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Publicado el 7 Mayo, 2021 por Elsa Claro en Mundo
 
 

España: El otro cáliz

Por Elsa Claro

“Los votantes apoyaron a la ‘trumpista’ que mantuvo abierto Madrid”; así tituló The New York Times la noticia sobre el éxito de Isabel Ayuso (Foto: cadenaser.com)

“Los votantes apoyaron a la ‘trumpista’ que mantuvo abierto Madrid”; así tituló The New York Times la noticia sobre el éxito de Isabel Ayuso (Foto: cadenaser.com)

Que Unidas Podemos iba a fracasar en el intento de obtener la Comunidad de Madrid era previsible y que su titular, Pablo Iglesias, renunciaría a todos sus cargos no era seguro pero sí consecuente ante el sonado fracaso.

“Calificar de salto al vacío el paso de Iglesias no es excesivo”, se dijo en estas páginas y ocurrió. Su llamado a unir fuerzas con otras formaciones (Más Madrid) no tuvo respuesta positiva. Y es que el fraccionamiento de la izquierda, acentuado desde los años 90 del siglo XX, sigue actuando en contra de posibilidades y metas, no solo en España, quede claro.

Si no se hacen correctas conclusiones de esta enésima experiencia, va a empeorar la perspectiva que emerge de una pandemia exterminadora (ya sobrepasa los tres millones de fallecidos a nivel mundial), que trae consigo una excepcionalidad económica y psíquica en gran escala, igualmente capaz de influir en las capacidades decisorias de las personas.

Pero no tendría mucho sentido culpar a esta peste postmoderna de lo sucedido (o en gestación) a menos que se encuentre, y es el caso, un ascenso morboso del conservadurismo extremo en abierta puja con su escalón clásico inferior. Puede expresarse a través de una infractora intimidad entre los modos de hacer política (la califican de derecha trumpiana, por lo engañosa y rupturista).

Fue la escogida por Isabel Ayuso, presidenta y repitente de la Comunidad de Madrid, quien se promocionó como opción de libre albedrío ante una hipotética pérdida de prerrogativas ciudadanas. Algo parecido, sin duda, al “socialismo” achacado por Donald al Partido Demócrata norteamericano.

En un alarde de síntesis, el diario norteamericano The New York Times planteó que ella basó su campaña en una sola palaba, “libertad”, empleada con intencionada ambigüedad.

Esta versión ibérica del expresidente estadounidense, según ese enfoque, tuvo como base la incontinencia de la Ayuso como oponente acérrima a las instrucciones del gobierno, hasta en lo peor de la crisis sanitaria, cuando no había donde poner a los muertos. No es el primer sitio donde existen negacionistas de la epidemia y de las estrategias para frenarla, ni el único donde sectores económicos se suman a quien promete facilitarles un recobro rápido de sus bolsillos.

El resultado tiene cemento en el empleo oportunista de la anormal situación que, unida a cierto transfuguismo del Partido Ciudadanos en Murcia, provocó la convocatoria anticipada a estos comicios, de donde ese otro partido de derechas, aliado al PP en Madrid,  emerge fracasado, sin los 26 diputados con que contaba. Se queda en duda la participación en el gobierno de la vicepresidenta que fungía en esa calidad en nombre de Ciudadanos, justamente cuando se aliaron con el PP en esta importante autonomía.

Escrache del PSOE

No escapa a las evaluaciones el batacazo sufrido también por el PSOE, que no estudió en profundidad momentos y errores anteriores. Así afirman politólogos locales, los cuales señalan que los socialdemócratas no presentaron un candidato fuerte, capaz de concentrar fuerzas o, sobre todo, de unirlas. Pareciera reproducirse cierta inconsistencia que en el 2003 les privó de asumir mandato en esta misma zona. Aquel año obtuvieron el 40 por ciento de los votos, pero dos de sus representantes provocaron una equívoca situación, que llevó a repetir elecciones y una sustancial rebaja (solo el 25,5 por ciento) en el total de votos. El 4 de mayo de 2021 ganaron 18 por ciento, con igual cantidad de diputados (24) que Más Madrid, un partido recién nacido.

Ocurre pese al desgaste propio de las sucesivas administraciones del PP y a que también la encabezada por la Ayuso no está exenta de “continuas corruptelas del PP”, especialmente en la capital. Hechos sujetos a cómoda negligencia.

A escala de país se ojean turbulencias, pues si hasta aquí la ofensiva contra el gobierno de Pedro Sánchez fue violenta, y el drama creado por el SarcCov2 dio combustible para atacarle, no tener la autonomía madrileña añade leños a una acritud desproporcionada, en instantes bajos y poco armónicos internamente para el PSOE, en medio de un ejercicio con duras pruebas. En consonancia, Pedro Sánchez convoca a sus fuerzas ¿buscando reparaciones?

Reacomodo de fuerzas
Procedente del Movimiento Indignados, Pablo Iglesias deja la política, incluyendo a Unidas Podemos, el partido que contribuyó a fundar en 2014 buscando romper con el sistema bipartidista e impulsar cambios de mayor acento  social en la política española. (Foto: huffpost.com)

Procedente del Movimiento Indignados, Pablo Iglesias deja la política, incluyendo a Unidas Podemos, el partido que contribuyó a fundar en 2014 buscando romper con el sistema bipartidista e impulsar cambios de mayor acento social en la política española. (Foto: huffpost.com)

Algo dice el que Más Madrid, grupo separado de Unidas Podemos, conquistara el segundo puesto en esta comunidad, mientras Ciudadanos desaparece; y si Unidas Podemos logró más escaños, igual subieron puntos los de VOX, la agresiva ultraderecha que se pretendía frenar. En suma: más pérdidas que laureles.

Que VOX saliera fortalecido propició la renuncia de Pablo Iglesias a todos sus cargos, dejando en lo nacional al frente de UP a Yolanda Díaz, ministra del Trabajo, quien deberá encarar una situación delicadísima en lo adelante, que no es camino sonrosado el de la reconstrucción post-Covid, incluso contando con la ayuda de la Unión Europea para paliar averías.

Isabel Díaz Ayuso dispone en lo adelante de mayoría legislativa y apoyo en auge por la dinámica de los negocios que contribuyeron a su triunfo, ante la promesa de relajar los controles y equiparando esa circunstancia con el concepto de libertad individual. Se prevé un aumento de su crédito político y quizás una posible candidatura a una futura apuesta por la presidencia del país.

A saber, naturalmente, si Pablo Casado, titular del PP, acepta que la alumna sustituya al maestro. De momento, propagandísticamente, él se apropia del triunfo y relanza su figura.

Pero esas cábalas quedan para mañana y pasado. Entretanto, las fuerzas antineoliberales están forzadas a recomponerse y darle vida a tácticas sagaces que les catapulten con ilusión y certeza en esta nada complaciente temporada internacional, tensa y algo disparatada.

 

Con una población cercana a los siete millones de habitantes, la Comunidad de Madrid es la más densamente poblada de España. Se ubica como la principal contribuyente al producto interno bruto estatal (19,2 por ciento), con Cataluña (19) en segundo plano.

Posee 179 municipios, con desigual desarrollo, siendo el sector del turismo el de mayor pujanza, debido a la doble capitalidad de Madrid: de esa región y del país; concentra los mayores museos y galerías, así como sitios históricos y patrimoniales destacadísimos, aparte de ser la sede de grandes empresas nacionales o extranjeras con la multitud de servicios que propician.

 

 


Elsa Claro

 
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