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Publicado el 7 Junio, 2016 por Ariel Trujillo en Nacionales
 
 

La huella gallega

El undécimo congreso de las comunidades gallegas, recién celebrado en La Habana, sirvió para ratificar los fuertes lazos de amistad e historia que unen a Cuba y Galicia
Encuentro en la sociedad cultural Rosalía de Castro.

Feijóo toma la palabra durante un encuentro en la sociedad cultural Rosalía de Castro.

Texto y fotos ARIEL TRUJILLO VARELA

Muchos no pudieron evitar emocionarse cuando, desde el Parque Central, vieron desplegarse las gigantescas banderas de Cuba, España y Galicia desde los balcones más elevados del antiguo Centro Gallego de La Habana, ahora Gran Teatro Alicia Alonso.

Acto seguido, se escucharon las gaitas y los tambores; los himnos de estos pueblos fraternos indicaban el inicio del XI Pleno del Consejo de las Comunidades Gallegas en el exterior.

Alberto Núñez Feijóo, presidente de la Xunta gallega, realzaba con su presencia el acto de apertura. El también presidente del Partido Popular de Galicia hizo coincidir su visita oficial a Cuba con este cónclave, el cual dejó inaugurado y clausurado con dos emotivos discursos.

Feijóo también dio declaraciones a la prensa. Se le vio siempre atento, afable, jovial. A Bohemia confirmó su intención de querer transmitirle a Cuba el interés de avanzar unidos en cada momento histórico. “Llego luego de dos años y medio a un país inmerso en un proceso de actualización económica orientado a mejorar la empresa estatal y, al mismo tiempo, a darle su espacio al sector privado de la inversión extranjera. Queremos que las relaciones se profundicen y la cooperación se extienda”.

Estos mensajes han venido ratificándose en los últimos meses con visitas como la del ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación y la de la ministra de Fomento, entre otras autoridades.

Feijóo llega en un momento en que las relaciones comerciales entre España y Cuba han aportado un record el pasado año; también en un momento en que la Asociación de Empresarios Españoles en nuestro país ha arribado a los 230 miembros, según informó el embajador de la nación ibérica en Cuba, Juan Francisco Montalbán. Ello constituye una muestra de dinamismo e implicación, aseveró el diplomático; “hemos puesto a disposición del gobierno cubano la totalidad de los instrumentos financieros para poder profundizar nuestros vínculos”.

Por otra parte, a pesar de la situación deficitaria de su presupuesto, el gobierno de la península ha mantenido las pensiones y ayudas sociales y asistenciales a aquellos españoles con necesidades económicas. El año pasado el monto alcanzó los 6 millones de euros. También se expanden los programas de cooperación cultural.

Núñez Feijoó, acompañado por María Esther Reuz, ministra de Justicia de Cuba.

A su entrada al recinto de reuniones, Feijóo estuvo acompañado por María Esther Reus, ministra de justicia de Cuba.

Mientras tanto, el consulado español continúa con su labor de documentación de españoles. La cifra de registrados asciende a 132 mil, de los cuales 40 mil son gallegos. A ello hay que agregar que solo 500 son oriundos de esa comunidad autónoma. Datos de la Xunta también revelan que del medio millón de residentes en el extranjero, el 70 por ciento nacieron en la diáspora y son hijos y nietos de emigrantes.

Todo ello muestra un marcado interés por trabajar juntos. En Cuba existe una inmensa comunidad de españoles. Después de Argentina y Uruguay, los gallegos de Cuba conforman el tercer grupo más numeroso fuera de las fronteras de Galicia. Muchos han sido criados con los principios del mérito, el esfuerzo y la abnegación, que son las bases de la galleguidad.

Galleguidad del siglo XXI

“Amigos y amigas de las comunidades gallegas, como pude constatar en lo consellos anteriores, la galleguidad no es una retórica, la galleguidad es real, está viva y queremos que prospere. Por eso la intención de integrar a esta hermandad a los sectores más jóvenes, insistiendo en la idea de la modernidad” decía Feijóo en su discurso del día 27.

