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Publicado el 21 Enero, 2020 por Maryam Camejo en Mundo
 
 

Bolivia

¿Se restaura la estabilidad social?

Entre los posibles escenarios tras las próximas elecciones, el MAS podría regresar al Gobierno y poner fin a la inestabilidad que vive el país
Muchas son las voces que denuncian la represión en las calles por el Gobierno de facto. (reuters)

Muchas son las voces que denuncian la represión en las calles por el Gobierno de facto. (reuters)

Por MARYAM CAMEJO

Una interrogante recurrente en las últimas semanas es si podrá revertirse el giro político hacia la derecha en Bolivia. Todo parece indicar que, de celebrarse elecciones limpias, la realidad actual cambiaría: el golpe de Estado, la restauración de un sistema conservador, el discurso fundamentalista evangélico que se vanaglorió de que la Biblia entrara en el Parlamento –parafraseo– y así “justificaba” la violencia.

El Movimiento al Socialismo (MAS) lidera las encuestas de intención de voto, y muchos afirman que si los comicios no son trampeados, efectivamente, ganará. Entretanto, la derecha mantiene una política de terror en las calles y una adhesión a la democracia y el civismo solo en las palabras.  A su vez, ha buscado las vías posibles para legitimar el poder de facto.

Con anterioridad, el expresidente Evo Morales había dicho que la búsqueda de prorrogar el Gobierno impuesto tras el golpe de Estado constituiría una ilegalidad. Esto se debe a que luego de ganar las elecciones, Evo renunció al cargo “para evitar un baño de sangre”; por ende, la presidencia que debería asumir el 22 de enero, según la Carta Magna de ese país, en esta situación debería ser ocupada por la jefa del Tribunal Supremo de Justicia, María Cristina Díaz, quien ha evitado el tema, reseña Prensa Latina.

“Por el voto del pueblo y por Constitución, termina el mandato de las autoridades legislativas el 22 de enero. Ningún órgano del Estado Plurinacional puede ampliar el mandato por encima de la CPE (Constitución Política del Estado)”, los que lo prorroguen, “violarán la ley y responderán a la justicia tarde o temprano”, escribió en su perfil de Twitter.

En un análisis certero de la cuestión no puede obviarse que Jeanine Áñez fue designada presidenta transitoria de ese país sin el aval del Parlamento, dos días después de la renuncia forzada de Evo, y en un contexto de protestas generadas por un informe incompleto de la Organización de Estados Americanos (OEA) que indicaba un posible fraude electoral, teoría más tarde desestimada.

Cuando muchas son las voces que denuncian persecución, torturas y represión a quienes apoyan al MAS y a funcionarios del Gobierno anterior, el aumento de la violencia y la inestabilidad social es evidente. Juan Lanchipa, fiscal general de Bolivia, se mostró preocupado al informar acerca del incremento de casos de feminicidios en los primeros siete días de 2020, cuando se registraron más del doble de casos que en este mismo período de 2019. Asimismo, el Instituto de Investigaciones Forenses registró en la semana inicial de este año 685 casos de violencia física y 163 de delitos sexuales.

El politólogo Atilio Borón publicó en varios medios de izquierda una lista de cinco lecciones que aprender del golpe de Estado en la nación andina, que fue reseñada por BOHEMIA. Vale destacar que el proceso de consolidación de la derecha no ha terminado, y con respecto a las elecciones próximas sería ingenuo pensar que la derecha entregará tan fácilmente su “conquista”.

Por ahora, lograron mantenerse en el poder allende el 22 de enero, cuando debía asumir un nuevo Gobierno, sea el que fuere, pero uno nuevo, y eso ya, a todas luces, no sucederá.


Maryam Camejo

 
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