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Publicado el 24 Febrero, 2020 por Redacción Digital en Mundo
 
 

Corte de Woolwich

Admite representante de Estados Unidos no tener pruebas en juicio contra Assange

Kristin Hrafnsson aseguró a los periodistas que no es Assange quién está en el banquillo de los acusados, sino el periodismo y la libertad de prensa.
Juicio contra Assange por la extradicción

foto: Mint Press News

En el inicio del juicio que se celebra en la corte de Woolwich, en el sureste de Londres, contra Julian Assange, los fiscales estadounidenses que buscan extraditar a Julian Assange alegaron que las filtraciones de Wikileaks pusieron vidas en peligro, pero admitieron no tener pruebas para sustentar la acusación.

Según expuso en la audiecia el representante del gobierno de Estados Unidos, James Lewis, la divulgación de esos materiales clasificados contribuyó a identificar a informantes que arriesgaron sus vidas para ayudar al Ejército norteamericano en Iraq y Afganistán.

Admitió fehacientemente que la fiscalía no podía demostrar que alguna de esas personas resultara dañada como resultado de las filtraciones.

Los fiscales norteamericanos lo acusan en particular de haberse confabulado con la exanalista de Inteligencia del Ejército, Chelsea Manning, quien le suministró los miles de archivos secretos que exponen crímenes de guerra y asesinatos de civiles cometidos por los militares estadounidenses en Iraq y Afganistán.

Comenzó juicio de extradicción contra Assange

foto: Mint Press News

Wikileaks también publicó entre 2010 y 2011 más de 250 mil cables del departamento de Estado en el que los diplomáticos hacen valoraciones de gobiernos y personalidades del mundo.

El actual director de Wikileaks, Kristin Hrafnsson, resaltó la falta de pruebas de Washington y apuntó que no había presentado nada nuevo en el primer día del caso.

En uno de los recesos en la vista oral, que se extenderá durante toda la semana, aprovechó el periodista islandés para asegurar a los periodistas que no es Assange quién está en el banquillo de los acusados, sino el periodismo y la libertad de prensa.

Hrafnsson también se quejó de que el juicio de extradición tenga lugar en un tribunal que apenas puede acomodar a una docena de personas en la galería pública y a un reducido número de representantes de medios de prensa.

De esta forma es muy difícil que podamos hablar de un proceso abierto y transparente, remarcó el directivo de Wikileaks, quien no obstante dijo que espera tener un juicio justo, sobre la base de las pruebas que presentará la defensa de Assange a partir de mañana.

Para exigir su liberación, decenas de personas, entre ellas varios miembros del movimiento Chalecos Amarillos, llegaron en autobús desde París y se congregaron en las afueras del tribunal, contiguo a la prisión donde está encerrado Assange desde su arresto en la embajada de Ecuador en Londres en abril pasado.

Los cánticos y gritos de apoyo de los manifestantes eran perfectamente audibles dentro de la sala del tribunal, al punto que la jueza Vanessa Baraitser preguntó si no se podía hacer algo para acallarlos.

Según trascendió, la jueza escuchará los argumentos legales está semana, y luego suspenderá el juicio hasta el 18 de mayo, cuando comenzará la segunda parte de un proceso que podría demorar varios meses, pues se espera que la parte que pierda el caso apele el veredicto.

De ser entregado a Estados Unidos, Assange enfrentaría una condena a 175 años de cárcel, como resultado de los 18 cargos que se le imputan y que incluyen desde conspiración para cometer espionaje hasta piratería informática.

(Con información de PL)


Redacción Digital

 
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