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Publicado el 1 Marzo, 2016 por Aleida Cabrera en Nacionales
 
 

Nelson Ponce Sánchez: mostrar ese niño que todos llevamos dentro

Un diseñador que ha recibido importantes laureles, participado en exposiciones dentro y fuera de Cuba y dejado referencias en diversas publicaciones especializadas
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Nelson Ponce Sánchez

Nelson Ponce Sánchez (lajiribilla.cu)

Por ALEIDA CABRERA LÓPEZ

Fotos: Cortesía del entrevistado y sitios especializados

Este destacado diseñador, Nelson Ponce Sánchez, cuenta para los lectores de BOHEMIA que comenzó en esta actividad casi por casualidad, desconocía que existiera tal carrera; pensaba que era de profesionales que venían del mundo de las artes plásticas.

-Entonces, ¿cómo llega al diseño?

-Estaba becado por aquel entonces, y hacer las pruebas de aptitud fue un pretexto para salir de pase. De esas pruebas me informó un amigo que tenía iguales inclinaciones, aunque no me sonó muy bien eso de diseño industrial. Lo asocié a una carrera muy técnica, me veía dibujando planos, cotas y medidas con regla y cartabón.

“Al llegar al Instituto Superior de Diseño (ISDI) con mi mochito de lápiz a ver lo que estaba en sus murales, comprendí que eso era exactamente lo que quería hacer. No me había preparado para el rigor de las pruebas, tuve algunos contratiempos, pero finalmente logré entrar, y ya en segundo año me definí por la especialidad de diseño gráfico, aunque parte de mi entusiasmo quedara colgado del industrial”.

-¿Quién le sugiere pintar la imagen del Che a la entrada del edificio donde vivía con sus padres?

-Siempre tuve una inclinación muy acentuada por las artes plásticas en general y aunque nunca pasé una escuela en esta especialidad, me destaqué por mis habilidades como dibujante, era el muchacho al que siempre escogían para estos menesteres. Eso me ha acompañado en el transcurso de toda mi vida. Hice muchos dibujos para concursos y para decorar y mejorar los ambientes en que he vivido. No recuerdo exactamente quién me motivó a hacer ese dibujo, pero eso me ubicó como la persona que pintó la imagen del Che en aquel edificio (ubicado en Plaza de la Revolución). Recuerdo que todos querían que hiciera la típica del Guerrillero Heroico –la de Korda–, pero yo escogí dibujar una imagen de él sonriente. A partir de ese momento me convertí en “el muchacho que pinta”.

Muestra temática del Cine Pobre/ Serigrafía 50 x 30 cm)/ 2010

Muestra temática del Cine Pobre/ Serigrafía 50 x 30 cm)/ 2010 (nelsonponce.com)

-Una vez graduado en 1998…

-Comienzo a trabajar en el mismo lugar en el que hice mi tesis de diploma, la Empresa de Tecnologías de la Información y Servicios Telemáticos (Citmatel), donde diseñé la interfaz de usuario para varios productos multimedia. Aparejado a esto me quedé en el ISDI como profesor de dibujo e ilustración, y un poco después dejé de impartir dibujo y empecé a enseñar cartel. Todo esto no colmaba mis expectativas. Me abrí camino en áreas profesionales en las que quería desarrollarme, y decidí participar en cuanto concurso aparecía.

-No obstante ser un realizador joven tiene un gran camino recorrido, ¿qué experiencias acumula de su paso por el ISDI, la Casa de las Américas, el Icaic, el Instituto del Libro?

-Ser alumno del ISDI fue una satisfacción total a pesar de que estudié en años duros. Finalmente dedicaba todo mi tiempo a hacer lo que me gustaba. Ser profesor fue la oportunidad de seguir aprendiendo y conocer a mucha gente excepcional, y gente malsana de las cuales se aprende también.

“La Casa de las Américas es el lugar donde siempre quise estar, donde me he sentido muy cómodo trabajando, por los temas a los que les dedico mi esfuerzo, por la gente que me rodea y admiro mucho. El Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (Icaic) me hace formar parte de una tradición de diseño muy fuerte; trato de emular, con respeto, a los grandes diseñadores que por ahí han pasado; me sobrecoge el solo hecho de entrar a su lobby; y en el Instituto Cubano del Libro (ICL), donde tengo la oportunidad de ilustrar especialmente para los más pequeños, y me ha permitido exteriorizar ese niño que todos llevamos dentro”.

