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Publicado el 26 Enero, 2016 por Prensa Latina en Nacionales
 
 

Medidas de Estados Unidos hacia Cuba son positivas, pero insuficientes

Los cambios, que entran en vigor este miércoles, tienen el fin expreso de “facilitar las exportaciones y flexibilizar los viajes a Cuba”, aunque mantienen intacto el cuerpo principal del régimen de medidas punitivas

Roberto Garcia Hernandez

Las medidas anunciadas hoy por los departamentos de Comercio y Tesoro estadounidenses son positivas, pero insuficientes, y demuestran que el presidente Barack Obama tiene facultades para eliminar elementos sustanciales del bloqueo económico contra Cuba, estiman expertos.

Las regulaciones fueron publicadas de forma conjunta por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro, entidad encargada de hacer cumplir las sanciones a la nación caribeña, y el Buró de Industria y Seguridad del Departamento de Comercio, que supervisa los controles a las exportaciones.

Los cambios, que entran en vigor este miércoles, tienen el fin expreso de “facilitar las exportaciones y flexibilizar los viajes a Cuba”, aunque mantienen intacto el cuerpo principal del régimen de medidas punitivas.

El paquete autoriza la concesión de créditos a Cuba para pagar ciertas exportaciones autorizadas desde Estados Unidos, lo cual es algo nuevo e importante, a la vez que reconoce, al menos a medias, el papel de las empresas estatales como entes imprescindibles para realizar los intercambios.

Sin embargo, en esta sección el Gobierno estadounidense impone condiciones, al enunciar una política de denegación de productos que generen ingresos para el Estado, incluido el turismo, la extracción y producción de minerales o que puedan ser útiles para las fuerzas armadas, la policía y los órganos de seguridad del Estado.

Aunque las nuevas regulaciones marchan en la dirección correcta, mantienen la prohibición a la isla caribeña de utilizar el dólar en las transacciones internacionales, lo que afecta incluso la concesión de préstamos a entidades cubanas para adquirir productos en el país norteño, pues para pagarlos sería necesario utilizar bancos en terceros países,con otra moneda, con las consiguientes erogaciones adicionales.

Recientes y elevadas multas del Gobierno estadounidense contra bancos de otras naciones hacen que las instituciones financieras rechacen hacer negocios con Cuba, pues temen posibles castigos, incluso cuando el Departamento del Tesoro los autoriza.

Otro aspecto significativo es que las nuevas provisiones no mencionan la posibilidad de un verdadero comercio bilateral: a la nación caribeña le sigue vedado vender productos a su vecino.

Por otra parte, las medidas amplían las posibilidades para que viajen a Cuba quienes operan o brindan servicios en embarcaciones y aeronaves, y otras acciones que facilitan la estancia temporal de esos medios autorizados por el Departamento de Comercio.

Estos acápites están en consonancia con los recientes acuerdos preliminares firmados entre ambas partes para la reanudación de los vuelos comerciales, los que requerirán un complejo entramado de transacciones.

Como elemento novedoso, se amplían las licencias de viajes para la elaboración de materiales informativos, incluida la grabación o producción de películas, espectáculos musicales y programas de televisión, entre otros.

Las ordenanzas también expanden las posibilidades de organizar en la isla reuniones y conferencias, algo que hasta la fecha estaba prohibido.

Este paquete de disposiciones evidencia, además, uno de los objetivos fundamentales de la nueva política del Gobierno de Estados Unidos hacia Cuba: lograr por métodos más sofisticados un cambio en el sistema cubano, algo que no pudieron hacer durante más de 50 años mediante una estrategia que el propio Obama reconoció como fracasada.

En ese sentido, las provisiones del Gobierno estadounidense autorizan la exportación de bienes y programas informáticos y educativos para organizaciones “no gubernamentales” afines a los intereses de Washington.

En fin, que una primera lectura de las medidas anunciadas por los departamentos de Comercio y Tesoro muestra que estas son positivas a pesar de que dejan intactos importantes obstáculos para el desarrollo de las relaciones entre ambos países, coinciden especialistas en el tema.

No obstante, sirven de acicate para quienes esperan que el jefe de la Casa Blanca utilice sus amplias atribuciones ejecutivas y levante, en los meses que le quedan en su cargo, una buena parte de las restricciones que impiden mejorar los nexos bilaterales, pues desactivar el cuerpo total del bloqueo solo puede hacerlo el Congreso.

Cuba y Estados Unidos restablecieron relaciones diplomáticas el 20 de julio de 2015 y sus respectivas Secciones de Intereses se convirtieron en embajadas, hecho que marcó el inicio de un largo proceso hacia la normalización de los vínculos entre las dos naciones. (PL)


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