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Publicado el 25 Enero, 2016 por Delia Reyes Garcia en Nacionales
 
 

PAGO POR RESULTADOS: Retintín en el bolsillo

En la búsqueda de soluciones a las insatisfacciones sobre el salario, el país propone cambios en el sistema de pagos, a través de la Resolución 17, que fija sus formas y sistemas, pero ¿se estará aplicando correctamente la que existe?

Por DELIA REYES GARCÍA
Fotos: MARTHA VECINO ULLOA

Este colectivo presenta dificultades con el pago por rendimiento

Desconocimiento de los principales indicadores económicos, fluctuaciones con la materia prima, e incumplimientos en las contrataciones ensombrecen los pagos por rendimiento

Una veintena de cajas de fruta bomba medio maduras aguardan en la entrada de la fábrica de conservas Ponupo. Donde comienza el proceso productivo están parados el transportador, los molinos y la mesa selectora. Contrasta esa quietud con la llamada línea en caliente, donde un grupo de operarios envasa latas de mermelada humeante.

En los enormes tachos, dos obreros cocinan la dulzona mezcla, atentos a que alcance el punto ideal. La temperatura es alta y también los comentarios sobre la aplicación de la Resolución 17 (R-17), que fija las formas y sistemas de pago en la entidad, perteneciente a la Unidad Empresarial de Base (UEB) de la Industria Alimentaria, en el municipio de Songo La Maya, en la oriental provincia de Santiago de Cuba.

Maribel Acosta Portuondo lleva 33 años en la industria, suficiente tiempo para cuestionar: “¿Cómo es posible que a finales de noviembre tengamos cumplido el plan de 2015 –unas 800 toneladas– y esos resultados no se reviertan en mejoras de ingresos para los trabajadores? Incluso, en una ocasión, a pesar de sobrecumplir las metas, nos penalizaron a cobrar solo el salario mínimo de 225 pesos. La UEB no sabe aplicar los sistemas de pago”, concluye indignada.

Al también veterano Guillermo Borrero Rodríguez, jefe de línea, le resulta inadmisible que todavía sea tan bajo el salario básico de los trabajadores de la Alimentaria. En su caso comenta que, a pesar de la responsabilidad que desempeña, solo percibe 283 pesos. “Ni siquiera con la reanimación tecnológica hemos podido subir los ingresos”.

Similares malestares comparten otros trabajadores en las distintas líneas de producción.

¿Pago por resultados?

Almacén de la fábrica de conservas de Songo La Maya.

La deficiente comercialización y la carencia de transporte propio tensan a los almacenes de la fábrica en Songo La Maya

En una modesta oficina dialogamos con Luis Enríquez Hernández y Eddy Sánchez, jefes respectivos de producción y recursos humanos. Hernández argumenta que el salario medio en Ponupo es de 250 pesos. Los indicadores que tienen en cuenta para aplicar el pago por resultados son el gasto de salario por peso de valor agregado bruto y los costos.

En relación con el primero, “lo tenemos un poquito deteriorado porque suma todos los gastos, materia prima, materiales, servicios comprados. En el segundo, logramos bajar la cifra planificada para el año”. A la pregunta sobre la productividad media por hombre, el directivo respondió que no dominaba el dato. También Sánchez alegó desconocerlo. “Esa información y toda la parte económica la saca la UEB; entonces, a veces nos llega, otras no”, dice el jefe de recursos humanos.

Aunque tienen líneas productivas donde pudieran medir el trabajo de manera individual o colectiva, arguyen dificultades con la entrada de la materia prima y los envases. Pero, al parecer, existen otros problemas de fondo, pues no tienen la preparación necesaria para realizar estudios de normación que les permitan implementar el destajo.

Tampoco pueden opinar sobre la posibilidad de que los trabajadores reciban, a la vez, los beneficios del pago a destajo y por resultados.

Incumplen 19 millones de litros de leche a acopiar.

El acopio de leche no logra alcanzar los 19 millones de litros convenidos con las bases productivas del territorio granmense

El jefe de producción aborda otro tema que afecta al colectivo: los elevados gastos. “Cuando eso sucede, otros indicadores económicos se deterioran. Hay una pérdida acumulada de casi 200 mil pesos porque la UEB compró pulpa a la empresa Cítricos Ceballos, a un precio bastante alto, y eso va en contra de la eficiencia de esta fábrica”, estima Hernández.

Ninguno de los dos refiere las ventas como uno de los principales indicadores del sistema de pago que aplican.

