HELMS BURTON
25 años de un engendro ilegal e involución en la historia
En su cuenta oficial en Twitter, Díaz-Canel escribió: 'hoy se cumplen 25 años de una infamia', en referencia a la firma el 12 de marzo de 1996 de la normativa que internacionalizó el bloqueo económico, comercial y financiero contra el territorio insular. 'pretende devolvernos a la colonia y a la esclavitud'. Es 'una involución en la historia', aseveró el mandatario.
Ilustración en Prensa Latina
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, calificó hoy a la Ley Helms-Burton, ejercida contra su país por Estados Unidos desde hace 25 años, como ‘un engendro ilegal’ y ‘una involución en la historia’.
A través de su cuenta oficial en Twitter, el mandatario escribió: ‘hoy se cumplen 25 años de una infamia’, en referencia a la firma el 12 de marzo de 1996 de la normativa que internacionalizó el bloqueo económico, comercial y financiero contra el territorio insular.
La ley fue rubricada por el entonces presidente norteamericano, William Clinton (1993-2001), y por su carácter extraterritorial es considerada como una violación de numerosos estatutos del derecho internacional acerca de las relaciones políticas y económicas.
De acuerdo con el jefe de Estado cubano, esa disposición ‘pretende devolvernos a la colonia y a la esclavitud’, por tanto, es ‘una involución en la historia’, aseveró.
A un cuarto de siglo de su salida a la luz, la supuesta Ley para la Libertad y la Solidaridad Democrática Cubanas, como también es llamada, mantiene sus propósitos de asfixiar económicamente al país e imposibilitar su desarrollo, significaron representantes de la isla en distintos espacios.
Naciones y entes internacionales emitieron pronunciamientos de condena a la normativa, entre los cuales están el Movimiento de Países No Alineados, la Comunidad de Estados del Caribe, y miembros de la Unión Europea.
Asfixiar económicamente a Cuba e imposibilitar su desarrollo
A 25 años hoy de su firma, la estadounidense Ley para la Libertad y la Solidaridad Democrática Cubanas, o Helms-Burton como se le conoce, mantiene sus propósitos de asfixiar económicamente a Cuba e imposibilitar su desarrollo.Así lo manifestó el presidente de la nación caribeña, Miguel Díaz-Canel, quien ante la activación del Título III de la normativa, en mayo de 2019, denunció en su cuenta de Twitter que la legislación norteamericana ataca la soberanía de terceros países e intenta destruir a la Revolución cubana.
Firmada el 12 de marzo de 1996 por el presidente norteamericano William Clinton (1993-2001), la Ley Helms-Burton apuntó desde su surgimiento a una internacionalización del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a la isla.
La extraterritorialidad en su aplicación es una de las cuestiones que la convierte en violatoria de numerosos estatutos del derecho internacional acerca de las relaciones políticas y económicas.
Sobre ello varias naciones y entes internacionales han emitido pronunciamientos de condena, entre los cuales están el Movimiento de Países No Alineados, la Comunidad de Estados del Caribe, y miembros de la Unión Europea.
Uno de los acápites que más rechazo genera es el Título III de la normativa, pues permite radicar demandas en cortes estadounidenses contra personas o entidades que realicen transacciones con propiedades norteamericanas nacionalizadas por Cuba luego de enero de 1959.
Varias compañías como Meliá Hotels International S.A., MSC Cruise S.A. y Norwegian Cruise Line estuvieron involucradas en querellas luego desestimadas; aunque según el Consejo Económico y Comercial de Estados Unidos-Cuba, las más perjudicadas en el primer año de aplicación eran las empresas norteñas.
Ese hecho, y también que el número de pleitos interpuestos fuera muy inferior al previsto, llevaron a personas como John Bellinger, asesor legal del Departamento de Estado durante el mandato de George W. Bush (2001-2009), a considerar la activación del Título III como un fracaso.
Pero más allá de lo cuantitativo, el efecto disuasivo e intimidatorio de la política de Washington tuvo saldos negativos para el país antillano, como recoge el informe a la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el impacto del bloqueo entre marzo de 2019 y abril de 2020.
Operaciones comerciales, acciones de cooperación y proyectos de inversión extranjera que estaban en diferentes niveles de desarrollo fueron cancelados; y también repercutió en las instituciones bancario-financieras, las cuales rehúsan trabajar con entidades cubanas por temor a ser sancionadas.
Un cuarto de siglo después la Ley Helms-Burton continúa presionando la economía de la isla, pero su aplicación, dijo Díaz-Canel, ‘no detendrá la marcha de los cubanos’.
Fuente: Prensa Latina
















