0
Publicado el 22 Junio, 2021 por Ernesto Eimil Reigosa en Mundo
 
 

EE.UU.-CUBA

 Más cerca votación contra el bloqueo

La votación este año en Ginebra estará marcada por la acumulación de las medidas coercitivas por parte de Estados Unidos y los últimos logros en materia de salud de Cuba, en medio de la pandemia de COVID-19
Compartir
Cancillería cubana responde a Bolton/ PL

(Foto ILUSTRATIVA de prensa-latina)

Por ERNESTO EIMIL REIGOSA

El Director General de Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores (Minrex), Carlos Fernández de Cossío, tuvo el lunes un intercambio con la prensa nacional centrado en la votación que tendrá lugar el 23 de junio en la ONU contra bloqueo que sufre nuestro país hace 59 años.

Ese día, la Asamblea General de las Naciones Unidas considerará el proyecto de resolución titulado Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos contra Cuba. Será en el mismo escenario que desde 1992, en palabras de Cossío, deja totalmente aislado en el plano internacional a la nación norteña. Esta vez se espera, al igual que en las 28 ocasiones anteriores en las que se deliberó, que el mundo manifieste su apoyo a la Mayor de las Antillas y su rechazo a ese mecanismo de coacción unilateral.

Como señaló recientemente en su cuenta en Twitter el miembro del Buró Político y ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, el bloqueo se ha mantenido y recrudecido “dando la espalda a la gran mayoría del pueblo cubano y estadounidense”. Incluso ha perdurado en medio de la pandemia de COVID-19 y ha impedido la compra de materiales médicos y la llegada de ayuda humanitaria.

Es importante recordar que este año se han mantenido las más de 240 medidas legadas por la administración de Donald Trump al actual presidente, Joe Biden, incluida una particularmente insidiosa: la inclusión de Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo.

De acuerdo con Cossío, esta política es “totalmente unilateral, carece de reconocimiento internacional o de reconocimiento por autoridad internacional alguna. Son decisiones utilizadas para difamar contra países con los que los Estados Unidos tiene desavenencias, con los que tiene discrepancias, y para aplicar medidas de coerción económica contra esos países. Se usa como pretexto para castigar a países, como es el caso de Cuba”.

Mientras se aproxima la fecha aumenta el rechazo de diplomáticos, activistas y ciudadanos de todo el mundo a esta política de asedio continuado, reconocida por muchos gobiernos, instituciones y personas como un acto de genocidio que constituye una violación masiva de los derechos humanos del pueblo cubano.

Y es que hasta dentro del propio territorio de los Estados Unidos crece un deseo de cancelar el bloqueo, como ocurrió recientemente en el Consejo de la Ciudad de Baltimore, Maryland, donde se adoptó una resolución pidiendo el fin del mismo. Esto se puede consultar en el sitio web de su ayuntamiento. De esa manera, Baltimore se convirtió en la ciudad número 19 de EE. UU. en adoptar una resolución similar. Se trata de la número 34 de este tipo que se aprueba en dicho país.

La movilización contra el bloqueo une en distintas manifestaciones públicas a personas físicamente alejadas entre sí, pero cercanas en ideales, pertenecientes a los cinco continentes. Ellas han protagonizado en los últimos meses su propia condena mundial a esa incapacidad de dejar a Cuba en paz. Desde Londres hasta Tokio, Bruselas, Roma, Buenos Aires, París, Miami, no queda un sitio donde no se haya levantado al menos una voz de apoyo al pueblo cubano.

Compartir

Ernesto Eimil Reigosa

 
Ernesto Eimil Reigosa