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Publicado el 25 Abril, 2016 por Heriberto Rosabal en Nacionales
 
 

Diario de un Congreso

Las palabras de Fidel fueron el premio a la expectación de los participantes. El líder de la Revolución felicitó a todos y, en primer lugar a Raúl –quien resultó reelecto primer secretario del Partido– “por su magnífico esfuerzo”
El país que somos, en el Partido de la unidad.

El país que somos, en el Partido de la unidad.

Por HERIBERTO ROSABAL

Fotos: GILBERTO RABASSA

1er día. 16 de abril: A las 10 de la mañana, como estaba previsto, comienza el Congreso. Afuera hace buen clima y adentro también. La fraternidad, basada en ideas e intereses compartidos, se expresa de distintas maneras antes de la reunión. Encuentros entre viejos conocidos que comparten el primer café del día; animados diálogos entre compañeros de misiones internacionalistas, colegas de profesión o de estudios, amigos de los años o recién conocidos…

El segundo secretario del Partido, José Ramón Machado Ventura, abre la sesión. No por breve, es menos sentida su referencia al aniversario 55 de la proclamación del carácter socialista de la Revolución, ocurrida un día como hoy, víspera de la invasión a Playa Girón.

Están presentes 995 delegados y delegadas, de mil acreditados, y el total de los 280 invitados, informa Machado antes de declarar inaugurado el VII Congreso del Partido y ceder la palabra al primer secretario, general de ejército Raúl Castro Ruz.

Raúl –traje azul, talante sereno– comienza con su voz profunda a leer el Informe Central. A ratos se sale de la letra del documento y amplía, puntualiza, subraya. El auditorio lo sigue atento, con señales de asentimiento y gestos reflexivos.

El documento plantea que los medios de producción fundamentales seguirán en manos de los trabajadores, sin excluir a la propiedad y a la gestión no estatal, como complementos, y para lograr más eficiencia y calidad.

Señala la dualidad monetaria y cambiaria como ejemplo de complejidad de la implementación de los Lineamientos y significa que deberá ser solucionada lo antes posible, para poder avanzar en la actualización del modelo económico.

Comenta las transformaciones para fortalecer la empresa estatal socialista y el impulso a la inversión extranjera con la nueva ley sobre el tema. Critica deficiencias en la conducción y control de las políticas aprobadas en los últimos cinco años, en lo cual influyen la insuficiente capacitación de los distintos niveles de dirección y falta de sentido de la urgencia.

Expresa que “la autoridad moral del Partido exige de sus militantes, en particular de quienes ostentan responsabilidades de dirección, ejemplaridad, combatividad, preparación, así como demostradas cualidades éticas, políticas e ideológicas y estrecho y permanente vínculo con las masas”.

Raúl lee durante dos horas y media el Informe Central, todo el tiempo de pie, sin dar muestra de cansancio, e igual de sereno y animoso que al principio. Cubano al fin, se permite alguna jocosidad, como la de comparar que el bipartidismo de Estados Unidos es como si, en Cuba, Fidel presidiera un partido y él, Raúl, otro.

Debate de los documentos

Comienza la discusión de los documentos anunciados: la Conceptualización del modelo económico y social cubano de desarrollo socialista (Comisión 1); el Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta 2030: Propuesta de visión de la nación, ejes y sectores estratégicos (Comisión 2); los Resultados de la implementación de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, aprobados en el VI Congreso, y su actualización para el período 2016-2021 (Comisión 3), y el Cumplimiento de los objetivos de trabajo aprobados por la Primera Conferencia Nacional del Partido y las directrices del primer secretario (Comisión 4).

Los periodistas que reportamos la reunión, para poder estar al tanto de lo que ocurre a la vez en las cuatro comisiones, intercambiamos información. Solidaridad profesional, en medio de la carrera de cada uno contra el cierre de edición, durante la cual siempre lo más difícil es resumir todo lo escuchado y anotado.

En la Comisión uno, entre lo más debatido está la visión de nación; el enfrentamiento a toda forma de discriminación, incluyendo la motivada por el origen nacional, que no estaba mencionada originalmente en el documento; la participación de la sociedad civil socialista en el ejercicio de la democracia; el esparcimiento y el uso del tiempo libre; la calidad de la oferta cultural y las opciones según el poder adquisitivo; y el papel de los distintos actores de la comunidad en la formación de valores.