“Si sus herederos, sus hijos y sus nietos no sienten la galleguidad igual que ustedes, no tendremos capacidad para persistir en el siguiente siglo”. El presidente aludió, además, a las herramientas de las tecnologías de la información y la comunicación en aras de un mayor acercamiento. “Ahora, a la cercanía de las distancias emocionales se unen también las distancias geográficas. Y por eso, desde la cercanía y desde el respeto queremos acompañar a este país en su camino, seremos generosos como siempre lo han sido ellos con nosotros”.

El presidente de la Xunta también se refirió a los estrechos vínculos establecidos entre el expresidente Manuel Fraga y Fidel Castro. Sobre su visita a Cuba, el 30 de octubre de 1998, Fraga manifestó: “Más allá de las diferencias ideológicas, y nunca lo hemos negado, Fidel Castro… es uno de los muchos símbolos de este mundo hispánico que tantas veces fue glorioso, estuvo dividido, fue despreciado injustamente y es un símbolo de independencia”.

“Galicia nunca tuvo un imperio, pero todos sus hijos la han llevado a los lugares más intrincados y lejanos”, dijo Feijóo. “Somos un pueblo humilde y nos gusta ser humildes, pero también orgullosos, un pueblo que tiene un arraigado espíritu emprendedor. En los tiempos en que tuvimos que hacer las maletas y cruzar el Atlántico, siempre nos acogisteis con los brazos abiertos, es imposible no reconocer lo que habéis hecho”.

Un pasado común

Los lazos entre nuestros pueblos son históricos y se remontan a los propios inicios de la conformación de la nacionalidad cubana. Innumerables han sido los gallegos que participaron en las luchas de liberación nacional y que se ganaron un espacio en nuestro pueblo.

Momento en que escuchan las notas del antiguo reino gallego.

Un momento vibrante aconteció cuando se escucharon las notas del himno del antiguo reino gallego.

En 1904 se izó por primera vez la bandera gallega en La Habana, mientras que el célebre poemario Follas Novas, escrito por Rosalía de Castro, fue estrenado en Cuba. Momento especial ocurrió cuando el himno de esa comunidad se cantó por vez primera en el Centro Gallego de La Habana el 20 de diciembre de 1907.

“Los gallegos son españoles que no llegan para conquistar”, expresó Feijóo en su discurso de apertura. “Llegan a estas tierras para compartir y ser parte integrante de las sociedades. Recintos como este (antiguo Centro Gallego) en el que hoy nos reunimos no son muestra de explotación, sino de compromiso”.

“Los gallegos querían construir una joya arquitectónica que hiciera justicia a la grandeza de esta ciudad, a esa hermosura de la que hablaba Cristóbal Colón cuando dijo que esta era la tierra más bella que ojos humanos hayan visto. Mientras que otras comunidades optan por mantenerse al margen de las situaciones de la región, la nuestra, la gallega, opta por ser ingrediente fundamental”.

No se puede olvidar que hubo gallegos apoyando el Grito de Yara, y luego el de Baire. También estuvieron en Sierra Maestra, dando sus vidas por la revolución. En cada etapa de la historia cubana está la huella indeleble de Galicia.

“En estos muros la historia cubana y la gallega se unieron; si ponemos el oído escuchamos el eco que llega desde 1907”, expresaba Feijóo. “José Martí dijo que trincheras de ideas valen más que trincheras de piedra. Entonces, podemos afirmar que este centro es una excepcional trinchera de piedra que envuelve vuestras trincheras de ideas. Nuestros principios, valores, tradiciones y sentimientos compartidos son los cimientos de este edificio”.

“A todos los gallegos se les conoce por su espíritu de superación personal; este lugar es una magnifica prueba de ello. Galicia es Zúrich, Galicia es Buenos Aires, Montevideo, México D.F., Sao Paulo, Berlín, La Habana, Galicia es tan grande que por eso hicimos este palacio para que nos sintiéramos como en casa, al igual que hicimos la catedral de Santiago, porque los gallegos sabemos construir edificios que perduran por siglos”.

A propósito, el presidente agradeció a Cuba por mantener las instalaciones de ese bello recinto, cuyas paredes, dijo, simbolizan el compromiso con la paz, con este país y este pueblo que guardan en su corazón. “Juntos tenemos el propósito de hacer realidad la Galicia con la que todos soñamos, la del noroeste de España y la del resto del mundo”. Eso significa que seguirán siendo muchos en todas partes y que volverán a emocionarse al sentir el sonido de una gaita.


Ariel Trujillo

 
Ariel Trujillo