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Publicado el 10 Junio, 2016 por Delia Reyes Garcia en Nacionales
 
 

Agricultura: Saboreando calidad

Frutas Selectas multiplica esfuerzos para satisfacer la demanda del turismo en Granma
Cultivos protegidos.

Una de las preocupaciones está en que siguen pendientes los productos químicos para combatir las plagas, y los fertilizantes para lograr mejores rendimientos

Por DELIA REYES GARCÍA

Fotos: MARTHA VECINO ULLOA

Finales de 2015. Amauris Reyes Corría, jefe de nave en la Unidad Empresarial de Base (UEB) Frutas Selectas de Bayamo, atiende una entrega de productos del agro al hotel Sierra Maestra. Con cuidado, para no dañar los vegetales, dos estibadores van colocando las cajas en la camioneta.

Después de revisar las facturas de venta, Idael Mora Guevara, director de la entidad, explica: “Aseguramos más del 80 por ciento de la demanda de hoteles y cadenas extrahoteleras en Granma. Nuestra misión es acopiar y comercializar de forma mayorista productos frescos, secos, congelados, en conservas y pre-empacados; así tributamos directamente a la sustitución de importaciones”.

La UEB tiene contratos con más de una decena de clientes en las cadenas turísticas Isla Azul, Cubanacán, Campismo, Palmares, a las que se suman dos mercados y otros organismos priorizados en la provincia.

El colectivo, con solo 62 trabajadores, sobrecumple sus planes desde hace tres años. En 2015 ingresó más de 400 mil CUC y tuvo utilidades netas ascendentes a más de 600 mil pesos. Resultados superiores, en ambos casos, a los de períodos anteriores.

A diferencia de otras entidades productoras, a las que se les permite un dos por ciento de ganancia en las ventas, esta UEB puede recibir hasta un 33 por ciento. “Pero los precios tienen que ser favorables para ambas partes, de lo contrario, perdemos al cliente. Otras formas productivas, como campesinos privados y cooperativas, también pueden abastecer al turismo. Es una competencia que no debe perderse de vista”, precisa Mora Guevara.

Cuando los camiones no dan abasto, los clientes pueden cargar directamente en la UEB.

Cuando los camiones no dan abasto, los clientes pueden cargar directamente en la UEB.

De cara al futuro, previendo un incremento en el arribo de visitantes a la provincia, la entidad propuso encadenamientos con el sector privado, de modo que puedan abastecer las casas de renta, hostales y restaurantes.

Sobre ruedas

Varios obreros sudan la gota gorda tratando de arreglar la carrocería a un añejo Hino en el taller de mecánica. Para revertir el deterioro del parque automotor, la dirección de la UEB hizo un plan de chapistería y pintura.

La columna vertebral del centro son ocho camiones, con más de 30 años de explotación. Estos garantizan, no sin sobresaltos, el acopio y la comercialización. “Estamos sobre ruedas, pero tenemos muchas dificultades con las piezas de repuesto.

“En 2015 estaba previsto que entraran dos motores para seguir remotorizando y no recibimos nada. Existieron trabas burocráticas y problemas en la contratación del proveedor”, argumenta el director de Frutas Selectas.

Una estrategia que les arroja buenos dividendos es suplir los déficits de determinados productos en el mercado -como cebolla, por ejemplo- de acuerdo con la estación, manteniéndolos en las dos cámaras que poseen, una de conservación y otra fría, según el tiempo de vida útil de cada uno.

La dirección aspira a la estabilidad en la litografía de los envases provenientes de Santiago de Cuba, lo cual mejoraría la presencia de las ofertas.

Reparando los medios de transporte.

Para poder garantizar la comercialización asumen la chapistería y pintura de los viejos camiones.

De parte y parte

A pesar de los contratiempos con el transporte y otros, la UEB cerró 2015 con indicadores de eficiencia positivos. Disminuyeron el costo, tanto en CUC como en CUP; la productividad media por hombre fue superior a los 30 500 pesos y el salario medio alcanzó más de mil 300 pesos.

Tienen implementadas dos formas de pago: a destajo para choferes, estibadores, vendedores y compradores; y por los resultados finales, que abarca al personal de regulación y control. En el caso de los primeros, afirma Idael, “no tienen límite, reciben por lo que aporten. Mientras a los segundos se les retribuye entre tres y cinco salarios de estimulación”.

Al respecto, María Castillo, especialista en gestión económica y secretaria general del sindicato, reconoce que en comparación con años anteriores el personal de regulación y control recibe mayores ingresos, pero dice no comprender “por qué, en ocasiones, si formamos un salario para retribuir cinco o seis veces, solo nos pagan dos. Dijeron que era para no afectar los resultados de la empresa. Pero no es justo, ni estimulante para este colectivo que recibió en 2013 y 2014 la condición de Vanguardia Nacional y aspira a ratificarla en 2015”.

Es de suponer que esa insatisfacción quede resuelta con la entrada en vigor de la Resolución No. 6, del Ministerio del Trabajo y Seguridad Social, publicada en la Gaceta Oficial, en edición extraordinaria del 23 de marzo de 2016, donde se fijan nuevas regulaciones para el pago de los trabajadores.

En esa normativa se establece que las unidades empresariales de base que cumplan con los indicadores establecidos podrán distribuir el salario formado, con independencia de los resultados alcanzados por la empresa en su totalidad.

Cinco módulos de casas de cultivo, agrupados en cuatro empresas agropecuarias estatales, aseguran los vegetales a la UEB

Cinco módulos de casas de cultivo, agrupados en cuatro empresas agropecuarias estatales, aseguran los vegetales a la UEB

Donde crecen los frutos

Al filo del mediodía, Yunisley Suárez ya tiene recogidas más de una decena de cajas de apetitosos ajíes. La obrera agrícola explica que la finca donde labora, Módulo de Cultivos Protegidos La Pupa, en las inmediaciones de Bayamo, tiene firmado contrato de producción y venta con la UEB Frutas Selectas.

Mientras Yunisley termina de colocar los cajones en la esquina donde almacena las cosechas, se acerca Urbano Chabeco, administrador de La Pupa. “Este trabajo no es fácil, para que la UEB entregue un producto de calidad al turismo hay que batirse duro, todos los días. Producimos al año unas 150 toneladas de tomate, pepino, ajíes, melón”, comenta Chabeco, a quien ni la severa gripe que padece logra tumbarlo en la cama.

Pero el esfuerzo de los trabajadores de esta casa de cultivos para cumplir con los planes de acopio a veces no corona de la mejor manera. Así lo reconoce Amaury Puebla, ingeniero agrónomo. “Estamos rodeados de otros productores que tienen los campos infestados y no podemos controlar adecuadamente las plagas porque siguen pendientes los productos químicos para combatirlas, así como los fertilizantes para lograr mejores rendimientos”, aclara.

Las soluciones a estos problemas no deberán dormir en el banco de espera, si se aspira a que Frutas Selectas de Bayamo logre mantener sus resultados en la comercialización al turismo.


Delia Reyes Garcia

 
Delia Reyes Garcia