población nunca fue heterogénea desde los puntos de vista étnico ni religioso: en las áreas del centro y del sur la mayoría de los habitantes eran hinduistas, mientras en el norte predominaba el islam.

En 1947, el Gobierno británico terminó su dominio presionado por los movimientos de liberación locales y el territorio se repartió en dos estados, India y Pakistán, conforme a la religión predominante en sus provincias y el deseo de los marajás locales.

Después, se produjeron migraciones de un país a otro y una ola de violencia que terminó con cerca de un millón de vidas. Desde entonces, ambas partes protagonizaron tres guerras y varios conflictos. Con excepción de la contienda de 1971, que terminó con la liberación de Bangladés, todas las disputas se centraron en Cachemira.

Estado actual

La última vez que India y Pakistán estuvieron al borde de guerra tuvo lugar en 2002, cuando movilizaron 500.000 y 300.000 militares, respectivamente.

De manera recurrente, ambos países se acusan de violar la frontera. En la parte india de Cachemira funcionan varios grupos terroristas, que Nueva Delhi afirma se basan en territorio pakistaní.

La popularidad de la población musulmana en esa región se volvió a mostrar durante las protestas masivas de 2016 y 2017, que comenzaron tras el asesinato de Burhan Wani, líder del grupo armado extremista Hizbul Mujahideen (‘Partido de los Guerreros Santos’) y derivaron en enfrentamientos violentos con el Ejército de India.

Otros movimientos islamistas similares son Lashkar-e-Toiba (‘Ejército de los Puros’) y Jaish-e-Mohammed (‘Ejército de Mahoma’). El último se responsabilizó del ataque suicida contra un convoy policial indio el pasado 14 de febrero, en el que murieron al menos 44 personas.

En respuesta a ese atentado, India lanzó este 26 de febrero el ataque aéreo a un presunto campamento del colectivo responsable en Balakot, acción que ha desencadenado la confrontación vigente.

¿Qué consecuencias puede tener?

Tanvi Madan, integrante del centro de investigación Brookings Institution, explica al diario estadounidense The Washington Post que la primera consecuencia ha sido un notable y “sorprendente” aislamiento diplomático de Pakistán, ya que ningún país se ha pronunciado a su favor de manera explícita y muchos han pedido a los implicados que cesen las hostilidades.

La mayoría de los expertos estiman que es poco probable que esta situación derive en una guerra. De hecho, Islamabad no está dispuesto a prolongar el conflicto: Ghafoor explicó que “Pakistán no mueve la situación hacia una guerra” porque, “si fuera así, podríamos simplemente atacar el primer objetivo al que apuntaban las Fuerzas Armadas” y se hubiesen producido “víctimas humanas”, cuando su ofensiva se centró en “un espacio abierto donde no había viviendas ni puestos militares”.

Pese a ello, la parte contraria no ha realizado declaraciones semejantes. Ian Marlow, experto de Bloomberg, supone que las próximas elecciones obligan al Gobierno de Narendra Modi a emplear retórica y acciones más contundentes mientras que Christine Fair, especialista en política del sudeste asiático, subraya que a Islamabad le resulta más conveniente para sus intereses una victoria del mandatario indio.

El analista Darius Shahtahmasebi sí teme que este conflicto, que “no es menor”, desencadene una guerra a gran escala que involucraría a China, Arabia Saudita y Estados Unidos. “¿Qué esperaban que pasara? Son bien conscientes del derecho de Pakistán a defender su territorio. ¿Qué espera ganar India?”, declaró durante una entrevista que concedió a RT. (En actualidad.rt.com)


Redacción Digital

 
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