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Publicado el 15 Febrero, 2016 por Igor Guilarte Fong en Nacionales
 
 

Cuatro días memorables

La estancia fructífera en suelo patrio del líder de la Iglesia Ortodoxa Rusa, perfila una nueva página de correspondencia entre ambos pueblos. Histórico encuentro con el Papa Francisco. Recibido por Fidel y Raúl
El general de ejército Raúl Castro Ruz recibió al pie de la escalerilla del avión al Patriarca de Moscú y de Toda Rusia al momento de su arribo.

El general de ejército Raúl Castro Ruz recibió al pie de la escalerilla del avión al Patriarca de Moscú y de Toda Rusia al momento de su arribo. (Foto: CALIXTO N. LLANES/ Juventud Rebelde)

Por IGOR GUILARTE FONG

Pocos minutos faltan para que el reloj local marque las cuatro de la tarde del 11 de febrero, cuando aterriza la aeronave que en largo vuelo desde Rusia, trae un ilustre pasajero a La Habana. Es la cuarta ocasión que Su Santidad Kirill pisa suelo antillano, aunque es la primera vez como Primado de la Iglesia Ortodoxa Rusa.

Con su presencia responde a la invitación que el presidente de los consejos de Estado y de Ministros, Raúl Castro Ruz, le hiciera el año pasado en la capital moscovita, a propósito de su participación en los actos por los 70 años del triunfo sobre el fascismo.

Raúl lo espera al pie de la escalerilla. Le estrecha la mano y da cordial bienvenida, en nombre de Cuba. Otras importantes autoridades gubernamentales y religiosas también asisten al recibimiento.

Desde la losa del aeropuerto internacional José Martí, el líder religioso dirige unas palabras al pueblo cubano, en las que resalta “el sentimiento muy cálido” con que inicia esta visita oficial, así como los históricos lazos de unidad y cooperación entre ambas naciones.

“Yo soy Patriarca no solamente de Moscú, sino de toda Rusia, la Rusia histórica, y por eso les trasmito los saludos de todos sus pueblos”, expresa. Para concluir la breve alocución expone sus deseos de bienestar y alegría para todos: “Que Dios con su misericordia y con su amor esté con ustedes”.

Seguidamente Kirill, junto al séquito que lo acompaña, pasa a un salón de la terminal aeroportuaria, donde sostiene un encuentro con el Presidente cubano. Un programa de actividades tan importante como intenso lo espera en días sucesivos.

Cita con el Apóstol

Distinto a las fechas invernales que han marcado este febrero, el viernes 12, si bien continúa siendo un día frío para los criollos, amanece con sol radiante. Asimismo, esta mañana el buscador Google ya refleja más de 66 mil referencias al viaje recién iniciado, y a la espera del histórico encuentro con el Papa Francisco. (Ver más información en las páginas centrales de esta edición).

Sobre las nueve y treinta llega el Patriarca de Moscú y de Toda Rusia, a la Plaza de la Revolución habanera, para rendir tributo a José Martí ante el monumento erigido en su honor. Al pie de la majestuosa estatua coloca una hermosa ofrenda de flores blancas y dedica un instante de oración.

Luego ingresa al memorial homónimo, ubicado en la base del conjunto escultórico. Acompañado por su delegación, el personal diplomático ruso y el vicecanciller cubano Rogelio Sierra, el Patriarca Kirill recorre los salones del emblemático recinto, donde conoce detalles sobre la vida y obra del Héroe Nacional.

En el libro de visitantes plasma sus impresiones por haber asistido a una cita con la historia y sus protagonistas. Antes de partir, recibe la Moneda Conmemorativa por el aniversario 15 de la institución.

Visita de cortesía

Puntual a las 10, Kirill hace su entrada en el Palacio de la Revolución para cumplimentar una visita de cortesía al presidente de los consejos de Estado y de Ministros.

