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Publicado el 22 Septiembre, 2021 por María Victoria Valdés Rodda en Mundo
 
 

Reconocimiento del tesón patriótico sirio

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Por MARÍA VICTORIA VALDÉS RODDA

Vladimir Putin y Bashar al-Assad

(Foto: Mikhail Klimentyev, Sputnik, Kremlin Pool)

Apegados al multilateralismo en la resolución de los conflictos, máxime los bélicos, dialogaron Vladimir Putin, mandatario ruso, y su homólogo sirio, Bashar al Assad. Prensa Latina (PL) remite a las palabras de aliento dadas por el líder del país euroasiático a su visitante, quien se reunió con él en el Kremlin.

Una nueva cita de ambos dirigentes se veía venir desde hacía meses, aunque la prensa occidental la califique ahora de sorpresiva. Algo que afirmo a partir de un razonamiento lógico: sostenidas vienen siendo las victorias de Damasco en el enfrentamiento del terrorismo, inoculado desde el exterior, y en una resistencia encomiable al bloqueo yanqui, que, al igual que en el caso del aplicado a Cuba, pretende rendir por hambre.

Recalco: Rusia es el principal aliado estratégico de la República Árabe Siria. También debe mencionarse a China, que, a pesar de no estar en el terreno propiamente dicho, respalda la justa contienda que allí se libra en disimiles frentes: militar, político, económico y hasta educativo. Al buscar información para redactar estas líneas supe de un donativo estatal de computadoras a una serie de escuelas primarias y del respaldo sostenido a los productores nacionales del sector vinícola y de cereales, a contracorriente del robo a que los someten los EE.UU. ¿Calculan el colosal esfuerzo que ha debido hacer el Gobierno de Bashar al Assad?

De manera que una de las primeras cosas que hizo Putin fue felicitar a su par por el triunfo en las elecciones presidenciales de mayo último. Asimismo, batió palmas por “el esfuerzo del Gobierno por entablar un diálogo con la oposición política y sus oponentes”, refiere la mencionada fuente periodística.

Mientras, la agencia noticiosa turca Anadalu reseña un pasaje importante de los buenos deseos de Putin cuando dijo: “Espero que este proceso continúe. Solo la unión de todas las fuerzas en Siria permitirá que el país se sostenga por sí mismo y comience a avanzar”. Por su parte, Assad agradeció a Rusia por su apoyo y aseguró que, con los esfuerzos conjuntos, han logrado resultados en la “lucha contra el terrorismo internacional”.

Aseveró, además, que harán todo lo posible para resolver los problemas en el país, entre los que hay que añadir la indeseada presencia estadounidense en una porción de su suelo.

Si bien los recientes sucesos en Afganistán son de los más importantes en el tablero mundial –imposibles de desconocer–, la larga y ardua batalla siria por su soberanía y respetabilidad no debe dejarse a un lado porque lo que allí ocurre se enmarca en eventos mayores, asociados a la reconfiguración del Oriente Medio ampliado, estimulada por ciertos pensadores de Washington y que tomaron cuerpo en las sucesivas políticas intervencionistas. Ahí están Irak, Libia… Sin embargo, con Siria no han podido.

Un botón de muestra:  90 por ciento del territorio está bajo control nacional. Fady Marouf, corresponsal de PL en Damasco, dio cuenta de que el ocho de septiembre el Ejército y las Fuerzas de Seguridad lograron ocupar la localidad de Deraa al-Balad, principal bastión de los grupos terroristas en el sur desde el comienzo de la guerra, en 2011.

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María Victoria Valdés Rodda

 
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