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Publicado el 9 Mayo, 2016 por ACN en Nacionales
 
 

Desafíos del cangrejo rojo cubano para procrear

Desde terrenos cenagosos y sabanas, hembras y machos emprenden la travesía esencialmente en las noches, cuando menos los hostiga el sol, construyen cuevas en la arena, las custodian celosamente, desovan y regresan luego a sus hogares acompañados de las crías

Hay provincias donde los especialistas experimentan la creación de túneles como vías alternativas para la migración de estos crustáceos. (Foto: supercurioso.com).

Por:  GRETCHEN GÓMEZ GONZÁLEZ/ACN

De abril a julio -en la época lluviosa de Cuba-, el cangrejo rojo desciende hacia las costas para garantizar su reproducción, debiendo desafiar los neumáticos de automóviles y la caza de algunos pobladores.

Desde terrenos cenagosos y sabanas, hembras y machos emprenden la travesía esencialmente en las noches, cuando menos los hostiga el sol, construyen cuevas en la arena, las custodian celosamente, desovan y regresan luego a sus hogares acompañados de las crías.

El trayecto es un desafío y por donde pasan, el asfalto se pinta comúnmente en esos meses de rojo y naranja y un hedor se desprende, pues muchos son aplastados por las gomas de los vehículos, que tampoco salen ilesas.

Los cangrejos sobrevivientes deben aún esquivar las manos enguantadas y sacos de sus cazadores que los persiguen para elaborar con su hueva unas tortas nombradas caro, a las que se les atribuyen propiedades afrodisíacas.

En la provincia de Santiago de Cuba, sobre todo en la carretera Granma, del municipio costero de Guamá, y en algunos tramos de Ciudamar, la Socapa y Siboney, del municipio cabecera, puede apreciarse este singular recorrido anualmente.

Es común la escena en otras carreteras cubanas como la de Guanahacabibes, al sur de Pinar del Río, o la de Playa Larga a Playa Girón, en Matanzas, donde se experimenta por especialistas la creación de túneles como vías alternativas para la migración de estos crustáceos.

El cangrejo rojo destaca por los vivos colores de su caparazón y sus fuertes mandíbulas anchas, y mucho dista del mayor del mundo, el gigante japonés, con dos metros en sus tentáculos, 20 kilogramos de peso y duración de 100 años de vida.

Ya no se ven como antes cacerías masivas, y el Festival del Cangrejo que se organiza en la localidad santiaguera de Siboney estimula su conservación, aunque hay que insistir aún para lograr su salvaguarda.

Los desafíos que emprenden los crustáceos endémicos cada período de lluvia para reproducirse deben ser motivo de preocupación y adopción de medidas que los protejan, cuando ya ha disminuido la población de tan importante especie para el balance ecológico.

 


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