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Publicado el 13 Enero, 2021 por Prensa Latina en Mundo
 
 

Espina cubana en lógica hegemónica de EEUU(+Video)

La destrucción de los más de 60 años de proyecto socialista cubano sigue siendo prioritaria para Washington, donde se asumen matices cada vez más peligrosos en ese sentido.
Santiago Pérez subdirector CIPI

Foto en Prensa Latina

Por Richard Ruíz Julién

El socialismo en Cuba y el componente simbólico de las conquistas alcanzadas en materia de salud, educación, igualdad racial y de género es aún hoy una espina en la lógica hegemónica de Estados Unidos.

En entrevista exclusiva con Prensa Latina, el subdirector del Centro de Investigaciones de Política Internacional (CIPI), Santiago Pérez, destacó que la destrucción de los más de 60 años de proyecto socialista cubano sigue siendo prioritaria para Washington, donde se asumen matices cada vez más peligrosos en ese sentido.

Una de esas estrategias, resaltó Pérez, es la arremetida tal y cómo la pensó el presidente saliente, Donald Trump, y el secretario de Estado, Mike Pompeo, la de apretar de una manera formidable todo el tiempo; la otra, es buscar una forma de minar desde dentro las bases de apoyo al gobierno de la isla.

‘Como hicieron en la década de 1970 en Europa del este con los países socialistas, o en la primera fase de la Revolución nicaragüense y en otros casos de la historia contemporánea, todo ello combinado con las llamadas revoluciones de color y golpes blandos’, refirió el estudioso.

En opinión del comentarista, la Casa Blanca pretende cambiar la política dura clásica y llevarla hacia una tónica solapada, evitar así la confrontación abierta para buscar maneras de incidir sobre todo en los sectores más jóvenes, al aprovechar los cambios socio-económicos actuales en el país caribeño.

La estrategia de los demócratas, indicó, es tratar de incluir a Cuba dentro de la globalización capitalista; es la lógica que han seguido los capitales europeos y Canadá, aunque claro, éstos no tienen los apetitos imperiales tan evidentes y obsesivos de Estados Unidos.

En lo adelante habrá que ver qué prioridad le da Joe Biden al tema Cuba cuando asuma la presidencia el próximo 20 de enero, en lo que influyen varios aspectos, entre ellos a quién pone en su administración para ocuparse de las estrategias de política hacia La Habana y la resistencia de parte de los republicanos.

 

Hay que recordar que Barack Obama (2009-2017), preocupado como todos por su legado, vio en la posibilidades del cambio de la política hacia Cuba uno de sus hitos, puntualizó Pérez.

Creo que Biden la tiene más fácil en ese aspecto, desde la era Obama ya hay 22 acuerdos, memorandos; lo que habría que revigorizar, además hay una experiencia de interacción con contrapartes cubanas, adelantó el directivo del CIPI.

Así, en su consideración el tema de las remesas y las visitas de la comunidad cubano-americana verá un avance, porque es parte del diseño de labor subversiva permitir que haya contacto regular con familiares y amigos que residen allá.

Hay un tópico de factura política concreta: si Biden hará los cambios de forma rápida, si se monta en la coyuntura relativamente favorable de la deslegitimación de los terroristas de derecha republicanos que asaltaron el Capitolio, o si va a meterse en la lógica de Obama, añadió el analista.

Dicha lógica, según detalló, fue un pantano, en el que no se pudo avanzar porque los republicanos no están dispuestos a negociar.

‘Estamos hablando de los representantes de una elite política que se siente desplazada, agregó, que será minoría en 2060 en Estados Unidos y están trabajan por tanto con un nivel alto de hiperactivismo para evitar que eso pase’.

De cualquier forma, aseguró Pérez, lo que venga será mejor que lo que hubo durante cuatro años de Trump; resta ahora esperar para ver qué ocurrirá.

Ahora llega la re-inclusión de Cuba en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo, de la cual ya Obama la había sacado porque es, en sí misma una falacia, refirió en declaraciones a esta agencia.

‘La lógica de fines de este mandato es la de incrementar la agresividad contra Cuba, China, Venezuela, Irán, con el objetivo de argumentar que cumplieron con lo que dijeron sobre arreciar las políticas hegemónicas hacia países con sistemas diferentes’.

Cuba no debe perder de vista lo siguiente: hay una acción muy fuerte de los sectores ideológicos de la comunidad cubano-americana que lograron radicalizar hacia la derecha a generaciones de menos edad, confirmó el experto.

Es para ponérsela difícil a Biden, dijo Pérez, porque para desmontar a Cuba de la lista se requieren meses, es un proceso engorroso del Departamento de Estado, y Trump y sus seguidores están apostando a retardar cualquier acción favorable con relación a Cuba.

‘Haría falta que esta administración no acuda a lo que conocemos como el pedir a cambio, porque generaría muchos problemas en las relaciones bilaterales’.

‘Yo soy optimista respecto a las posibilidades en las conversaciones con la gestión de Biden; tampoco espero cambios significativos pero si cualquier cosa será mejor que con Trump’, insistió.


Prensa Latina

 
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