Carátulas para libros (havana-cultura.com)

Carátulas para libros (havana-cultura.com)

-¿Difícil diseñar para niños?

-Valoro mucho a las personas que en general dedican su energía a este sector de la población, muchas veces subestimado, y creo que deberían emplearse aún más esfuerzos para desarrollar a los adultos del futuro, que cada niño tenga la posibilidad de aprender disfrutando, de desarrollar su imaginación y sus potencialidades. Es como moldear a un mejor ser humano. Parte de mi trabajo se lo dedico a los niños, también, porque disfruto mucho, puedo por un momento sentirme puro como ellos.

-¿Qué es el grupo Camaleón?

-Fue una escuela dentro de la escuela: un grupo de cinco amigos con motivaciones parecidas, aunque siempre trabajábamos con invitados. Al decir de Idania del Río González –una de sus miembros– “pasamos de la queja a la acción”; nos dimos cuenta de que hay que trabajar y persistir. Nos divertíamos mucho con la irreverencia y coqueteábamos con los límites, hicimos de todo, murales, exposiciones de ilustración, carteles, escenografías. La Jiribilla de Papel fue el espacio más constante de canalización de nuestras inquietudes, y donde cada uno fue definiendo su personalidad gráfica. En resumen, fue un espacio de diversión, mezclada con responsabilidad y creación delirante. Al pasar el tiempo y sin rupturas abruptas cada uno de sus miembros fue tomando su rumbo y perfilando su destino. Todavía tengo la sensación de que nos uniremos para hacer algo.

Diseño para cine

Nelson Ponce cuenta con un variado y exitoso catálogo para el cine, como La Bella del Alambra (1999), Barrio Cuba (Humberto Solas (2005), El premio flaco (Juan Carlos Cremata (2009), y más.

-Y del cartel para la película Vampiros en La Habana, ¿qué puede comentarnos?

Cartel Vampiros en La Habana, de 1999, el más conocido del diseñador.

Cartel Vampiros en La Habana, de 1999, el más conocido del diseñador. (filmonpaper.com)

-Es uno de mis primeros carteles impresos en serigrafía, para un concurso lanzado por la Cinemateca de Cuba en el año 1999; en su afán de revalorizar y dar continuidad a la tradición cartelística del Icaic. Especialistas como Sara Vega acometieron esta acción que consistía en que jóvenes diseñadores hicieran carteles para clásicos del cine cubano. Fue un experimento interesante, pues a cada una de estas películas la acompañaba un cartel hecho antes por nuestros grandes cartelistas, en el caso de Vampiros en La Habana, nada más y nada menos que por Muñoz Bachs, grande entre los grandes.

“Ese filme es uno de mis preferidos de la cinematografía cubana, realizado por el entrañable Juan Padrón. Hacer un cartel para esta película era adrenalina garantizada. Para mí fue un honor que el mío se expusiera junto al del maestro, y que después trascendiera el espacio para el que fue concebido. Creo que es, de mis carteles, con el que la gente más me identifica. Supongo que se deba también a una impresión sobre pulóveres y otros soportes lo que contribuyó a que se conociera esta pieza gráfica. No puedo negar que me ha dado muchas satisfacciones”.

-Obtuvo en 2006 el premio cubano Prográfica al Mejor Diseño Joven, ¿qué lugar tiene en su carrera, y para su creación?

-Este premio es concedido a creadores jóvenes a partir de la calidad de su obra. A mí me fue otorgado en su primera edición, lo cual me honra doblemente. Siempre ese tipo de galardón es un incentivo a seguir creciendo; saber que la gente aprecia lo que haces es una responsabilidad. También representa el comienzo de una lucha para no dejar que la frescura del espíritu sucumba, ni se acomode a esas golosinas que alimentan la fatua vanidad.

-Cuéntenos de los proyectos audiovisuales realizados hasta la fecha, y de los premios Lucas que ha ganado.

