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Publicado el 15 Marzo, 2019 por Maryam Camejo en Mundo
 
 

Argentina: Macri y los lobos

El panorama económico social en este país se agrava cada vez más por las políticas del Gobierno.

Bajo la gestión de Macri ha aumentado la pobreza en un 27 por ciento (hispantv.com)

Por MARYAM CAMEJO. Especial para BOHEMIA DIGITAL

De Argentina, en teoría, no nos llega nada nuevo. Que un Gobierno entreguista a los intereses de Estados Unidos en América Latina solo puede demandar pobreza debería ser dado por hecho. Para evaluar “los logros” del Ejecutivo de Mauricio Macri basta revisar las cifras de un país que evidentemente está siendo saqueado desde las instancias altas del poder.

Una investigación del Barómetro de la Deuda Social, dependiente de la Pontificia Universidad Católica Argentina, analizó la situación alimentaria esa nación, y destacó que al menos 3,4 millones de personas viven en inseguridad alimentaria, y comen una sola vez al día.

El sitio web de RT entrevistó a especialistas que coinciden en que la receta económica aplicada por Macri desde su asunción, en diciembre de 2015, ha puesto al país en una situación de vulnerabilidad.

Su modelo se ha basado en financiamiento a través de deudas, la fuga de divisas y la aplicación de un esquema neoliberal que busca estabilizar ciertos indicadores, e impide cualquier tipo de repunte de la actividad que genere capacidad de repago e inversiones productivas. Valga apuntar que esto lo hizo con el pueblo en las calles en rechazo a establecer un vínculo con el Fondo Monetario Internacional.

Mientras las comunidades vecinales han optado por abrir comedores populares en los últimos tres años para contrarrestar la situación de marras, el presidente se vanagloria bajo la sombra de frases al estilo de “cambiar en serio significa atravesar dificultades”.

Analistas consideran que la recuperación pasa por implementar un nuevo esquema cambiario, monetario, financiero regulatorio, dar marcha atrás a las políticas que hoy dirigen la economía, pero sin duda puede deducirse que para ello es imperante un trueque de mandatario, y debería suceder este año. El problema es que ya suenan las alarmas, debido a la empresa que ha sido contratada para la emisión digital de los resultados de las elecciones.

Desde los propios medios norteamericanos –entre ellos The New York Time y The Washington Post–  llega la información de que la Smartmatic International Holding, a la que se le pagará 1,2 millones de dólares por el servicio, tiene una intrincada organización societaria con sede en paraísos fiscales y cuenta con una denuncia pública por manipulación de datos en las elecciones de la Asamblea General Constituyente de Venezuela. Pesan sobre ella, además, escándalos por accesos ilegales, interferencia de sistemas y fraude electoral. En fin, que los Macri y sus lobos de manada lo tienen todo muy bien pensado.

Encima, en aras de quitar a Cristina Fernández de Kirchner del camino a las elecciones, la expresidenta se encuentra en un entramado de procesos judiciales a los que, cada cierto tiempo, se suma otro. Parecería, por un momento, que este texto es de Brasil, ¿cierto? Pero no, el quid de la cuestión radica en que la derecha está copiando, de un país al otro, la estrategia de abordar el poder político y de perpetuarse en él. Sobre todo cuando Estados Unidos mueve los hilos a plena luz del día en un momento de caída como imperio. Sobra decir que si el romano no lo hizo en silencio, este se encuentra volcado a recoger lo que pueda de su patio trasero y propiciar un período histórico donde el mundo esté invadido de conflictos, hambre y dinero para los ricos.


Maryam Camejo

 
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