Julio González Ramos, director de la UEB, a quien vimos poco después, precisó que el desfase entre aportes e ingresos en Ponupo se debe a que “terminamos con una producción alta, pero están afectadas las ventas. Hay que hacer más gestión de comercialización, abrirnos al mercado de otros municipios y provincias. Pero la fábrica no tiene transporte propio, y sin eso es imposible que puedan vender todo lo que producen”.

Mientras el directivo hace esas aclaraciones, en el almacén están atascadas unas 15 toneladas de mermelada, y los trabajadores insisten: “¿Para qué nos esforzamos tanto, si no vemos los resultados?”.

Ajenos, pero pesan

A kilómetros de allí, en el Complejo Lácteo Bayamo, del Grupo Empresarial de la Industria Alimentaria (GEIA), van de menos a más. En 2014 sacudieron finalmente el lastre de las pérdidas y cerraron el pasado año con unos tres millones de pesos en utilidades.

Empero, si bien la aplicación de la R-17 deja un saldo positivo al incrementarse la productividad del trabajo por hombre de 9 499 pesos a casi 13 mil, y el salario medio de 420 pesos a más de 600, persisten no pocos obstáculos que limitan la eficiencia económica y la retribución salarial.

Complejo Lácteo Bayamo, más inversiones.

Aunque los altos precios de terceros estrangulan las utilidades del Complejo Lácteo Bayamo, logran ahorrar en mantenimientos alrededor de 400 mil pesos

Según Rauel Medina Batista, director de la industria, “el plan del año en unidades físicas no se cumplió en leche condensada, helados, yogurt de soya y queso crema. Tenemos bien identificadas las causas. Primero, porque dejaron de entrar un millón 300 mil litros de leche. La sequía afectó a los productores y el acopio disminuyó considerablemente”.

Agrega que la tecnología instalada es obsoleta, con una línea productiva del año 1930, y la situación con el transporte es muy tensa, en tanto el parque disponible data de 1986. No obstante, para paliar el desgaste de los vehículos se aprobó un financiamiento de 300 mil dólares, que permitirá importar piezas de repuesto.

Aunque estos factores sean ajenos al desempeño de los trabajadores, estos han visto afectados sus ingresos. “Hemos tenido interrupciones laborales, pero desde que comenzamos con la R-17 en 2014, nadie ha sido penalizado a cobrar solo el salario mínimo. Sin embargo, no podemos pagar por resultados si no se cumplen los principales indicadores directivos: gasto de salario por peso de valor agregado bruto, encargo estatal, ventas netas y utilidades”, acota Medina.

A diferencia de lo que sucede en Ponupo, en esta empresa llevan a punta de lápiz lo producido por cada una de las 10 UEB que la conforman. Es lógico entonces que, a la hora de retribuir, quienes mayores aportes realicen, mejores dividendos lleven al bolsillo. Sin embargo, es llamativo que tampoco tengan diseñado el sistema de pago a destajo de los trabajadores ocupados directamente en la producción, cuando la resolución brinda la alternativa de remunerarlos también por esta vía.

Más allá de la normativa

Faltan pocos minutos para las 12 del mediodía. En la línea de bombones de la UEB Dietético Bayamo, una de las subordinadas a la empresa láctea, Marisol Milán Barrios, jefa de brigada, acomoda los moldes vacíos en un estante.

Sin perder el hilo de su labor comenta: “Antes de aplicar la R-17 los salarios estaban más deprimidos. Luego, mejoraron un poquito, pero no cubren ni las necesidades básicas de los trabajadores. Aquí nos batimos duro por hacer el plan diario de cinco mil bombones y unas 400 tabletas de chocolate. Y al mes procesamos 0.6 toneladas de pasta. La demanda en el mercado siempre es alta”.

Modernización de la línea de leche condensada del Complejo Lácteo Bayamo.

Futuras inversiones en la línea de leche condensada modernizarán la tecnología y permitirán sustituir importaciones

Otras líneas, como la de harina lacteada, también tienen bien engarzados los eslabones productivos. Sin embargo, persisten insatisfacciones de los obreros. A juicio de Medina “existen mecanismos que lejos de estimular las potencialidades de la empresa, les ponen freno. Y gastamos recursos financieros que pudieran revertirse en los colectivos.