-En mi carrera profesional trato de acometer lo que me represente un reto, por consiguiente un crecimiento, amén de tener éxito o no. Me gusta salir de mis zonas de confort; por esa razón he incursionado en el audiovisual, específicamente en videoclips. También supone trabajar en equipo, lo hago usualmente con dos grandes diseñadores y amigos: Raúl Valdés González, Raupa, y Edel Rodríguez Molano, Mola. No tenemos una larga carrera en extensión, pero sí en profundidad. No hemos realizado muchos videoclips, apenas cuatro o cinco, pero los pocos que hemos hecho han sido siempre muy intensos, nos hemos, como se dice, metido en candela.

“Es válido señalar, aunque parezca retórica trillada, que entre las principales premisas no ha estado ganar Lucas. Por esa razón no tenemos mucha demanda y, por suerte, más control sobre lo que hacemos o no. Estamos un poco ajenos a los modos de moda. Tratamos de hacer, a partir de la propuesta musical, lo que creemos adecuado, según nuestra experiencia como comunicadores visuales. Intentamos que prime la idea, y de poner los recursos, siempre escasos, en función de esta. Si por trabajar con libertad, disfrutando lo que haces, Lucas te premia, bienvenido sea”.

-Hace poco regresó de Francia, ¿qué hacía por la que algunos consideran la capital del diseño?

Premio, en la categoría de diseño gráfico, de la III Bienal Iberoamericana de Diseño (BID), en España.

Premio, en la categoría de diseño gráfico, de la III Bienal Iberoamericana de Diseño (BID), en España. (puentear.blogspot.com)

-Ante todo, no creo que exista capital del diseño alguna; esas son cosas que de tanto repetirse terminan por creerse. Pienso que cada cultura e idiosincrasia tiene sus modos propios de comunicarse y expresarse, por tanto ninguno es mejor que otro, y ninguno debe erigirse como modelo hegemónico, la imitación conduce al fracaso. Tal vez por eso mismo fue que un grupo de jóvenes franceses, pertenecientes al estudio Superseñor, se interesó por crear un proyecto de intercambio con un grupo de diseñadores cubanos; lo que implica que aprendimos los unos de los otros.

“Primero ellos estuvieron en Cuba, expusieron en un espacio de Fábrica de Arte (FAC) y dieron una charla al público sobre su quehacer; lo conforman principalmente estudiantes de diseño. En los cinco días subsiguientes trabajamos juntos en un Taller donde hicimos impresiones serigráficas. Más adelante cinco de nosotros fuimos a Besanson, donde se presentó una muestra de cartel cubano en el museo de bellas artes de esa ciudad, dimos una charla sobre lo que hacemos nosotros, y también impartimos un taller muy interesante que será expuesto en FAC”.

-Nuevos planes de Nelson Ponce.

-No soy de las personas que se proyectan a muy largo plazo, porque creo que así uno puede coartar cosas positivas que te depara el futuro. Por supuesto, que todo esto se espera en movimiento: trabajando y creando.


Recibiendo el Premio Nacional de Diseño del Libro 2013 de manos de Rafael Bernal Alemany, entonces ministro de Cultura, y Zuleica Romay Guerra, presidenta del Instituto Cubano del Libro (2013)

Recibiendo el Premio Nacional de Diseño del Libro 2013 de manos de Rafael Bernal Alemany, entonces ministro de Cultura, y Zuleica Romay Guerra, presidenta del Instituto Cubano del Libro (2013) (lajiribilla.cu)

Principales reconocimientos a Nelson Ponce

Ganador de varios Premios Espacio (Asociación Cubana de Comunicadores Sociales). Premio Ondi 2004. Premio al diseñador joven más destacado 2006 (Comité Prográfica). Ganador de 10 Lucas, uno de ellos al mejor video del año 2013. Premio Cubadisco 2009 y 2011 (Instituto de la Música). Caja Alta 2011 (Uneac). Premio Coral (en el 33º y 35º Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano). Premio Bienal Iberoamericana de Diseño (Bid), en 2008, 2010 y 2012. Premio Ceiba 2013 (Asociación Cubana de Comunicadores Sociales). Ha participado en exposiciones colectivas en varios países.


 

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Aleida Cabrera

 
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