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Publicado el 24 Noviembre, 2020 por Pastor Batista en Mundo
 
 

EE.UU. A LA VISTA

El italiano al que Trump nunca engañó

Desde que el mandatario llegó a la Casa Blanca un humilde artesano de origen italiano, asentado hasta su muerte en Las Tunas, alertó y condenó por medio de su espontaneo arte pobre peligros y realidades que el tiempo y las elecciones presidenciales del imperio se han encargado de confirmar

Texto y fotos PASTOR BATISTA VALDÉS  

Así, fallida y contaminante, vislumbró Raffaele la administración Trump, para Cuba y para el mundo.

Así, fallida y contaminante, vislumbró Raffaele la administración Trump, para Cuba y para el mundo.

El bochornoso giro que han remontado las elecciones presidenciales en Estados Unidos, el odio visceral de Donald Trump contra Cuba, expresado en las brutales medidas de su política, así como su desprecio hacia el propio pueblo norteamericano, traen a mi recuerdo, día por día, la preclara visión de un anciano llamado Raffaele Testagrossa, de origen italiano, radicado para la eternidad en Las Tunas, donde convertidas en semilla reposan las cenizas de su pequeño cuerpo.

“Este Trump va a ser el peor de todos los presidentes yanquis. Algo me dice que no servirá para nada. Tenemos que cuidarnos porque es un loco, sinvergüenza y peligroso que va a querer hacerle mucho daño a Cuba…”

Terminando la obra que presentó a la Pintada por la Paz, que organizó el gremio periodístico en Las Tunas.

Terminando la obra que presentó a la Pintada por la Paz, que organizó el gremio periodístico en Las Tunas.

Sin las herramientas de un analista político, aunque sí dotado de la sabiduría que su humilde pasado y la vida entera le habían proporcionado a fuerza de golpes y enseñanzas, Raffaele tenía un ojo clínico y no había quien le vistiera de liebre a un gato “yuma”, término que solía emplear para hacer alusión al imperio, con aquel humor que, abundante, también fluía por su sanguíneo torrente.

Recuerdo que pocos días después de Trump haberse arrellanado con su proverbial arrogancia en la silla presidencial, Raffaele me recibió con una de aquellas “ocurrencias” que tal vez hubieran llevado al inquilino de la Casa Blanca a ofrecer una buena suma de billetes verdes por la captura del autor, a lo “género oeste”.

Se trataba de una original obra concebida, como casi todo lo que creaba Raffaele, en vidrio, con uso de pigmentos refractarios multicolores, para ser apreciada en condiciones de total oscuridad, bajo el fantástico efecto de la llamada luz negra.

Fin del bloqueo: tema permanente en la incansable creación de Raffaele.

Fin del bloqueo: tema permanente en la incansable creación de Raffaele.

El cuadro, en síntesis, mostraba al señor Trump, simbolizado por un flamante auto “made in USA”, largando emisiones de contaminantes gases, como consecuencia de su pésimo y terco funcionamiento, en medio de continuos fallos representados sonoramente por el autor con un… trump trump trump.

“Ahora sí te quedaste hueco” –le dije mientras imaginaba el interés que aquella propuesta podría despertar en las mismas galerías donde ya Raffaele había asombrado a miles de personas, mediante una rica colección de piezas que él siempre enmarcó dentro del Arte Povera o arte pobre, con predominante tratamiento –en su caso- de temas con un alto valor político, social y humano.

Primero abrió una ventana, luego una puerta, para dar a concer ante el mundo la verdad de los Cinco.

Primero abrió una ventana, luego una puerta, para dar a concer ante el mundo la verdad de los Cinco.

Recuerdo que en ese instante, con el vidrioso Trump fallando a nuestra vista, el por entonces casi septuagenario italiano se limitó a dejar escapar una soberana sonrisa, convoyada con su típico encogimiento de hombros, bañado quizás por la dicha que no puede ocultar un padre cuando le muestra su obra al hijo amado o al hermano menor.

Aunque genial, en mi opinión (por venir, además, de un modesto artesano, sin más formación artística que la de tipo autodidacta) aquella pieza  no me sorprendió. Para ese momento, ya su combinación natural de talento con valores, le había permitido a Raffaele eslabonar una cadena de verdaderas maravillas en defensa de la libertad de los Cinco Héroes antiterroristas cubanos prisioneros injusta e injustificadamente en los Estados Unidos, piezas a favor de la paz, contra la guerra, de condena abierta al terrorismo encabezado por el poderoso imperio y, en particular, contra la brutal política de bloqueo para asfixiar a Cuba.

La pregunta, mil veces hecha a sí mismo, convertida en arte de denuncia.

La pregunta, mil veces hecha a sí mismo, convertida en arte de denuncia.

Ya los tuneros se habían acostumbrado a esperarlo cada Primero de Mayo, para ver con qué iniciativa avanzaría, sobre la Plaza. Inicialmente lo hizo con una ventana abierta y dentro de ella el rostro de los Cinco, como simbólica manera de abrir verdad sobre ese caso al mundo entero. Al año siguiente, fue una puerta, también cargada en hombros y espalda; luego una gran sábana, con elementos acerca del mismo asunto, enmarcados en un cuadrante de criollos bambúes…

“No podemos estar con los brazos cruzados –comentaba con bastante frecuencia- y a los jóvenes, en especial, hay que abrirles bien los ojos para que nadie los confunda y les llene la cabeza de… tú sabes de qué. Trump y la mafia anticubana nos quieren fastidiar Pastor, nos quieren fastidiar y la juventud es su blanco preferido; por eso los padres tienen que estar muy alertas… muy alertas.”

