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Publicado el 12 Diciembre, 2020 por ACN en Mundo
 
 

No se debe seguir comprometiendo la supervivencia humana con irracionales egoísmos

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Díaz-Canel en la Cumbre de Ambición Climática

Foto: ESTUDIOS REVOLUCIÓN

Por LINO LUBEN PÉREZ

Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Presidente de la República de Cuba, renovó su llamado a fomentar la cooperación internacional ante las amenazas del cambio climático, al intervenir en la Cumbre de Ambición Climática, que sesiona hoy de manera virtual.

En ese sentido, advirtió que no debe seguirse comprometiendo la supervivencia humana con irracionales egoísmos, pues ese fenómeno ambiental y la crisis provocada por la COVID-19, nos están pidiendo a gritos fomentar la cooperación internacional.

Mencionó las experiencias cubanas en su enfrentamiento, entre ellas el Plan de Estado para el Enfrentamiento al Cambio Climático, con metas nacionales y compromisos internacionales, que involucra a todos los sectores de la economía y la sociedad en acciones de adaptación y mitigación.

Añadió que El compromiso es alcanzar para el 2030 una matriz energética con un 24% de la generación eléctrica a partir de fuentes renovables; reducir al 50% el uso de combustibles fósiles en vehículos terrestres y aumentar la cobertura boscosa hasta un 33%.

Tales objetivos confirman  la voluntad nacional,  a pesar de las serias limitaciones que impone el bloqueo del gobierno de los Estados Unidos, recrudecido en años y meses recientes a niveles extremos.

Señaló la necesidad de asumir nuevos compromisos para enfrentar el cambio climático y cumplir el Acuerdo de París, cinco años después de su adopción el 12 de diciembre de 2015.

La Cumbre sobre la Ambición Climática de 2020, convocada por la ONU, el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte y Francia, en asociación con Chile e Italia, es antesala de la Conferencia de las Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26), por efectuarse en noviembre de 2021 en la ciudad británica de Glasgow.

La representación cubana a la actual edición la integran Bruno Rodríguez Parrilla, Elba Rosa Pérez Montoya, ministros de Relaciones Exteriores y de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, respectivamente.

Patricia Espinosa, Secretaria Ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), reconoció en septiembre pasado el compromiso de Cuba para el enfrentamiento al cambio climático por su actualización de la Contribución Nacional Determinada (NCD por sus siglas en inglés) para el período 2020-2030, como parte del Acuerdo de París.

En su cuenta de Twitter la funcionaria expresó: (…) Gracias Cuba por enviar el #NCD actualizado a @CMNUCC(…) Me alegra ver su compromiso de expandir sus objetivos de mitigación, al incluir los sectores de agricultura, transporte y silvicultura, además de energía renovable y eficiencia energética.

La Contribución Nacional Determinada constituye un compromiso de la comunidad internacional para reducir las emisiones de gas de efecto invernadero acorde con la convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, señalaron especialistas en la materia.

No obstante, dada la gravedad del problema climático global, se espera que estas contribuciones sean lo más ambiciosas posible, a fin de que los países miembros de la citada convención se comprometan con las mayores metas que permitan sus circunstancias nacionales.

Con sus inventarios de gases de efecto invernadero, Cuba cumple sus compromisos con la CMNUCC, que entró en vigor desde 1994 tras su aprobación en 1992 en la Asamblea General del organismo, de acuerdo con el Centro de Contaminación y Química de la Atmósfera.

La preparación, actualización periódica, reporte y divulgación de tales estudios son también uno de las componentes principales de las Comunicaciones Nacionales que periódicamente deben preparar las partes correspondientes y remitirlas a su Secretaría, añadió la misma fuente, uno de los colectivos del Instituto de Meteorología.

Cuba ratificó el Acuerdo de París sobre la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, adoptado en París el 12 de diciembre de 2015, aunque no un gran emisor de gases de efecto invernadero.

No obstante, revalidó ese documento internacional en abril de 2016, que establece medidas para la reducción de las emisiones, mediante mitigación, adaptación y resiliencia de los ecosistemas a fin de impedir efectos en el calentamiento global, con aplicabilidad en 2020, cuando finaliza la vigencia del Protocolo de Kyoto.

Por el contrario, el primero de junio de 2017, el presidente Donald Trump anunció la retirada de Estados Unidos de ese acuerdo, lo que implica una reducción de transferencia de tecnología y financiación internacional que podría aportar ese país, cuyas emisiones de dióxido de carbono aumentaron un 3,4 por ciento en 2018, el mayor incremento en 8 años.

Patricia Espinosa (México), Secretaria Ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, salió ratificada unánimemente en 2019 para un segundo período de mandato por tres años (ACN).

Es hora de que los países desarrollados asuman un liderazgo solidario en la reducción de emisiones

 Discurso de Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, Presidente de la República de Cuba, en la Cumbre virtual de Ambición Climática, el 12 de diciembre de 2020. “Año 62 de la Revolución”.

(Versiones Taquigráficas – Presidencia de la República)

Excelencias:

Hace 28 años, en un discurso breve y memorable, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz encendió las alarmas sobre el más grave riesgo para la especie humana. El reconocimiento global al cambio climático demoró años en llegar y aún es parcial, incompleto y distante de las acciones urgentes y articuladas que el problema demanda.

Cuba no se detuvo. Nuestro Plan de Estado para el Enfrentamiento al Cambio Climático, con metas nacionales y compromisos internacionales, involucra a todos los sectores de la economía y la sociedad en acciones de adaptación y mitigación.

En septiembre pasado presentamos la actualización de la Contribución Nacionalmente Determinada de Cuba ante la Convención Marco de la ONU sobre el tema, con compromisos mucho más ambiciosos.

Nos trazamos trece metas de adaptación, línea priorizada por nuestra condición de pequeño Estado insular en desarrollo, y cinco metas de mitigación, dirigidas fundamentalmente a la Agricultura y la Energía, que generan más del 90 % de las emisiones de gases de efecto invernadero en nuestro archipiélago.

El compromiso es alcanzar para el 2030 una matriz energética con un 24 % de la generación eléctrica a partir de fuentes renovables; reducir al 50 % el uso de combustibles fósiles en vehículos terrestres y aumentar la cobertura boscosa hasta un 33 %.

Los objetivos propuestos y los avances logrados, a pesar de las serias limitaciones que nos impone el bloqueo del Gobierno de los Estados Unidos, recrudecido en años y meses recientes a niveles extremos, confirman la firme voluntad de Cuba en este crucial tema.

Pero es preciso insistir en que los patrones de producción y consumo del capitalismo son irracionales e insostenibles.

Es hora de que los países desarrollados asuman un liderazgo solidario en la reducción de emisiones y en la provisión de los medios de implementación necesarios a los países en desarrollo, de conformidad con el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas.

El cambio climático y la crisis provocada por la COVID-19, nos están pidiendo a gritos fomentar la cooperación internacional. No sigamos comprometiendo la supervivencia humana con irracionales egoísmos. Todos estamos amenazados.

Muchas gracias.

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