La validez del sector no estatal dentro del socialismo cubano –para contribuir al desarrollo de este– es reconocida, como mismo se reconoce, y respalda, la necesidad de poner límites a la concentración de propiedad y de riqueza, que de permitirse pudiera traer de vuelta el capitalismo a Cuba.

Se propone, y acepta, incluir el antimperialismo entre las fortalezas de la nación para desarrollar el socialismo como hemos decidido.

Las propuestas de modificaciones no son muchas, quizá porque, como los restantes, el documento ya fue analizado por los delegados, y por más invitados, en cada provincia a inicios de marzo.

Sí abundan, en cambio, reflexiones sobre los asuntos mencionados, que junto a otros del contenido de la Conceptualización seguro serán ampliamente debatidos cuando se extienda su análisis después del Congreso.

El Plan de desarrollo

En esta comisión, a propósito de uno de los principios y ejes temáticos, se habla de la construcción de viviendas; reconociéndose el gran deterioro del fondo habitacional del país y la necesidad de estimular el esfuerzo por cuenta propia, así como la fraternidad y solidaridad entre quienes puedan apoyar esas obras en cada localidad.

Las mujeres: 43.1 por ciento del total de delegados a la cita partidista.

Las mujeres: 43.1 por ciento del total de delegados a la cita partidista.

El Estado, mientras, debe producir más materiales para construir y no dedicarse a hacer la mayor cantidad de las viviendas, de las cuales, las que se edifiquen por esfuerzo propio requieren también como sustento el desarrollo de la industria local.

Los delegados ratifican que el ser humano y su bienestar son el centro de la obra de la Revolución; convienen en la importancia de recurrir al mantenimiento, para evitar el deterioro de lo que se erige; reclaman el esfuerzo del sector cooperativo y campesino, junto al estatal, para cubrir la demanda insatisfecha de la población.

Lineamientos

La Comisión 3 es la más concurrida. Sesiona en el salón plenario del Palacio. Confirma la implementación hasta ahora de un 21 por ciento de los 313 Lineamientos aprobados en el VI Congreso, y que el 77 por ciento están en proceso y el dos por ciento por comenzar a implementarse.

Hace balance del comportamiento de la economía entre 2011 y 2015. El crecimiento durante el período –menor de tres por ciento como promedio– aunque no supone estancamiento, es insuficiente para avanzar en el desarrollo nacional y para ver el reflejo en la economía familiar. Hay que incrementar el aporte del sector agrícola al producto interno bruto (PIB) y lograr que la importación de materias primas permita crear valores agregados en el país, entre otras reacciones.

Se registran cifras altas en el empleo, con crecimiento notable en el sector no estatal, bajo índice de desocupación, y mejoría en los salarios, por el incremento de este en algunos sectores y la aplicación de nuevas formas de pago en las empresas, aunque obviamente, es insuficiente aún.

Los delegados analizan la comercialización de productos del agro y los factores que influyen en el alza de precios al consumidor; cuestionan el resultado del experimento aplicado en la capital, Artemisa y Mayabeque, que por sus fallas no se extenderá al resto del país; proponen mayor control del cumplimiento de lo legislado o establecido para esta actividad, en particular para vendedores mayoristas y minoristas…

Se aboga por la comercialización entre Acopio y las formas productivas, previa eliminación de impagos a estas, y por el ordenamiento y control, o eliminación de intermediarios que terminan incrementando precios, en perjuicio del consumidor.

El Partido: visión crítica de sí

La evaluación del cumplimiento de los objetivos de la Conferencia Nacional, y de las directrices del Primer Secretario, incluye una visión autocrítica del Partido.

Delegados e invitados de la Comisión 4 discuten cómo mejorar el crecimiento de la organización, para lo cual muchos consideran acudir a las reservas entre los obreros, colaboradores internacionalistas y otros sectores fundamentales. La fuerza del Partido está en la calidad de sus militantes, pero hay que tener militantes, se razona.

A la vez, se dice que hay que perfeccionar la atención a las organizaciones de base, en la que han dado frutos algunos cambios recientes. También hay que enseñar mejor la historia, el legado de Martí, la doctrina marxista-leninista, el pensamiento de Fidel, incorporar todo eso en los planes de estudio y llevarlo no solo al razonamiento, sino también al sentimiento de los jóvenes. A estos, además, es importante trasmitirles conocimientos de estética y de apreciación cultural, para que puedan distinguir bien la calidad de lo que se les propone como productos culturales.