Expo Ruta de la Verdad, en Ciego de Ávila.

Expo Ruta de la Verdad, en Ciego de Ávila.

Entonces se plantaba frente a alguno de los cuadros que tan apasionadamente hizo inspirado en la figura del Che y decía: “Ese hombre siempre tuvo toda la razón, igual que Fidel.”

No por casualidad, el viejo Dodge que con asiática paciencia revistió completamente en pequeños fragmentos de vidrio, a la usanza de un rompecabezas, no exhibía a la Torre de Pisa, la de Eiffel, el Coliseo de Roma o la Estatua de la Libertad, sino una imagen del Guerrillero Heroico en cada puerta.

Tampoco por obra y gracia de alguna casualidad le dedicó días y noches enteras, también, a la que algunos consideran su obra más impactante y comprometida: un Fidel, a cuerpo entero, andando, vestido de campaña, con un caso constructor, una llave en la mano derecha (en alusión al trabajo creador) y a un costado la inscripción Revolución es dignidad.

Así resumió su postura frente al terrorismo contra Cuba, alentado y financiado por Estados Unidos.

Así resumió su postura frente al terrorismo contra Cuba, alentado y financiado por Estados Unidos.

Tal fuerza transmite esa imagen que, informado de su presencia en Ciego de Ávila, donde sería expuesta junto a otras piezas, el entonces Primer Secretario del Partido en la provincia, Félix Duarte Ortega, decidió pasarla al frente del bloque de combatientes de la Revolución para que abriera, junto a su humildísimo autor, el desfile por el Día Internacional de los Trabajadores.

La vida; es decir: la muerte, por intermedio de tres delincuentes comunes sin alma, no le permitió concluir otro proyecto, en el que ya había comenzado a trabajar en la sencilla casita, de apenas dos habitaciones, sin repellar siquiera, a la vera de la vía que conduce hacia Puerto Padre, en las afueras de Las Tunas.

El caricaturista ARES junto al auto totalmente revestido en vidrio y con la imagen del Che en las cuatro puertas.

El caricaturista ARES junto al auto totalmente revestido en vidrio y con la imagen del Che en las cuatro puertas.

Semanas antes, cuando me adelantó su intención no pude menos que expresarle a bordo de una carcajada: “Un día de estos Trump se va a aparecer aquí en Las Tunas para agarrarte por el cuello”.

En una esquina del cuarto yacía una taza sanitaria. No la tenía allí con el propósito de crear mejores condiciones en el pequeño baño ubicado fuera de la casa, al fondo. No. Su objetivo era conseguir la caja de agua, reproducir la figura del amo de la Casa Blanca, situarla de pie dentro de la taza y ubicar al lado la imagen de un pato halando la cadena para descargar.

Era su muy personal manera de expresar el destino que pueblos como el norteamericano pueden acabar dándole a lo pernicioso o inservible.

Imagen de Fidel, a punto de abrir el desfile avileño, en el extremo derecho: Raffaele, humilde como vivió y murió.

Imagen de Fidel, a punto de abrir el desfile avileño, en el extremo derecho: Raffaele, humilde como vivió y murió.

No me someto a afirmar que, a la luz de estos días, hay cierta similitud entre el sentido de aquella ocurrente idea y el saldo del voto popular en las urnas estadounidenses. Solo sé que demócratas y también una buena cantidad de republicanos tiraron de la cadena para poner fin a un mandato que, lejos de reforzar la imagen del imperio, la ha hecho descender a profundidades tal vez nunca vistas, con aumento del descontento social, represión policial, desprecio y discriminación racial, en medio de un récord mundial en muertes y contagios, por la inoperancia del gobierno para enfrentar la pandemia del coronavirus.

Totalmente inmerecida y traicionera, la muerte no le permitió a Raffaele Testagrossa ver, en vida, el desenlace que su rico “arte pobre” atisbó.

Desde el pequeño espacio físico que dentro de un ánfora ocupan sus restos en el cementerio Mayor General Vicente García González, de Las Tunas, pero sobre todo desde la infinita dimensión de los hechos que confirma la vida, Raffaele sabe que su visión acerca del imperio y del  mandatario estadounidense número 45 fue y sigue siendo totalmente atinada.

Convertida en látigo, su obra continúa alertando, mostrando realidades, develando esencias. Uno de los sitios donde se multiplica en miradas de todo el mundo es el Memorial de la Denuncia, en la capital cubana, a cuyo patrimonio fueron donadas cuatro piezas, incluida la que tan sugerentemente ilustra el “fallo trumpiano”.

La ficha sugerida dice de manera muy breve y precisa:

 

Título: TAMPOCO SIRVE PARA NADA

Autor: Raffaele Testagrossa (Palermo 1945-Las Tunas 2019)

   Humilde artesano italiano, radicado permanentemente en   Cuba durante 25 años, hasta el final de su vida.

Técnica: Empleo de vidrio, pigmentos refractarios y efecto de luz negra para alertar de forma irónica y sugerente el irremediable fallo que significará para la humanidad y para el medio ambiente la administración Trump, con el dólar y las armas pretendiendo comprar y sojuzgar al mundo.

 

 

 


Pastor Batista

 
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