0
Publicado el 5 Junio, 2016 por ACN en Nacionales
 
 

¡Cuidado, que ahí está la patrullera!

Lesyani Berroa Hernández, de apenas 23 años de edad, es la única mujer en la provincia de Sancti Spíritus en esta responsabilidad, que fuera patrimonio exclusivo de hombres durante varias décadas
Lesyani es muy respetuosa con los ciudadanos.

No está reñida con el trato afable la exigencia por el cumplimiento de las disposiciones de la ley de seguridad Vial.

Por ISRAEL HERNÁNDEZ ÁLVAREZ/ACN

Foto: OSCAR ALFONSO SOSA/ACN

Ante la señal policial, el conductor del automóvil detiene la marcha y parquea en la margen derecha de la carretera sin percatarse de quién le indicó realizar esa operación.

Mientras busca los documentos de identificación y circulación del vehículo porque presume que el agente se los va a solicitar, oye la voz femenina de acento trinitario que amablemente le saluda.

Al mirar, observa a una elegante muchacha de piel cobriza, enfundada en el uniforme azul intenso de la patrulla motorizada, a quien delata su negra cabellera asomada por debajo del casco.

Lesyani Berroa Hernández, de apenas 23 años de edad, es la única mujer en la provincia de Sancti Spíritus en este quehacer, el cual fue patrimonio exclusivo de hombres durante varias décadas.

“Me gusta mucho esta actividad”, dijo a la ACN la joven, a quien le es imposible esconder la viva mirada que mantiene desde que era una niña que corría en la comunidad rural de Caracusey, municipio de Trinidad, donde disfrutaba los baños en el río y cabalgar sobre un brioso corcel.

“Cuando terminé el preuniversitario me presenté en la oficina de selección de la Jefatura del Ministerio del Interior en Sancti Spíritus porque quería ser militar. Me aceptaron y comencé en la escuela Protesta de Jarao, de la ciudad espirituana, en el curso de agente de orden público”.

Lesyani Berroa Hernández, primera patrullera de Sancti Spíritus.

Hace más de un año que esta joven se convirtió en la primera patrullera de Sancti Spíritus.

Por necesidad de la institución armada, Cachita -como le llaman sus familiares y amigos de la infancia- marchó a la capital de Cuba y allá concluyó sus estudios.

“Me asignaron a la Unidad Provincial de Tránsito de La Habana y empecé a laborar como reguladora en el túnel de la bahía, y luego pedí el traslado para mi provincia natal por problemas familiares, lo cual se me concedió y aquí estoy ayudando a prevenir accidentes en la vía pública”.

Como siempre le ha gustado conducir, optó por una plaza de ciclista, en la cual lleva más de un año luego de vencer las pruebas que avalan su habilidad y pericia sobre la moto Suzuki.

Sin autoritarismo alguno vela por el cumplimiento de la Ley de Tránsito y, según ella, no hay que maltratar a la ciudadanía, “pero sí exigir el respeto por las normas establecidas, lo que puede hacerse con delicadeza, cortesía y profesionalidad, siempre sobre la base de que es mejor prevenir que reprimir”.

La jefatura de la Unidad Provincial de Tránsito reconoce su operatividad en el enfrentamiento a las conductas inadecuadas en la vía, de lo cual también dan fe muchos conductores de vehículos que ya la conocen y entre ellos advierten: “¡Cuidado, que ahí está la patrullera!”.


ACN

 
ACN