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Publicado el 9 Mayo, 2019 por María Victoria Valdés Rodda en Mundo
 
 

 RUSIA-COREA. Necesarios pasos concretos

Soluciones políticas y diplomáticas es lo que recaba el diferendo entre Estados Unidos y Corea del Norte, opina Rusia.
En la reunión ambos estadistas analizaron el estado de las relaciones y los problemas de la desnuclearización de la península coreana (sputnik.com)

En la reunión ambos estadistas analizaron el estado de las relaciones y los problemas de la desnuclearización de la península coreana (sputnik.com)

Por MARÍA VICTORIA VALDÉS RODDA

La península coreana es relativamente pequeña, sin embargo, tiene la peculiaridad de estar en el centro de los intereses geopolíticos de las grandes potencias de Asia-Pacífico; si se trazara un círculo de mil 500 kilómetros alrededor del paralelo 38, divisorio de las dos Coreas, encontraríamos allí los territorios de Rusia, Japón, China y Estados Unidos (Alaska). De ahí que el experto mexicano en temas asiáticos José Luis León Manríquez, asocie esta característica al por qué le interesa al imperio yanqui esa región, donde pesan mucho las influencias históricas de Moscú y Beijing.

Consciente de esta relevancia, los líderes de la República Democrática de Corea (RPDC) han encaminado sus pasos en busca de apoyo y solidaridad lo mismo en las plazas chinas como rusas, las mismas que han alzado sus voces en los organismos internacionales exigiendo mesura a la hora de condenar a Pyongyang por su carrera armamentística con el argumento de que a esa nación asiática no le ha quedado otra opción debido a la beligerancia de Washington, que mantiene estacionados en Corea del Sur alrededor de 28 mil soldados.

Hasta el pasado mes de marzo se llegó a pensar que podía haber una solución negociada al diferendo nuclear en la Península coreana, pero Donald Trump le dio la espalda a la demostrada buena voluntad de su homólogo norcoreano Kim Jong Un porque pretendió un desarme total sin ningunas garantías a cambio.

La RPDC es todavía hoy uno de los bastiones de la Guerra Fría, lo cual le añade una mayor dimensión geopolítica. Y así, con la sombra de la fallida Cumbre de Hanoi, en Vietnam, es que transcurrió otra, pero exitosa: la reciente visita a Rusia de Kim. Mucho se ha escrito y analizado sobre su encuentro con el presidente ruso, Vladimir Putin, precisamente por los elementos anteriormente expuestos.

Además, hay que añadir otro crucial: la RPDC se haya bajo sanciones de la ONU por sus pruebas nucleares y lanzamiento de misiles entre 2016 y 2017, situación que menoscaba los nexos comerciales de ese país con el planeta, de ahí que, con este primer viaje presidencial al vecino ruso, los norcoreanos pretendan reactivar sus vínculos económicos y hasta culturales sin violar lo dispuesto por el órgano internacional.

La Agencia Central de Noticias de Corea (ACNC), destacó que el diálogo entre ambos fue constructivo pues conversaron sobre una ruta a seguir en el corto plazo con medidas para fomentar mutuamente el entendimiento y la cooperación con vistas al desarrollo mutuo. Intercambiaron asimismo acerca de la situación de la península de Corea, de la actualidad mundial y de cuál es el real papel de la RPDC en el frágil equilibrio del mundo.

Atento a este suceso trascendental estuvo el presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, quien expresó su aspiración de que la cumbre entre la RPDC y Rusia ayude a retomar los diálogos pendientes sobre una definitiva desnuclearización. Pero para ello hay que ofrecer las debidas garantías de paz y seguridad a Pyongyang, propósito explícito del apoyo moscovita, el cual considera asimismo que Estados Unidos debería aliviar por adelantado las sanciones. Solo con pasos concretos se llegará a una meta satisfactoria para todos.


María Victoria Valdés Rodda

 
María Victoria Valdés Rodda