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Publicado el 18 Abril, 2020 por Redacción Digital en Mundo
 
 

Covid-19

Colapsado sistema de salud de la ciudad brasileña de Manaos

Es el estado con mayor población indígena, especialmente vulnerable a la enfermedad, y el transporte es principalmente fluvial, por lo que los enfermos tardan días en llegar a Manaos, único lugar donde pueden tratarse los enfermos graves.
Colapsado sistema de salud de la ciudad brasileña de Manaos

foto: Sputnik

El alcalde de la ciudad brasileña de Manaos, Arthur Virgilio Neto, informó que los hospitales de esa urbe tienen una situación caótica debido a la pandemia del nuevo coronavirus.

“Yo diría que ya colapsó, en el hospital de referencia para el coronavirus, el Delphina Aziz, las camas ya están prácticamente todas ocupadas”, dijo Neto a la prensa.

Explicó Arthur Virgilio Neto que en los últimos días el sistema de salud está centrado en medidas paliativas de urgencia, como la construcción de un hospital de campaña en una escuela.

Manaos es capital del estado de Amazonas, el cuarto más afectado en Brasil por la pandemia, con 1809 personas contagiadas y 145 fallecidos, según los datos más recientes del Ministerio de Salud, a pesar de que las cifras reales son mucho mayores debido al elevado subregistro.

En este estado la situación se agrava por varios motivos: Amazonas tiene 1,5 millones de kilómetros cuadrados y cuatro millones de habitantes, pero sólo tiene un hospital con unidad de cuidados intensivos, precisamente el Deplhina de Aziz.

Es también el estado con mayor población indígena, especialmente vulnerable a la enfermedad, y el transporte es principalmente fluvial, por lo que los enfermos tardan días en llegar a Manaos, único lugar donde pueden tratarse los enfermos graves.

“Hemos pasado por dengue, chikungunya, sarampión… pero nunca pasamos una prueba tan seria, un test tan duro y definitivo como el coronavirus; nuestras armas institucionales están débiles ante el poderío de este virus”, dice Neto, que culpa en parte a gestiones anteriores en el Gobierno del estado de Amazonas.

Como medida de emergencia, además del reparto de comida para las familias más necesitadas y la desinfección diaria de calles, el ayuntamiento decidió abrir por su cuenta un hospital de campaña en una escuela que estaba a punto de inaugurarse; serán 150 camas, a las que se sumarán las de otro hospital que construirá el Gobierno federal dedicado únicamente a indígenas.

“Tenemos mucha preocupación con los indígenas, a los Warao los estamos transfiriendo del albergue municipal en el que estaban a tres centros deportivos y dos escuelas”, comenta el alcalde en referencia a los que en los últimos años llegaron procedentes de Venezuela y que pasaron mucho tiempo mendigando en las calles de la ciudad.

Mientras, el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, manifestó este viernes su intención de comenzar a reabrir el comercio y las fronteras del país, en medio de la pandemia del coronavirus, que ya se ha cobrado la vida de 1.924 personas en Brasil, de entre 30.425 contagiados.

“Empezar a abrir el comercio es un riesgo que corro, porque si se agrava (la situación) cae encima de mí, pero lo que veo es que mucha gente [también] es consciente de que hay que abrir”, expresó Bolsonaro.

Asimismo, defendió que “hay que empezar a reabrir las fronteras ¿por qué cerrar la frontera con Paraguay? Si es una frontera seca que podemos controlar. Lo mismo con Uruguay”.

Bolsonaro expresó esta voluntad durante la ceremonia de toma de posesión del nuevo ministro de Salud, Nelson Teich; un acto con público donde no se tomaron las medidas de seguridad recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), como evitar el contacto físico y usar, al menos, mascarilla.

Teich reemplaza al saliente ministro Luiz Henrique Mandetta, quien fue depuesto del cargo el jueves, en medio de discrepancias con el primer mandatario por el manejo de la crisis del coronavirus en el país sudamericano.

Una de las diferencias entre ambos es que Mandetta manifestó estar a favor de la cuarentena horizontal, en la que se incorpore a toda la población. Sin embargo, Bolsonaro solo aceptaba que se pongan en marcha medidas limitadas, como aplicar confinamiento solo a ancianos y enfermos.

(fuente: Sputnik y Rusia Today)


Redacción Digital

 
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