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Publicado el 30 Abril, 2021 por Redacción Digital en Mundo
 
 

SE HACE CÓMPLICE DE TERRORISMO

¿Qué ha hecho EE.UU. a un año del ataque a la embajada cubana?

El gobierno de EEUU rehusa calificar esa agresión como acto terrorista, sin embargo tiene la desvergüenza de calificar al Estado cubano como patrocinador del terrorismo, escribió Bruno Rodríguez en su cuenta de Twitter
Embajada de Cuba en Washington atacada a tiros

Foto en PL

El canciller cubano Bruno Rodríguez fustigó hoy la política de Estados Unidos frente al terrorismo, cuando se cumple un año del ataque a tiros contra la embajada cubana en Washington.

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En su cuenta en Twitter el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba recordó que el gobierno estadounidense rehusa calificar esa agresión ‘como un acto terrorista’.

‘Sin embargo (Estados Unidos)tiene la desvergüenza de calificar al Estado cubano como patrocinador del terrorismo’, suscribió el titular de la diplomacia de la nación caribeña.

El 30 de abril del 2020 en horas de la madrugada, el ciudadano de origen cubano Alexander Alazo disparó 32 proyectiles de un fusil semiautomático contra la sede diplomática de Cuba en la capital estadounidense, poniendo en peligro las vidas de 10 funcionarios que se encontraban en el edificio.

Hasta hoy las autoridades norteamericanas no han emitido declaración de condena alguna contra ese acto que La Habana califica de terrorista.

La cancillería cubana en varios momentos denunció los peligros de esa actitud, pues alienta la ejecución de acciones similares por parte de individuos y grupos violentos que existen en Estados Unidos.

El propio canciller cubano significó el pasado año que la actitud de la administración estadounidense le convertía en cómplice del suceso.

Huellas del ataque terrorista a la Embajada de Cuba en EE.UU.

Huellas del ataque terrorista a la Embajada de Cuba en EE.UU. / Fotos en Prensa Latina

Un año cumple hoy el ataque terrorista con arma de fuego perpetrado contra la embajada de Cuba en Estados Unidos, sin que el gobierno de esa nación haya emitido una declaración de condena.

La cancillería cubana en varios momentos ha denunciado los peligros de esa actitud, pues alienta la ejecución de acciones similares por parte de individuos y grupos violentos que existen en territorio norteamericano.

El 30 de abril del 2020 en horas de la madrugada, el ciudadano de origen cubano Alexander Alazo disparó 32 proyectiles de un fusil semiautomático contra la sede diplomática, poniendo en peligro las vidas de 10 funcionarios que se encontraban en el edificio.

Afortunadamente en el incidente no resultó herida ninguna persona y solo ocasionó daños materiales al inmueble, sin embargo, la Casa Blanca optó por el silencio en lugar de rechazar el hecho, catalogado de grave por el país antillano.

El propio ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, significó el pasado año que esa actitud de la administración estadounidense los convertía en cómplices del suceso.

Asimismo, señaló que ese acto terrorista fue resultado directo de la política y del discurso agresivo y de odio del Gobierno de Estados Unidos contra la isla, así como de la permanente instigación a la violencia que realizaban políticos estadounidenses, incluidos altos funcionarios del Departamento de Estado.

La cancillería cubana insistió además en que el silencio en este caso podía convertirse en un incentivo para quienes identifican las sedes diplomáticas como objetivos de ataques violentos.

Un año después, la nación norteña continúa sin condenar aquellos sucesos, mientras grupos e individuos con un historial de atentados terroristas contra Cuba continúan operando con impunidad en ese país.

De igual forma, agencias estadounidenses mantienen financiamientos millonarios para fomentar la subversión en la isla mayor de las Antillas, según puede verificarse en las nóminas de esas entidades y denuncian medios de comunicación locales.


Redacción Digital

 
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