Las delegaciones cruzan el saludo protocolar. Lo mismo que en otros espacios, el distinguido visitante es escoltado por Su Eminencia el Metropolita Hilarión, presidente del Departamento de Relaciones Exteriores Eclesiásticas del Patriarcado de Moscú; Su Eminencia el Metropolita Antoni, jefe de la Iglesia Ortodoxa Ucraniana; Su Excelencia el Obispo Sergui, vicario de Su Santidad el Patriarca y de Toda Rusia, jefe de Gabinete del Patriarcado de Moscú; y Mijail Kamynin, embajador ruso en la Isla.

Por la parte cubana están Miguel Díaz-Canel Bermúdez, primer vicepresidente de los consejos de Estado y de Ministros; Esteban Lazo Hernández, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de Relaciones Exteriores, y Caridad Diego Bello, jefa de la Oficina de Atención a los Asuntos Religiosos del Comité Central del Partido.

Posteriormente, en un ambiente distendido, los líderes dialogan sobre el buen estado de las relaciones entre Cuba y la Iglesia Ortodoxa Rusa, subrayando el papel de esta en el fortalecimiento de la amistad que une a ambas naciones. Raúl le agradece, en especial, por su posición personal y de la institución que representa en contra del bloqueo estadounidense.

Antes de concluir el encuentro se realiza un intercambio de regalos en el Salón Sol de Nuestra América. El general de Ejército obsequia al Patriarca un magnífico retablo titulado “Amanecer”, obra del artista de la plástica Alexis Leyva Machado (Kcho), que se inspira en la simbología del cristianismo ortodoxo. En tanto, Kirill entrega a Raúl un icono, delicadamente ornamentado, de Nuestra Señora de Kazán, imagen venerada por su Iglesia.

Una corona de flores y una profunda oración por la memoria de los soldados internacionalistas soviéticos.

Una corona de flores y una profunda oración por la memoria de los soldados internacionalistas soviéticos. (Foto: MARCELINO VÁZQUEZ HERNÁNDEZ/ ACN)

Homenaje a los mártires

Otra mañana de clima fresco y agraciado sol regala la naturaleza el sábado 13. El homenaje a los hermanos caídos figura como primera actividad de la jornada.

A tal fin, el Primado ortodoxo acude hasta el mausoleo fundado en las afueras de la capital, en recuerdo al soldado soviético caído durante el cumplimiento de misiones internacionalistas en territorio nacional. Allí deposita una ofrenda floral y dedica un rezo en silencio; mientras, de fondo, se escucha la solemne tonada de un coro ruso. El momento es breve pero emotivo.

Encuentro impactante

Un día de gran fiesta, así calificó Kirill su encuentro con alumnos y maestros de la escuela Solidaridad con Panamá, centro de educación especial, único de su tipo en el país. (Foto: MODESTO GUTIÉRREZ CABO/ ACN)

Un día de gran fiesta, así calificó Kirill su encuentro con alumnos y maestros de la escuela Solidaridad con Panamá, centro de educación especial, único de su tipo en el país. (Foto: MODESTO GUTIÉRREZ CABO/ ACN)

En la escuela Solidaridad con Panamá no solo halla Kirill una cálida acogida por parte de maestros y educandos, sino que palpa una de las obras más humanas de la Revolución. La estancia en el centro que fundara el Comandante en Jefe para la educación de niños con necesidades especiales, lo marca hondamente.

Los escolares le dedican objetos y postales de propia elaboración, además de bailes y canciones. “Ustedes hacen lo que muchas personas no pueden hacer. Tienen lo que muchas personas no tienen”, les dice, visiblemente emocionado.

Para uso colectivo de niñas y niños realiza una donación de sillas de ruedas, proyectores de video, tabletas, computadoras portátiles, juguetes, confituras y útiles escolares.

Antes de la despedida, el Patriarca sorprende a todos cuando solicita una fotografía con los infantes artistas. Sentado al centro del grupo, acoge entre sus brazos a la niña que lo ha conmovido con su danza.

