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Publicado el 24 Diciembre, 2015 por Redacción Digital en Nacionales
 
 

Una cena inolvidable

Fue la primera vez en la historia de Cuba en que un Jefe de Estado compartía con los trabajadores más explotados y olvidados
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Un improvisado guateque en la cena navideña que compartió Fidel con los humildes carboneros cenagueros

Un improvisado guateque en la cena navideña que compartió Fidel con los humildes carboneros cenagueros (Foto: la cachaza.blogspot.com)

Aquel inolvidable 24 de diciembre de 1959,  Fidel se apareció junto a un grupo de cercanos colaboradores en el apartado caserío de Soplillar para compartir la cena de Nochebuena con varias familias de carboneros que habitaban en aquel lugar de la Ciénaga de Zapata, entonces el lugar más atrasado de la geografía cubana.

El diario Granma comenta hoy que la fecha histórica en que el líder de la Revolución quiso hacer patente su admiración por los humildes carboneros y vecinos del intrincado territorio cenaguero se está recordando con un amplio programa cultural, deportivo y recreativo.

La primera secretaria del Partido Comunista de Cuba en el municipio de Ciénaga de Zapata, Vianka Gómez Mora, informó que este miércoles  se iniciaron  las actividades para rememorar el suceso y que hoy, a las ocho de la mañana, se realizaría un encuentro con la historia en el Memorial-Biblioteca 50 Aniversario de la Cena Carbonera con Fidel, ocasión en la cual serán estimulados un grupo de pioneros. Inmediatamente después habrá una carrera con carácter competitivo desde ese sitio hasta Soplillar.

También en la mañana se celebrarán encuentros de pelota, rodeos y exposiciones de platos tradicionales. En horas de la noche organizarán cenas por los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), fiestas amenizadas por distintas agrupaciones musicales y la participación de destacados repentistas cubanos. La conmemoración se hace extensiva al resto de los asentamientos de la Ciénaga de Zapata, donde al triunfo de la Revolución la gente vivía en paupérrimas condiciones, sin electricidad, sin médicos ni maestros, y hacinados en rústicos bohíos.

El destacado investigador Amorín Ponce, quien ha rastreado los detalles del suceso, sostuvo que aquel día Fidel llegó procedente de la capital y se encontraba en la Laguna del Tesoro ocupado en los planes turísticos del lugar y otros proyectos que se llevarían a cabo en la Ciénaga de Zapata, entre otros pormenores. “Entonces surge una interrogante, ¿ha­cia dónde ir?, y la respuesta del líder fue: con los carboneros, a cenar con ellos”.

Fue la primera vez en la historia de Cuba en que un Jefe de Estado compartía con los trabajadores más explotados y olvidados. La cena transcurrió en un am­biente familiar y Fidel infundió confianza a aquella gente sencilla, semianalfabeta y desamparada durante muchos años. Ya para entonces empezaban a llegar al lugar los primeros maestros a impartir clases en improvisadas escuelitas, se creaban postas médicas y se vislumbraban otros adelantos en beneficio del pueblo ce­naguero.

 

 

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Redacción Digital

 
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