Igual, se recomienda dar un enfoque más atractivo a la propaganda política, en particular a la dirigida al sector juvenil.

2o día. 17 de abril: En todas las comisiones, se somete a análisis el Informe Central. Casi como un clamor, o reclamo unánime sin previa concertación, muchos delegados en sus comisiones coinciden en proponer que sea estudiado por la militancia del Partido y de la UJC, en las organizaciones de masa, centros de trabajo y de estudio, comunidades; en la sociedad cubana toda.

En la Comisión 2, que analiza el Plan de desarrollo económico y social hasta 2030, delegados intercam-bian sobre el documento.

En la Comisión 2, que analiza el Plan de desarrollo económico y social hasta 2030, delegados intercam-bian sobre el documento.

Un estudio que deberá hacerse con inteligencia, arte, eficacia, de modo que logre interesar realmente a todos e influir; que comunique, en particular con los jóvenes, cuyos códigos hay que aprender y aprehender.

Se exponen muchas ideas, propuestas, recomendaciones, sugerencias, a la par que se valora altamente el contenido del documento, considerado en distintas intervenciones como abarcador, autocrítico, programático; nuevo Programa del Moncada; guía para el rumbo futuro de la Revolución…

Abundan las valoraciones profundas y útiles para los objetivos del Congreso, una de estas, que es necesario unir el modelo económico y social, y el modelo político, resolviendo un problema no solucionado todavía por ningún socialismo: lograr que los trabajadores se sientan realmente dueños de los medios fundamentales de producción, como hoy se pretende en Cuba.

A ese respecto se entiende sabia, y útil, la visión no economicista, sino política, de la economía en el Informe Central.

Muchos insisten en la importancia de la educación, la cultura, la comunicación y el trabajo político e ideológico como deben ser; del trabajo con la juventud sin estereotipos, ni paternalismos; de la enseñanza, en forma atractiva, de la historia; del enfrentamiento inteligente a esa visión idealizada del capitalismo que por momentos gana terreno en determinados sectores de nuestra población; del papel de las nuevas tecnologías en esa confrontación; del aporte que pueden hacer los internacionalistas, con solo referir muchas de sus vivencias…

Un verdadero hervidero de ideas –el análisis del Informe–, en el que se aboga por la aceptación y la defensa del cuentapropista honrado, y por la regulación del mercado, sobre todo cuando dé la primera señal de ir contra el interés del pueblo.

Un intercambio en el que destaca la opinión compartida sobre los retos que entraña el restablecimiento de vínculos con Estados Unidos –reciente visita del presidente Barack Obama incluida–, y en el cual se insiste en la necesidad, y deber, de esclarecernos y esclarecer el verdadero fin –declarado, no oculto– del poderoso vecino respecto a nuestro país.

Predeciblemente, la discusión a nivel popular del Informe Central de Raúl a este VII Congreso devendrá proceso fortalecedor de la Revolución. Ya se verá, vivir para ver.

Posteriormente continúo el trabajo de las comisiones con el análisis de sus respectivos temas.

3er día. 18 de abril: En plenario, los presidentes de las comisiones informan sobre el trabajo de estas, las cifras de delegados e invitados participantes; la cantidad de intervenciones, y de propuestas aprobadas y no aprobadas. Luego, leen y someten a consideración de los delegados los proyectos de resoluciones sobre cada documento discutido.

La primera, sobre el Informe Central, califica a este de expresión de la continuidad histórica de la Revolución y de las enseñanzas de su líder, Fidel Castro Ruz, y propone entre otros acuerdos orientar su estudio a la militancia del Partido y la Unión de Jóvenes Comunistas, y propiciar que el debate abarque a toda la población.

En la resolución referida a la Conceptualización del modelo, la propuesta es encargar al Comité Central el desarrollo de un proceso de consulta del proyecto, en el que participen todos los militantes del Partido y de la UJC; representantes de las organizaciones de masas y de amplios sectores de la sociedad.

Además, faculta al pleno del Comité Central para la aprobación definitiva de la conceptualización tras el proceso de consulta, y recomienda a la Asamblea Nacional del Poder Popular el análisis para su aprobación y posterior control de los acuerdos. Y encarga el estudio del documento, de nuevo, una vez que haya sido finalmente aprobado.

