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Publicado el 1 Enero, 2021 por Marta Sojo en Mundo
 
 

En un mundo aún con monarquías

CÁMARA DE LOS LORES: Trascendiendo épocas

Más de 800 años de existencia, pero quién quita que con el tiempo adquiera una nueva cara
Cámara de los Lores

Al principio, los Comunes tenían menos poder pero la situación se revirtió desde principios del siglo pasado. (cafebabel.com)

Por MARTA G. SOJO

Aunque las monarquías no son en la actualidad lo que fueron en siglos anteriores, todavía en el Viejo Continente algunas se mantienen vivas, por supuesto que con modificaciones adecuadas a la etapa actual del desarrollo de la humanidad. El Reino Unido, Bélgica, Dinamarca, Liechtenstein, Luxemburgo, Mónaco, Noruega, Países Bajos y Suecia conforman el conjunto de las naciones europeas con ese tipo de estados. En el resto del mundo aún persiste este estilo de organización política y social. Lo hay en Asia, Oceanía, África e incluso en las Américas, específicamente en Canadá, cuya soberana es la monarca del Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte.

La génesis de la Cámara de los Lores se remonta al siglo XIV, cuya denominación se adoptó en 1544. Según diversos documentos, surgió a causa de que los reyes, considerando menguados sus recaudos, incrementaron su consejo asesor y solicitaron a los señores feudales “gestionar” el aumento de los recursos económicos de la corona. Tuvo un período de interrupción cuando, en 1649, la abolió el Gobierno revolucionario de Cromwell, para luego ser rehabilitada en 1660. Hoy solo posee un papel simbólico y tradicional. La configuran miembros seculares de la nobleza del Reino Unido y un grupo de 26 lores espirituales, entre los que se encuentran los arzobispos de Canterbury y de York, los obispos de Londres, Durham, Winchester, y otros 21 de la Iglesia de Inglaterra. Para definirla baste con decir que es un “foro de debate, de carácter hereditario, aristocrático y conservador, compuesto por 793 miembros, los cuales no reciben ningún sueldo, excepto dietas y desplazamiento”.

Pero en tantos años y cambios que ha experimentado el planeta, a los lores también les han movido el piso. En 1999 hubo un movimiento para que estos nobles fueran sometidos a elección, y finalmente se optó por algo similar hasta el presente: que todos sus miembros sean designados, o sea, sus sillas no van a sufragio público.

Conforme a textos consultados, ha habido ciertas reformas, por lo menos en los datos recogidos todas estas variaciones se han realizado en el siglo XX. Así tenemos que en 1911 se aprobó “el Parliament Act por el cual toda la legislación salvo los presupuestos podían ser retrasados en su aprobación un año por los lores, pero no rechazada. En 1958 se produjo un gran cambio que fue la aceptación de la primera mujer miembro, la baronesa Barbara Wootton of Avinger. En 1968 se sancionó un proyecto de reforma que pretendía terminar con los privilegios aristocráticos de sus miembros. En 1999 se dictaminó que los lores no eran hereditarios, excepto 92 pares, sino seleccionados entre los aristócratas”.

En la actualidad el duque de Norfolk y el marqués de Cholmondley siguen siendo hereditarios, como consecuencia de ser Grandes Oficiales del Estado. El duque de Norfolk es el encargado de la apertura del Parlamento, así como de la coronación y de los funerales de Estado. Finalmente, aunque no se someterán al escrutinio público para obtener sus puestos, la herencia de los lores ha quedado abolida. Como se explicaba en un diario español de 1999, “la reforma de la Cámara de los Lores es ley, dando por concluidos los derechos parlamentarios para los miembros hereditarios, aunque aún se desconozca el camino de transición del recinto a un ámbito democrático”.

Conforme a relatos de historiadores, la monarquía se remonta “al rey sajón Egberto, que gobernó toda Inglaterra en el año 829. Según la estructura, se define al soberano británico como el jefe de Estado y como tal, según la ley, jefe del Ejecutivo, parte integral del Legislativo, jefe del Poder Judicial, comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de la Corona, y máxima autoridad de la Iglesia de Inglaterra. Además, es el presidente de la Commonwealth y el jefe de Estado de 15 países de dicha organización”.

El monarca y su grupo de asesores también eligen formalmente al primer ministro y al Gobierno, al igual que a jueces, oficiales de las Fuerzas Armadas, gobernadores, diplomáticos, obispos y otros cargos superiores del clero de la Iglesia de Inglaterra. El trono es hereditario, y se conoce que -por el Acta de Establecimiento (1700)- solo los descendientes protestantes de la princesa Sofía, electora de Hannover y nieta de Jacobo I de Inglaterra y IV de Escocia, pueden acceder al trono. La reina Isabel II, actual monarca, fue coronada en 1952, tras la muerte de su padre, Jorge VI. El heredero es su hijo mayor, Carlos, príncipe de Gales.

A pesar de esta estricta manera de sucederse en el Gobierno, muchas cuestiones se han transformado con los siglos; sus antiguas potestades indiscutibles se han disminuido gradualmente y hoy en día la Reina en funciones, Isabel II, obra orientada por sus ministros, quienes legalmente no pueden ser excluidos.

El bastón de los reyes
Cámara de los Lores

En el legendario Palacio de Westminster, de estilo gótico y construido entre 1840 y 1850, se encuentra el sitial que alberga el Parlamento del Reino Unido. (cafebabel.com)

El órgano representativo del Reino Unido desde épocas tan lejanas como el medioevo ha sido el Parlamento, el cual ha servido como apoyo a las decisiones legislativas de los reyes. La importancia de este mecanismo se incrementó a partir del reinado de Eduardo I (1272), pero en verdad desde fines del siglo XIV es cuando lo solicitaban con más asiduidad. En el año 1341, se diferenció la Cámara Alta (lores) y la Baja (comunes). Se denomina “de los Comunes” ya que sus miembros eran en un principio representativos de las ciudades, mientras que los demás integrantes eran nobles o pertenecían a la jerarquía eclesiástica.

La bibliografía también señala que “desde 1485 la dinastía Tudor comenzó a utilizar el Parlamento para refrendar sus políticas financieras. La revolución inglesa otorgó gran libertad a los legisladores. En 1707, la ley de Unión formó un cuerpo único con los parlamentos de Inglaterra y Escocia”. Desde 1911 solo la Cámara de los Comunes puede rechazar normas legales, mientras la Cámara Alta solo puede modificarlas. Por tal razón diversos politólogos consideran que es una institución obsoleta. Sin embargo, otras opiniones apuntan que es un elemento simbólico que tiene su función, como expresara años atrás el profesor de Ciencia Política de la Universidad Complutense de Madrid, Manuel Sánchez. Y agregaba que podía ser también porque “supone el retiro más prestigioso para los grandes personajes de la vida pública británica, incluidos los políticos”. La edad media de los miembros de esta entidad sobrepasa los 67 años, y con el fino humor británico, hay quienes allá la denominan, El club de los multimillonarios, pues alberga algunas de las fortunas más grandes del país.

Los Comunes, los de mayor peso en el Gobierno, son elegidos por la ciudadanía en votación directa desde el año 1948. Gana la elección el que obtiene mayor número de votos, y permanecerá en el puesto por un período de cinco años. El partido triunfador es quien propone al nuevo primer ministro, que por lo regular es el jefe del partido. En la vida cotidiana, quien realiza la actividad de gobernar al país es el premier, con su gabinete y sujeto al apoyo de la mayoría de miembros de la Cámara de los Comunes.


Marta Sojo

 
Marta Sojo