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Publicado el 29 Abril, 2019 por Prensa Latina en Mundo
 
 

Persiste obstrucción del FBI para esclarecer asesinato de Carlos Muñiz Varela

Como cada año, familiares, amigos y correligionarios de Muñiz Varela concurren esta tarde al Cementerio Municipal de San Juan a rendirle tributo y a reclamar que cese la impunidad en este lacerante caso.
Muñiz Varela fue ejecutado en abril de 1979 en momentos en que, por medio de la agencia Viajes Varadero -la cual fundó junto a Raúl Álzaga y Ricardo Fraga-, promovía los primeros viajes del exilio cubano a La Habana. Foto: El Nuevo Día/ GFR Media./ Cubadebate

Muñiz Varela fue ejecutado en abril de 1979 en momentos en que, por medio de la agencia Viajes Varadero -la cual fundó junto a Raúl Álzaga y Ricardo Fraga-, promovía los primeros viajes del exilio cubano a La Habana. Foto: El Nuevo Día/ GFR Media./ Cubadebate

Carlos Muñiz Varela/ Foto: Cubadebate

Carlos Muñiz Varela/ Foto: Cubadebate

San Juan, 29 abr (Prensa Latina) A 40 años del asesinato del activista Carlos Muñiz Varela, el Buró Federal de Investigaciones (FBI) mantiene oculta hoy la carta que despejaría este crimen ejecutado en Puerto Rico por terroristas cubanos radicados en el exterior.

De acuerdo con Raúl Álzaga Manresa, socio de Muñiz Varela junto a Ricardo Fraga en la fundación de Viajes Varadero para propiciar los primeros viajes a Cuba de emigrados tras el triunfo de la Revolución en 1959, el FBI como institución ha rehusado compartir información valiosa que posee sobre este vil asesinato ocurrido en 1979.

La sospecha de Álzaga Manresa, quien no ha descansado ni un momento junto al Comité de Amigos y Familiares de Carlos Muñiz Varela para tratar de que se esclarezca este crimen que todavía duele en amplios sectores sociales de Puerto Rico, es que el FBI mantuvo un agente dentro del grupo terrorista y ahora no lo puede dar a conocer por las implicaciones que tiene.

‘Esto tiene muchas implicaciones y aunque ahora hay cierta disposición a cooperar por parte de los jefes del FBI en Puerto Rico, la realidad es que se avanza lento’, expresó a Prensa Latina en San Juan.

Independientemente de las buenas intenciones del personal actual del FBI, dijo en referencia al agente a cargo de la oficina de Puerto Rico, Douglas Leff, la institución como tal no ha querido compartir la información que obra en su poder para facilitar que se esclarezca y se encause a los asesinos de Carlos, sostiene Álzaga Manresa.

La preocupación mayor del Comité de Amigos y Familiares es que tres de los participantes en este acto terrorista que todavía quedan vivos se vayan a la tumba sin haber develado toda la trama que implicaba también el asesinato de Álzaga Manresa y de Fraga por su activismo a favor de la reunificación de la familia cubana.

De hecho, varios de los principales actores de este acto terrorista han muerto, como Julio Labatud Escarra, Waldo Pimentel Amestoy, José Pepe Canosa Rodríguez, y otros, aún viven en San Juan y Miami, asegura Álzaga Manresa.

El activista de 26 años fue herido mortalmente en la tarde del 28 de abril de 1979, en el vecino municipio Guaynabo, cuando se dirigía al hogar de su señora madre, en las cercanías de San Juan, rumbo a la casa de su madre, pero no murió hasta la madrugada del 30 de abril, siendo sepultado al otro día, cuando se conmemoraba el Día Internacional de los Trabajadores.

El Departamento de Justicia de Puerto Rico, sujeto a los vaivenes de la política interna, ha colaborado en algunos periodos con la búsqueda del esclarecimiento del asesinato de Muñiz Varela, por lo que en un momento no había ni un sumario del caso, lo que hacía que algunos documentos importantes se extraviaran.

Álzaga Manresa recuerda cómo a poco días del asesinato, el agente puertorriqueño Emeterio Ortiz entregaba a la viuda Pilar Pérez y a Ricardo Fraga las pertenencias de Carlos, incluyendo tres plomos debidamente identificados y recogidos en la escena, como si se tratara de un souvenir del vil crimen.

Alarmado por ese hecho, Álzaga Manresa entregó al agente del FBI Naval Ortiz los plomos, que debían formar parte de la evidencia del sumario.

La actual secretaria de Justicia, Wanda Vázquez Garced, tiene el compromiso de mantener activa la investigación, según se comprometió con el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, del oficialista Partido Nuevo Progresista (PNP), y el senador Juan Dalmau Ramírez, del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), al momento de su confirmación al cargo a principios de 2017.

Mas, desde entonces, el fiscal a cargo del caso, Pedro Berríos Lara, quien es consciente de que ‘la escena del crimen fue manipulada con el propósito de encubrir a los responsables del delito’, ha sido destinado a otros casos, contrario a lo que ocurrió en el cuatrienio pasado.

En el pasado, funcionarios del Departamento de Justicia y la Policía de Puerto Rico han actuado más como encubridores que como investigadores del caso, unos con la desaparición de evidencia, y otros con su indolencia.

Por el contrario, como cada año, familiares, amigos y correligionarios de Muñiz Varela concurren esta tarde al Cementerio Municipal de San Juan a rendirle tributo y a reclamar que cese la impunidad en este lacerante caso.


Prensa Latina

 
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