Condecoración

Como expresión del afecto y el respeto del pueblo cubano, Raúl entregó al Patriarca la Orden José Martí. (Foto: ESTUDIOS REVOLUCIÓN)

Como expresión del afecto y el respeto del pueblo cubano, Raúl entregó al Patriarca la Orden José Martí. (Foto: ESTUDIOS REVOLUCIÓN)

¡Viva Cuba!, se le escucha pronunciar en perfecto español a Su Santidad Kirill, como últimas palabras del discurso de gratitud al ser investido con la Orden José Martí, de manos del presidente cubano.

“Quisiera agradecer esta condecoración que en alguna medida significa la condecoración a todo nuestro pueblo. El mismo que mantiene una simpatía profunda hacia este pueblo trabajador y lindo”, señala el Patriarca luego de recibir la máxima distinción que confiere el Estado cubano, expresión del respeto y afecto a la Iglesia Ortodoxa Rusa, al pueblo ruso y a su Santidad, como expresara el secretario del Consejo de Estado, Homero Acosta.

En el solemne acto celebrado este mediodía en la sede del Consejo de Estado, y en el que igualmente participan las principales autoridades civiles cubanas y los miembros de la delegación extranjera, se exaltan los largos vínculos y compromisos de ambos países.

Una noticia (in)esperada

Kirill y Fidel dialogaron en un ambiente de respeto y coincidencia en los diversos temas tratados.

Kirill y Fidel dialogaron en un ambiente de respeto y coincidencia en los diversos temas tratados. (Foto: ALEX CASTRO)

Aunque no aparece en el programa oficial, algunos medios de comunicación no descartan la posibilidad. Se mantienen expectantes. Aun así, el hecho es sorprendente, y la noticia tiene amplia repercusión en la prensa mundial. En la tarde del sábado, el Primado ortodoxo acude a saludar al líder histórico de la Revolución, Fidel Castro Ruz.

Sostienen un fraternal intercambio que dura más de una hora y en el que conversan sobre las relaciones internacionales, la causa de los pobres, la lucha contra la discriminación, la defensa de la paz, y la supervivencia humana; entre otros temas de actualidad.

Es la segunda oportunidad en que se encuentran. Según trasciende, Fidel destaca la significativa reunión entre el Papa Francisco y el Patriarca Kirill. Este último celebra la existencia de un centro en Cuba para el culto de la religión ortodoxa.

Velada cultural

La gala celebrada en el Teatro Martí en honor a la visita de Kirill, constituyó un buen espacio para acercarse a la vasta cultura rusa. (Foto: MODESTO GUTIÉRREZ CABO/ ACN)

La gala celebrada en el Teatro Martí en honor a la visita de Kirill, constituyó un buen espacio para acercarse a la vasta cultura rusa. (Foto: MODESTO GUTIÉRREZ CABO/ ACN)

El Teatro Martí es testigo en la noche de un concierto de música sacra y canciones populares rusas, organizado por la embajada rusa y el Ministerio de Cultura en honor a la gira del Primado ortodoxo.

Con auténticas ovaciones premia el público, uno tras otro, los distintos números musicales que interpretan el Coro del Clero de la Eparquía de Moscú, el Quinteto de Solistas del Conjunto Académico Estatal “Rusia” y la solista Nadezhda Kryguina. Del repertorio local se disfruta una peculiar versión de la Guantanamera.

Templo a la hermandad

De Rusia vinieron las cúpulas, los muebles, el piso y los objetos sagrados. Cuba, por medio de la Oficina del Historiador, cedió el terreno, preparó la documentación técnica y aportó los obreros que durante 33 meses construyeron la Catedral de Nuestra Señora de Kazán en La Habana, sede que representa a la Iglesia Ortodoxa Rusa en toda la región del Caribe.

