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Publicado el 9 Julio, 2021 por Prensa Latina en Mundo
 
 

Un centenario de aprendizaje

Más de 500 partidos y organizaciones políticas reverencian un gran centenario. Cuba está y seguirá al lado del PCCh
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Por MARÍA VICTORIA VALDÉS RODDA

Xi Jinping y Diaz-Canel, unidos por los ideales comunistas (cubadebate.cu)

Xi Jinping y Diaz-Canel, unidos por los ideales comunistas (cubadebate.cu)

Un grupo de intelectuales revolucionarios europeos, aglutinados en la Liga de los Justos, asume en 1846 la responsabilidad histórica de la transformación del sistema existente. Tenían conciencia de la necesidad de una formación partidista diferente. De ahí que la primera circular de convocatoria a su Congreso explicita: “Nuestra misión debe ser espolear el grandioso movimiento de nuestro tiempo y encauzarlo en la medida de nuestras fuerzas, pues sólo de ese modo lograremos formar un partido potente y dar la batalla victoriosa a nuestros enemigos”. No lograron esto último, pero ahí ha quedado para todos los “inconformes” el verdadero socialismo científico, con su llamado a la lucha desde las páginas del Manifiesto Comunista, escrito por Marx y Engels.

A Vladimir Ilich Lenin y a sus seguidores bolcheviques les corresponde el mérito de desviar un curso histórico mundial en

apariencia inamovible. Demostraron que el régimen burgués era sustituible. Algo viable para Lenin solo sobre la base del partido. En su texto ¿Qué hacer? sostiene: “No hay revolución sin partido, ni socialismo sin partido”. Su concepción estratégica hizo posible que, en esa Rusia contradictoria, naciera el primer, y único, Estado Socialista de aquel entonces. Después, por diferentes causas, se derrumbó, pero los sueños comunistas se hicieron patentes en el Lejano Oriente y otros lares del mundo.

China, la gran esperanza

En julio de 1921 la situación económica, política y social en la nación asiática no daba para más: combustión para las aspiraciones de igualdad y justicia en comida, tierra, paz… Tras varios procesos democráticos fallidos, dictaduras y ocupación extranjera, nuevamente un grupo de personas, no europeas occidentales, no rusas, deciden fundar otro partido comunista, el de China.

Al saberse espiados, su congreso inaugural en la segunda sesión plenaria debió realizarse a bordo de una embarcación de turismo en el lago Nanhu. Así de determinados estaban. Uno de ellos visualizó como nadie un futuro totalmente diferente, donde el socialismo sería “La Salida”. Ese fue Mao Zedong, exitoso al avenir la dialéctica de las antiguas tradiciones nacionales y lo radical de

Occidente: “Antes me preocupaba a menudo que nuestra China pudiera ser destruida, pero ahora sé que no será así”. (…)  Si hoy en día apelamos a los corazones de todo lo que hay bajo el cielo y si todos los corazones del reino son transformados, ¿existe algo que no se pueda conseguir?”: En julio de 2021, por ejemplo, el crecimiento del  PIB de la ya gran potencia apunta al 8,1por ciento. Y contra la Covid-19 se protege con vacunas propias a millones de personas.

En su Reflexión “La Historia no puede ser ignorada”, del 29 de octubre de 2009, el Comandante en Jefe Fidel Castro aseguró que “la Revolución victoriosa en un país inmenso como China, en el año 1949, alimentó la esperanza de gran número de países colonizados, muchos de los cuales no tardarían en sacudir el yugo impuesto. Lenin había previsto la fase imperialista del capitalismo desarrollado y el papel que correspondería en la historia del mundo a la lucha de los países colonizados. El triunfo de la Revolución China confirmaba aquella previsión”.

Seguir siendo socialistas
Espectáculo artístico en el Estadio Nacional de Beijing por el Centenario del Partido Comunista de China. (newsargenchina.ar)

Espectáculo artístico en el Estadio Nacional de Beijing por el Centenario del Partido Comunista de China. (newsargenchina.ar)

Y de tanto latir, la República Popular China (RPCH) ha celebrado este año un significativo cumpleaños de la vanguardia política: su partido comunista ha llegado a los 100 años. Este 6 de julio, en su

homenaje se desarrolló una cumbre mundial virtual. Nuestra patria  desgranó sus congratulaciones a través de las palabras del primer secretario del Comité Central del Partido y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, quien al dirigirse al mandatario Xi Jinping, manifestó: “En nombre del Partido Comunista de Cuba, de sus militantes y del pueblo cubano, permítame expresar mis más cálidas felicitaciones al pueblo chino y en particular a Usted y a los más de 95 millones de militantes en el centenario de la fundación del Partido Comunista de China”.

En este siglo XXI los adalides de un renacido liberalismo burgués pretenden escamotear los méritos de quienes luchamos por la libertad sin detenernos ante posibles consecuencias fatales, en particular en el llamado Tercer Mundo. Por eso, el dirigente de la Mayor de las Antillas fue objetivo al afirmar que “la fundación del Partido Comunista de China y la proclamación de la Nueva China constituyen acontecimientos fundamentales en la historia de la humanidad, gracias a los cuales hoy las fuerzas revolucionarias, progresistas y de izquierda cuentan con una gran nación que ha realizado importantes aportes teóricos y prácticos al marxismo-leninismo, enarbolando la bandera del socialismo, atemperado a sus condiciones histórico–concretas”.

Díaz-Canel alabó además el presente: “En la actualidad y tras más de cuatro décadas de la Reforma y la Apertura, la República Popular China es reconocida en todo el mundo por su robusta base económica, apoyada en un inmenso mercado interno y en las experiencias atesoradas en su proceso de exploración de la construcción del socialismo con características chinas”.

También denunció: “No obstante esos innegables logros, el Gobierno de los Estados Unidos, ocultando deliberadamente sus intereses hegemónicos y de dominación mundial, intenta presentar a la República Popular China como una amenaza a su seguridad, al tiempo que se empeña en denigrar la imagen del Partido Comunista de China. La verdad es bien diferente: en el contexto de la compleja coyuntura internacional de estos tiempos, la República Popular China es un importante elemento de equilibrio, estabilidad y salvaguarda de la paz mundial.  No impone un modelo; no adopta medidas coercitivas unilaterales; no aplica leyes extraterritoriales. Defiende el multilateralismo y los principios del Derecho Internacional”.

A ella, reafirmó, “nos unen la determinación de construir el socialismo, partiendo de las realidades nacionales; la confianza política mutua; una visión común del desarrollo sostenible y la mayor preocupación por el bienestar de nuestros pueblos”. Reiteró la invariable posición cubana sobre el principio de una sola China, y de condena a la injerencia en sus asuntos internos.

Al escuchar la intervención del mandatario cubano esta periodista reportera sintió total identificación con los corazones comunistas del gigante asiático. Ellos han alcanzado metas valiosas, que dan felicidad, aquí y ahora, a pesar de presiones, mentiras y amenazas. Desde 1959, Cuba intenta lo mismo a contracorriente del yanqui bloqueo genocida, reprobado por nuestros muchos amigos, tal como recordó en esta cumbre Díaz- Canel. Y sí, ni la historia ni la determinación comunista de chinos y cubanos pueden ser ignoradas.

 

 

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