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Publicado el 30 Agosto, 2019 por María Victoria Valdés Rodda en Mundo
 
 

Medio Oriente en línea roja

A la luz de la conducta histórica del sionismo, Israel necesita de las guerras para expandirse. Los últimos acontecimientos evidencian esa amenaza.
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Por MARÍA VICTORIA VALDÉS RODDA

Israel ha atacado, en las últimas semanas, en una escalada peligrosa, objetivos vinculados con Irán en Bagdad, Beirut y Damasco. (abc.es)
Israel ha atacado, en las últimas semanas, en una escalada peligrosa, objetivos vinculados con Irán en Bagdad, Beirut y Damasco. (abc.es)

Israel se está convirtiendo en el rey de los artificios en Oriente Medio. Claramente no esconde su animosidad contra la República Islámica de Irán ni contra la resistencia palestina, sin embargo, los utiliza de comodín para justificar cualquier maniobra bélica e incluso sus supuestos ataques defensivos.

De modo que el lanzamiento de tres cohetes contra la sede del Frente Popular para la Liberación de Palestina (PFLP), esta semana, en la región de Bekaa en el Líbano (área fronteriza con Siria) se inserta en los propósitos de expandir sus fronteras para reditar lo que dejó inconcluso en 1967 cuando se robó muchas tierras árabes.

A ello hay que añadirle que dos drones israelíes, cargados con 5,5 kilogramos de explosivos C-4, golpearon una sede mediática del partido-milicia Hezbolá al sur de Beirut. “Es una agresión contra la soberanía y la integridad territorial de Líbano y un nuevo capítulo en las continuas violaciones de la resolución 1701”, denunció el primer ministro libanés, Saad Hariri.

Que nadie se llame a engaño, el régimen sionista es esencialmente colonialista de matriz imperial, y llegado a este punto pudiera parecer una redundancia colocarlo junto al colonialismo y al imperialismo pues tienen igual raíz: son lo mismo.

Esta reportera quiere recalcar no obstante, que el Israel de hace 70 años en nada se parece a la aspiración quizá noble de aquellos judíos, que de tanto atropello, soñaron una Patria. Y valga la aclaración porque ser judío no equivale a etnia. El judaísmo es una religión igual a como lo es el islamismo o el cristianismo. El sionismo entonces se apropió de la leyenda bíblica para asentar una idea: la necesidad de un núcleo fundacional con tierra propia.

Es decir ya había una semilla para la colonia. En un principio se pensó en Sudáfrica o Argentina, e incluso se dice que Uganda; aunque al final Palestina se les dibujó ideal por los asentamientos tradicionales que allí había, siempre inferiores en membresía a los árabes. Luego con el Siglo XX y el fin de la Segunda Guerra Mundial al interés de asentamiento “cultural” se le añadió el poder del capital de Wall Street, con importantes inversiones en la bolsa más los intereses del complejo militar estadounidense y los de la alta política yanqui, redimensionados cuando la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) fijó (en 1961) una postura relativamente independiente.

Además, tras la derrota del Sha de Irán a partir de una revolución antimperialista, Estados Unidos trasladó de lleno sus simpatías hacia Tel Aviv. El ‘cóctel molotov’ derivado de esas combinaciones es el actual estado de cosas: Un Israel colonialista e imperialista. Y en esta afirmación no hay nada de antisemitismo solo la verdad histórica. Asesinar palestinos y árabes en general, y atentar contra sus gobiernos no legitima su nacimiento como nación.

Cañones sionistas contra sus vecinos árabes

Por eso es que el ministro de Defensa libanés, Elias Bo Saab, afirmó, este 30 de agosto, dijo que la llamada nación de los cedros es más fuerte que nunca para enfrentar una agresión del enemigo israelí. “Fuimos claros en el Consejo Superior de Defensa, al expresar que nos asiste el derecho a defender nuestra tierra por todos los medios disponibles y a resistir cualquier agresión”.

En 2006 venció a Israel en la conocida Guerra de Julio o Segunda Guerra de Líbano (del 12 de julio hasta el 14 de agosto). Hezbolá, o resistencia, y que opera desde territorio libanés y sirio fue el gran vencedor, lo cual envió la clara señal de que Israel no es imbatible a pesar de su armamento nuclear y del apoyo de Washington.

A tenor de los últimos sucesos, el titular libanés de defensa aclaró que la decisión de los mandos militares de abatir drones israelíes en la sureña aldea libanesa de Odaisy no es por el momento la crisis sino la realidad inobjetable de enfrentar cualquier ataque enemigo. Comentó que en el panorama internacional –más específicamente los medios de prensa dominantes- se dice que los israelíes no preparan una guerra ni tienen intención de desarrollarla y que sus recientes violaciones de la soberanía libanesa, forman parte de una campaña electoral interna.

El líder de la resistencia libanesa de Hezbolá, Hasan Nasrala, anunció este 30 de agosto respuesta a Israel por lo que llama "primer ataque" sionista desde la guerra del 2006. (elmundo.es)
El líder de la resistencia libanesa de Hezbolá, Hasan Nasrala, anunció este 30 de agosto respuesta a Israel por lo que llama “primer ataque” sionista desde la guerra del 2006. (elmundo.es)

Esta reportera considera que un conflicto de “baja” intensidad no es del todo una posibilidad descabellada teniendo en cuenta que esta es una actitud beligerante que se asume o bien en tiempos de crisis, para marcar posiciones geoestratégicas o para afianzar conquistas. Israel lo hace por los tres motivos: las pujas al interior de su gobierno y de las fuerzas políticas opositoras a Bejamín Netanyahu, su temor a que Irán y Siria escalen simpatías regionales, más el primero que el segundo y que demuestra va en camino de ser una potencia regional y por último demuestra que desestima la posibilidad de un Estado palestino independiente.

Cabildeos en Jerusalén

El 25 de junio, los asesores de Seguridad Nacional de Estados Unidos, John Bolton, Nikolai Patrushev, de Rusia y Meir Ben-Shabbat, de Israel, llevaron el encuentro hacia el cauce de una solución para Siria y una distensión con Irán. No obstante los objetivos manifiestos, la cumbre trilateral evidenció la poca sintonía de los participantes israelí y norteamericano con el ruso.

Bolton criticó a Irán por su programa nuclear y sus actos de “beligerancia y agresión”. Por su parte Patrushev rechazó esa opinión mientras consideró que los ataques aéreos israelíes en Siria contra las fuerzas iraníes y sus representantes sí son indeseables. También señaló a Israel detrás de las incursiones aéreas contra objetivos en Siria, a la que le asiste todo el derecho a responder tal y como lo hizo el 12 de junio cuando neutralizó un ataque de misil de Israel a Daraa. A lo que el vocero de Tel Aviv señaló que Israel solo se defiende.

Al final la cita fue un callejón sin salida que sirvió únicamente para fijar posiciones en el tablero por venir, y que de ir escalando tensiones con Líbano está más cerca de lo imaginado.

Por mucho que el régimen sionista se presente como víctima (salvo contados casos ya el mundo árabe admite su existencia como Estado y país), la naturaleza de su sistema lo llevará inexorablemente al incremento de la agresividad contra sus vecinos más cercanos, mientras lanza amenazas contra Irán aunque sin ir demasiado lejos, porque es colonialista e imperialista pero no suicida.

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María Victoria Valdés Rodda

 
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