Simbólicamente, en el vistoso templo de la Avenida del Puerto, donde él mismo colocara la primera piedra en 2004 y que luego consagrara en 2008, realiza el Patriarca Kirill la última actividad de su periplo en Cuba.

En horas tempranas del domingo 14, los redobles de campanas anuncian el comienzo de la divina liturgia. Una importante congregación de fieles acude a la cita. El presidente cubano, otros altos dirigentes del país, y representantes de varias iglesias cristianas, están presentes también.

“Con un especial sentimiento celebro en este templo esta divina liturgia”, pronunció el Primado ortodoxo al comenzar su oficio religioso en la hermosa Catedral de Nuestra Señora de Kazán

“Con un especial sentimiento celebro en este templo esta divina liturgia”, pronunció el Primado ortodoxo al comenzar su oficio religioso en la hermosa Catedral de Nuestra Señora de Kazán (Foto: ABEL PADRÓN PADILLA/ ACN)

Durante el oficio religioso el Patriarca de Moscú y de Toda Rusia evoca los orígenes de la catedral y el apoyo brindado por Fidel en ese entonces, reflexiona sobre la revolución al interior del individuo y la responsabilidad de que haya paz en el planeta.

“De todo corazón les deseo ayuda de Dios y prosperidad para el pueblo cubano. Cuba es un país heroico, pero lo que sucedió en el aeropuerto José Martí, cuando por primera vez se reunieron un Patriarca de la Iglesia Ortodoxa Rusa y un Papa, eso hace extraordinaria a la Isla de la libertad”, exterioriza por último.

Huella y despedida

Luego de cumplimentar una apretada agenda, a la una de la tarde dominical llega el momento de la partida. Hasta el último minuto los eventos son seguidos por centenares de periodistas y fotorreporteros de distintas latitudes. En tanto, la televisión nacional transmite en vivo cada detalle.

Atrás quedan cuatro jornadas que por su elevada significación, desde el inicio, adquieren singularidad memorable. Más allá de un contacto religioso constituye un acercamiento socio-cultural, otro paso que consolida una conexión entrañable.

Es el Patriarca ruso persona carismática, que se granjea la estima de la gente. Al partir deja, sin duda, una huella auténtica.

Raúl lo acompaña hasta la escalerilla del avión, donde se despiden con evidente afectividad. El ilustre pasajero prosigue su gira pastoral por Latinoamérica. Paraguay y Brasil lo aguardan. Le dice adiós el mensaje martiano “Patria es Humanidad”, el mismo que da la bienvenida y despide a cada amigo de la tierra cubana.


 

El Patriarca Kirill

De nombre secular Vladímir Mijáilovich Gundiaev, nació el 20 de noviembre de 1946 en Leningrado. En dicha ciudad cursó estudios religiosos y concluyó la Academia Conciliar con título de honor. El 3 de abril de 1969 fue consagrado monje con el nombre Kirill.

Durante los años 1989 a 2009 fue presidente del Departamento de Relaciones Eclesiásticas Exteriores del Patriarcado de Moscú y miembro permanente del Santo Sínodo de la Iglesia Ortodoxa Ru-sa. El 27 de enero de 2009 fue elegido como el XVI Patriarca de Moscú y de Toda Rusia.



 

La Iglesia Ortodoxa

Es la segunda iglesia cristiana más numerosa del mundo, con más de 225 millones de fieles. A inicios del siglo XX surgió en la Isla una comunidad ortodoxa integrada por emigrantes, que en 1964 obtuvo reconocimiento legal como Asociación Cristiana Ortodoxa de Cuba, pero que se autodisolvió en 1978. El 14 de noviembre de 2004, el entonces Metropolita de Smolensk y Kaliningrado, Kirill, presidió el acto de colocación de la primera piedra para la construcción de un templo en La Habana, y el 19 de octubre de 2008, consagró la Catedral Ortodoxa Rusa Nuestra Señora de Kazán.



Igor Guilarte Fong

 
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