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Publicado el 15 Marzo, 2020 por Prensa Latina en Mundo
 
 

¿Se acercan las mujeres a la presidencia de EE.UU?

Según el diario The New York Times 'una vicepresidenta haría historia'. Pero algunos se avergüenzan de conformarse con la plata después de pasar un año compitiendo duro por el oro
Elizabeth Warren y Kamala Harris, candidatas demócratas a la presidencia de EE.UU.

Elizabeth Warren y Kamala Harris, candidatas demócratas a la presidencia de EE.UU.


Por Luis Beatón*

Con la seguridad de llevar a un candidato masculino a la presidencia de Estados Unidos, los demócratas valoran ahora una mujer como integrante de la boleta que retará al republicano Donald Trump en noviembre.

Varias mujeres se presentaron como aspirantes a la nominación en estas elecciones primarias pero, una tras otra fueron abandonando la carrera y ahora se abre esa posibilidad en un país que nunca tuvo una fémina en la segunda plaza y aun menos como presidenta.

Según el diario The New York Times ‘una vicepresidenta haría historia’. Pero algunos se avergüenzan de conformarse con la plata después de pasar un año compitiendo duro por el oro.

Las mujeres estadounidenses representan más del 51 por ciento de la población y está demás decir que con un presidente, Donald Trump, que se destacó por sus insultos y ataques contra el mal llamado sexo débil, su voto puede ser decisivo en noviembre.

Cuando Hillary Clinton era la retadora del llamado partido azul en 2016, las encuestas le daban el 52 por ciento de apoyo frente a un 39 por ciento que se inclinaba por Trump.

Muchos pensaron que las mujeres le darían la llave de la Casa Blanca a Clinton, algo que no ocurrió, pero ahora con dos hombres cercanos a los 80 años aspirando a la presidencia por los azules, se abre un escenario para que la compañera de fórmula sea una mujer que pudiera inclinar la balanza en noviembre.

Eso además, abriría la posibilidad, si ganan los demócratas, de que una mujer sería la posible candidata en los posteriores comicios presidenciales

Los expertos, en general, plantean que las de ese sexo tienen tendencia clara hacia el voto demócrata, un apoyo que se amplifica más entre las hispanas y afroamericanas

Por otra parte, y en conjunto, el número de mujeres que se inscriben para votar sigue superando a los hombres y las mujeres afroamericanas son el segmento de mayor crecimiento en los últimos años.

Eso no es un secreto y prominentes demócratas comenzaron a insistir públicamente en que la candidatura incluyera a una mujer, preferentemente una mujer negra.

La selección de una vicepresidenta, particularmente una negra, ofrecería una coda adecuada a una primaria presidencial donde la representación racial y de género pasó a un segundo plano frente a las preocupaciones por derrotar al presidente Trump, plantea el Times al analizar esa posibilidad.

Ya desde un inicio de las primarias se habló de las senadoras Elizabeth Warren y Kamala Harris como buenas opciones para integrar la boleta azul como una forma de proporcionar una dosis de entusiasmo histórico sin lo que muchos votantes consideraban el riesgo de que una mujer encabezara la candidatura.

Ahora, tanto el senador Bernie Sanders como el exvicepresidente Biden valoran a varias mujeres para el puesto.

En días recientes, Hillary Clinton manifestó que le ‘encantaría’ ver a una mujer en la boleta pero, en una entrevista con la CNN, instó al futuro nominado a ‘echar un vistazo realmente duro al Colegio Electoral para ver qué es lo que le ayudará’.

La senadora Harris, para muchos alguien capaz de pulverizar a Trump por sus grandes dotes de polemista y haber sido fiscal general de California, anunció su apoyo a Biden, lo que incrementó las especulaciones a su favor como número dos de la boleta.

Pero hay otras opciones no menos competitivas como la senadora Amy Klobuchar, que también apoya a Biden.

Señala también el Times que personas cercanas tanto a Biden como a Sanders dicen que sus campañas ven argumentos políticos fuertes para poner a una mujer en la boleta, creyendo que tal elección podría generar el entusiasmo de las votantes femeninas que constituyen la columna vertebral del partido y agudizar su contraste con Trump.

Mientras tanto las encuestas sugieren que la presidencia del actual mandatario inspiró la mayor brecha de género de la historia y una participación superior a la de las mujeres demócratas.

‘La nominación del vicepresidente se trata de construir la unidad y una asociación que pueda gobernar mejor’, dijo Larry Cohen, asesor de larga data de Sanders y presidente de Nuestra Revolución, la organización que dio origen a la campaña presidencial del senador en 2016. ‘Las mujeres que buscaron la nominación y otras cumplen fácilmente con ambos criterios’, apuntó.

En la historia estadounidense solo dos mujeres aspiraron a ocupar la segunda posición en el gobierno, sin lograrlo, la gobernadora Sarah Palin de Alaska por el Partido Republicano en 2008 y la Representante Geraldine A. Ferraro por los Demócratas en 1984.

A favor de una candidata negra está que las féminas de esa minoría, en las elecciones de medio término de 2018, con su apoyo ayudaron a los demócratas a ganar la mayoría en la Cámara de Representantes.

Asimismo también hay que contemplar la importancia de su voto en estados sureños, considerados feudos republicanos, y donde por ejemplo, en 2018 ayudaron a la victoria en azul en Luisiana y Alabama.

Según Nikema Williams, la presidenta del Partido Demócrata en Georgia, una mujer negra en la boleta es el margen de la victoria.

Entre las varias mujeres con posibilidades destaca también la afronorteamericana Stacey Abrams, la ex líder de la minoría de la Cámara de Representantes de Georgia, que perdió por poco la carrera por la gobernación el año pasado, de quien se habla frecuentemente como una seria aspirante al cargo.

En resumen, si los demócratas eligen a una mujer, de esa forma viabilizan la posibilidad de que en una próxima elección las faldas lleguen a la medalla de oro de la presidencia.

*Jefe de la Redacción Norteamérica de Prensa Latina


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