Las resoluciones sobre los Lineamientos y los Objetivos de la Primera Conferencia no plantean acuerdos del tipo de los anteriores, sino valoran todo lo discutido y ratifican decisiones ya adoptadas y en proceso de cumplimiento. En los Lineamientos se informa cómo quedan después del balance sobre su implementación en estos cinco años.

Raúl deposita su voto y el de Fidel

Después del almuerzo, los invitados se retiran y los delegados reciben el proyecto de candidatura a miembros del nuevo Comité Central del Partido, para analizarla, y luego debatirla, aprobarla y someterla a voto secreto y directo, esta misma tarde, según lo dispuesto en el programa.

En la sala de prensa el tecleo de computadoras, las llamadas telefónicas y el imperceptible tráfico de correos electrónicos se apaciguan, hasta el inicio de la votación, que ocurre alrededor de las 5:00 p.m.

Raúl es el primero en votar en la elección del Comité Central y deposita antes el voto de Fidel.

Raúl es el primero en votar en la elección del Comité Central y deposita antes el voto de Fidel.

Raúl, delegado por el municipio santiaguero de Segundo Frente, es el primero en ejercer el derecho al voto, o más bien el segundo, pues trae consigo también, en sobre cerrado, la boleta de Fidel, delegado por Santiago de Cuba.

“Primero voy a votar por la del jefe”, dice, “y después la mía”, agrega, antes de depositar una tras otra ambas boletas, y de despedirse de los periodistas con un “hasta el próximo Congreso”. Los demás delegados votan igualmente y concluye así la penúltima jornada de la reunión, que para mañana reserva sorpresas y emociones.

4o día. 19 de abril: Aniversario 55 de la victoria de Playa Girón, primera derrota del imperialismo yanqui en América. Recuerda el hecho la imagen alegórica, con el rostro de Fidel, tras la presidencia del Congreso. Lo recuerdan veteranos como José Ramón el Gallego Fernández, Héroe de la República de Cuba y de aquella épica batalla, y además el delegado de más edad (92 años) en el VII Congreso.

Lo recuerda Nemesia, la cenaguera de los zapaticos blancos cantados por Naborí, la que perdió a la madre y los hermanos, por las bombas mercenarias. Aquí está, especialmente invitada a la reunión; recordando a todos que no olvida, que no debemos olvidar.

Hay una expectación no confesa, pero de alguna manera compartida en el auditorio que espera el inicio de la sesión fijada para las 10 de la mañana. Rayando esa hora, si acaso un minuto o dos después, aparece por un lateral de la tribuna, con atuendo deportivo, alguien cuyo nombre releva al cronista de explicaciones: Fidel. O no así, a secas, sino: “¡Fidel!, ¡Fidel!, ¡Fidel!”, aclamado por todos, con vítores y aplausos que no terminan.

Se informa el resultado de la votación. Todos los votos válidos, ninguna boleta anulada. Fueron elegidos el ciento por ciento de los candidatos propuestos al Comité Central. Una joven delegada, tan nerviosa –al parecer– como decidida a cumplir su tarea, da a conocer a todos que Raúl ha sido reelecto primer secretario del Partido.

Cumpliendo su primera tarea en el cargo, el General de Ejército informa los nombres de los integrantes del Buró Político y del Secretariado, elegidos por el nuevo Comité Central en su primera reunión. Luego pasa la palabra a Fidel, quien provoca risas al decir: “Pues pasemos a otro tema”. Y dice cosas sabias, profundas, militantes, visionarias, comprometidas, que confirman, aunque nadie lo dude, que es Fidel. Pregunta por qué se hizo socialista, o más claramente, por qué se convirtió en comunista. Y da respuestas claras, aunque no simples, como siempre.

Habla de su larga edad y del inexorable destino humano, pero también de la perdurabilidad de las ideas. Agradece la invitación y el honor de ser escuchado. Afirma, enfático, que “el pueblo cubano vencerá”. Felicita a todos “y, en primer lugar, al compañero Raúl Castro por su magnífico esfuerzo”. “Emprenderemos la marcha y perfeccionaremos lo que debamos perfeccionar…”, dice, como si todo comenzara. No hay duda, es Fidel.

Raúl clausura el VII Congreso. Agradece el honor de haber sido elegido, por segunda vez, primer secretario del Partido y declara la certeza de que su misión principal es defender, preservar y continuar preservando el socialismo cubano y no permitir jamás el retorno al capitalismo.


Heriberto Rosabal

 
Heriberto Rosabal