“Por ejemplo, el pago a terceros. Nos cobran tres mil dólares por transportar 10 toneladas de mercancías que solo nos reportan 80 mil pesos de utilidades. Es abusivo. Sube el costo de la materia prima y de los servicios, pero no puedes variar los precios de venta. Ni una sola vez nos han aprobado cambiarlos”.

Ante tales circunstancias el directivo aboga por mayor descentralización para la empresa estatal socialista. “El costo de un producto aquí no es lo mismo que en Villa Clara. La leche, por ejemplo, hay que buscarla a 200 kilómetros, y allá solo a 30. Los precios deberían formarse territorialmente. También los directivos pudieran proponer su escala salarial, retribuir según la complejidad del trabajo, acorde con la eficiencia alcanzada”, opina Medina.

Igual sugiere tener en cuenta las necesidades tecnológicas y de insumos de las empresas cubanas al decidir las compras en el mercado internacional. “La mayoría de las veces nos vamos por lo más barato. Es cierto que el país tiene problemas financieros, pero a la larga sale mucho más caro”.

De encontrarles solución a problemas como estos, más allá de la efectividad de la R-17, también dependerá el retintín en el bolsillo de la gente.


Buscando eslabones perdidos

A menos de dos años de implementada la Resolución 17 están de nuevo en el candelero adecuaciones y cambios a la normativa.
Las deficiencias detectadas en la elaboración y control de los planes; los errores y demoras en la desagregación hacia los colectivos de los indicadores directivos y límites establecidos en el país; no pocos equívocos en el diseño y cálculo del fondo de salario y los sistemas de pago, así como deficiencias contables a la hora de medir el gasto de salario por valor agregado bruto, obligan a una reformulación de lo establecido.

Según información de un reciente seminario para dirigentes nacionales de la Central de Trabajadores de Cuba, en el que se trató el tema, la nueva normativa ratificará aspectos de la R-17 e introducirá otros. Dentro de estos últimos destacan:
*Ante el incumplimiento de los indicadores, a los efectos de las penalizaciones, se establece como protección el salario escala de los trabajadores comprendidos en los sistemas de pago por resultados.

*Las mismas autoridades que aprueban las formas y sistemas de pago pueden modificarlos cuando cambien las condiciones técnico-productivas, pero de manera excepcional, y por una sola vez.

*El salario base de cálculo se define centralmente.

*El pago a destajo se calcula mediante una tasa que resulte de dividir el salario escala más los pagos adicionales que corresponden, entre las normas de rendimiento, o multiplicarlos por las normas de tiempo. Desaparecen del pago a destajo el sistema de 1 por 1 y el destajo progresivo, manteniéndose individual, colectivo, indirecto y por acuerdo.

*Cuando se aplican los sistemas a destajo, solo tendrán como límite el que resulte de la aplicación de la tasa que utilizan.

*En casos excepcionales, y por causas no imputables a la empresa, podrán proponerse modificaciones o ajustes a los indicadores directivos y límite por incumplimiento.

*En el proceso de ejecución del plan se determina la formación y distribución del salario en cada UEB y empresa.

*Cuando se aplique la forma de pago a tiempo dentro del universo empresarial, solo se penalizará por las ausencias que tengan los trabajadores.

*Para el salario del director de la empresa se establece un límite de hasta 2,5 veces, en relación con el salario medio de la empresa, y hasta 2 veces para el resto de los cargos de dirección.

*En el turismo se ha decidido aplicar la forma de pago por rendimiento en los hoteles convencionales, agencias de viajes, marinas y las estructuras empresariales de dirección territoriales y nacionales, medido por el crecimiento de los indicadores contra igual período del año anterior. Excepcionalmente, para el cálculo en 2016 se tomará como referencia 2014.

*Las empresas que excepcionalmente se autorizan en el plan de la economía a operar con pérdidas, aplican la forma de pago a tiempo, excepto para los trabajadores abarcados en el destajo. Las que planifiquen utilidades y tengan pérdidas en sus operaciones, aplicarán las afectaciones que procedan hasta el salario escala. Igual quedarán acogidos en esta medida quienes sean responsables o estén implicados en una calificación deficiente dentro del sistema de control interno.

*Adecuaciones a la escala salarial para el régimen de trabajo de 40 horas semanales.

*Aprobación del pago del salario promedio a los trabajadores bajo la forma de pago por rendimiento, que por necesidades de la producción y los servicios se envían a cursos de capacitación, así como para los auditores que se movilizan por la Contraloría General de la República en la comprobación nacional al control interno.


Delia Reyes Garcia

 
Delia Reyes Garcia