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Publicado el 1 Febrero, 2016 por Redacción Digital en Nacionales
 
 

La actividad sísmica en Santiago y la realidad, más que un ejercicio

En Santiago de Cuba hay una relativa calma sísmica, pero se mantienen intensas las labores de preparación, sobre todo de divulgación de la conducta a seguir en caso de ocurrir un terremoto. Realiza el general de división Ramón Pardo Guerra una visita de trabajo a esa provincia
Visita de trabajo del general de división Ramón pardo Guerra, jefe del Estado mayor de la Defensa Civil, a Santiago de Cuba.

Durante su visita de trabajo a Santiago de Cuba, el general Pardo Guerra intercambia con el personal de la Salud que actuará en el Puesto de Dirección. Foto: EDUARDO PALOMARES/GRANMA).

“La hora de acción no es momento de aprender, es preciso haber aprendido antes”. Frase martiana que no olvidan los santiagueros, quienes se han distinguido por su disciplina, ante la anómala actividad sísmica que se ha registrado en esa provincia desde el pasado 17 de enero, aunque vale destacar que, desde el martes último los movimientos telúricos no son perceptibles, pero los especialistas esperan un tiempo prudencial para pronosticar que han cesado.

Cada año, durante el Ejercicio Meteoro, los órganos de dirección y de mando de Santiago de Cuba, la provincia oriental más cercana a la principal zona sismogeneradora del país, precisan y enriquecen las medidas previstas para responder a un evento de gran intensidad.

Se insiste en tomar experiencias de terremotos ocurridos en otras latitudes y enriquecidos con las vivencias de cubanos que han prestado su ayuda solidaria. Con ello se enriquecen los estudios sobre peligrosidad, vulnerabilidades y riesgos, en virtud de reducir, en la medida de lo posible, las pérdidas materiales y humanas. Uno de los más recurrentes es el de Haití, ocurrido el 12 de enero de 2010 -7,3 grados Richter-, que, según datos reportados por tele SUR (www.teleSURtv.net), dejó 222,570 muertos, un millón y medio de damnificados y pérdidas materiales por 7,900 millones de dólares.

Por eso es frecuente ver cómo ante el menor movimiento telúrico que ocurra, las personas cumplen las orientaciones de la Defensa Civil.

A propósito, este fin de semana el general de división Ramón Pardo Guerra, Jefe del Estado Mayor de la Defensa Civil, realizó una visita de trabajo a esa provincia, donde consideró que la actividad sísmica anómala registrada allí “ha sido un ejercicio real para el pueblo santiaguero ya que ha puesto a prueba la capacidad de respuesta de la provincia ante la ocurrencia de un sismo de gran magnitud”.

Según el sitio digital Sierra Maestra, el general Pardo Guerra puntualizó el cumplimiento de todas las acciones de los órganos locales de la Defensa Civil para reducir vulnerabilidades y enfrentar un gran terremoto.

En su intercambio con los especialistas del Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (CENAIS) conoció sobre el estado actual de la actividad registrada a unos 40 kilómetros al suroeste de la ciudad, verificó las condiciones de trabajo en la institución, reconoció la destacada labor de sus especialistas y trabajadores en general, y recomendó continuar el monitoreo, día y noche -como hasta ahora- de la sismicidad de la región.

Ante los sismos perceptibles, el pueblo acude a lugares seguros.

La población santiaguera sabe cómo actuaren caso de un terremoto y lo hace disciplinadamente. Foto: MIGUEL RUBIERA JUZTIZ/AIN).

Las instalaciones destinadas al emplazamiento del puesto de dirección del Consejo de Defensa Provincial en caso de una eventualidad sísmica de gran magnitud, cuentan con la existencia, a cielo abierto, de los aseguramientos logísticos, médicos, electro energéticos y de comunicaciones para operar en caso de desastre y servir como uno de los 15 puntos de concentración masiva previstos en toda la provincia para estos casos.

Pardo guerra exhortó a continuar divulgando las medidas a adoptar por la población ante un fuerte temblor, elevar la preparación para reducir vulnerabilidades y a la ecuanimidad del pueblo santiaguero ante la presente coyuntura.

Está claro que en una provincia como esa la prevención ha de acompañar cotidianamente a cada persona, a partir de la preparación, porque se trata de un evento súbito. Como han dicho los especialistas, ellos pueden pronosticar las probabilidades de ocurrencia, pero no están en condiciones de presagiar hora, día, ni la magnitud exacta de un terremoto, debido a que los sismos son eventos imposibles de prever. Por eso, “es preciso haber aprendido antes”.


Redacción Digital

 
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